LA
INTERIORIZACION DEL AIKIDO
Luis Fernando Aldana Castellanos 5° Dan
Director Técnico Aikikai de Colombia
EL HARA Y EL KOSHI
El Hará y el Koshi se corresponden con dos zonas
de nuestro organismo, pero que aunque
estén diferenciadas entre sí, forman conjuntamente una unidad básica y
fundamental en toda la cultura del Budo (camino del guerrero). Japonés, así
como de la propia vida Japonesa.
No obstante en occidente, fuera del entorno de
las artes marciales yo diría que son conceptos desconocidos en su totalidad y
en el contexto marcial, dentro de cualquiera de las disciplinas que configuran
el Budo, no se observa una clara comprensión de estas dos zonas, y me atrevería
a decir, a mi juicio, que su desarrollo a efectos prácticos de entrenamiento es
contraproducente y ha sido mal orientado, aunque bien es cierto que cada cual
debe obrar y entrenar como lo considere oportuno, solamente apuntar que a la
larga se verán los resultados.
EL HARA
El
hará está formado por tres puntos que se encuentran situados en la zona del
vientre, conociéndose como los tres puntos del vientre.
Curiosamente,
estos tres puntos no se corresponden con ningún órgano concreto, anatómicamente
hablando, ya que según experimentos efectuados no se han podido localizar ni
con radiografías, microscopios, etc. Pero esto no nos debe resultar extraño ya
que, la vida, el alma etc. Tampoco han podido verse tangiblemente. Todo ello se
debe a que pertenecen al mundo inmaterial, otra realidad distinta a la
material.
Estos
tres puntos existen en el ser humano mientras vive y en el momento de
producirse la muerte desaparecen.
Lo
importante de estos tres puntos es su estado, requiriéndose una gran
sensibilidad para sentir si se encuentran vacíos, llenos o neutros.
La
estructura correcta para que el Hará se
encuentre en equilibrio, es la siguiente:
-
1° punto: - (Negativo)
-
2° punto: = (Neutro)
-
3° punto: + (Positivo)
Primer
punto: Se encuentra situado en el
plexo solar, en la boca del estómago.
Negativo:
Cuando
no opone ninguna resistencia al ejercer sobre él una presión.
Por esta razón en la práctica del Aikido se le debe prestar una
atención especial, con el fin de relajar el plexo solar a través de la
espiración.
Este
punto refleja el grado de contracción o relajación del organismo.
Si por
el contrario, este punto se encuentra endurecido, la persona no esta relajada,
se encuentra perturbada, su sueño será poco profundo. Etc.
Segundo
punto: Se encuentra situado entre el primero y el
ombligo.
Neutro:
Cuando
pone algo de resistencia al ejercer sobre él una presión.
Este
punto refleja la función reguladora del organismo. Si por el contrario, este
punto se encuentra endurecido, la persona no podrá asimilar la comida y tendrá
problemas digestivos.
Tercer
punto: Se encuentra situado a tres dedos por debajo del
ombligo.
Positivo:
Cuando
al ejercer sobre él la presión rebota potentemente.
Este
punto refleja la potencia vital del organismo.
A
este punto se le conoce también con el nombre de: Centro, Tándem, Kikai (océano
del Ki, sede del Ki), Seika no iten. Se trata de un gran recipiente de la
energía interior vial (Ki).
Cuando
el punto es positivo, la persona se recupera rápidamente de cualquier accidente
o enfermedad y se superan fácilmente las dificultades que surjan en el quehacer
diario de la vida.
En
la práctica del Aikido se manifiesta con una gran densidad de energía en los
movimientos que se realizan, debiendo ir acompañados, a la vez, de una
relajación muscular, que implícitamente es necesaria para que el Ki pueda fluir
naturalmente.
En
síntesis, siempre que en la ejecución de las técnicas se manifiesten
expresiones tales como: Proyección con el Hará, absorber al centro, etc. Se
está siempre refiriendo al tercer punto (Tándem), lo que sucede es que por
extensión se dice Hará.
Tal
y como se describirá en el epígrafe 3 la práctica del Aikido debe ir orientada
a obtener un Hará normalizado o en equilibrio, de acuerdo con lo aquí descrito.
Esta orientación refleja: firmeza interior y flexibilidad exterior.
Por
el contrario, un Hará en desequilibrio refleja: fragilidad interior y rigidez
exterior. Existen algunos grabados, pinturas y esculturas en los que a los
maestros se les representaba con un vientre voluminoso, entendiéndolo como un
Tándem desarrollado y positivo.
EL KOSHI
El
Koshi es la parte posterior del Hará, estando formado por las vértebras
lumbares y la pelvis.
El
número de vértebras lumbares es de cinco, teniendo todo el conjunto una
importancia capital, ya que es la fuente de toda acción, asegurando la
movilidad del cuerpo entero.
De
todas ellas, la vértebra que ocupa un lugar preferente es la tercera, sirviendo
de pivote dicha vértebra al movimiento de rotación de las caderas y siendo el
centro de todo el movimiento del cuerpo.
Me
voy a centrar exclusivamente a hablar de ésta vértebra, la tercera ya que es la
que más importancia tiene en relación con las artes marciales y muy
especialmente en la práctica del Aikido.
Cuando
las lumbares se encuentran en buen estado, el conjunto presenta una curvatura
normal, con la tercera lumbar al fondo de dicha curvatura.
Cuando esta vértebra esta bloqueada, se es incapaz de mover los
miembros del cuerpo: brazos, piernas, tronco y cabeza. Fatiga y envejece, lo
refleja en el Koshi, poco a poco se va endureciendo El organismo, a medida que
acumula y se vuelve rígido, perdiendo movilidad y elasticidad, disminuyendo por
consiguiente su curvatura normal.
Este
envejecimiento orgánico no se corresponde exactamente con los años de edad,
dato exclusivamente administrado en relación con la sociedad. La edad orgánica
responde al estado del organismo para manifestar su vitalidad, es decir, su
capacidad de vida.
En
la práctica del Aikido es fundamental conocer la importancia del Koshi, tanto
en su correcto trabajo como en los ejercicios que no se deben ejecutar para que
no repercutan negativamente en nuestro organismo, como acabo de mencionar, ya
que al fin de cuentas nosotros somos lo más importante y hacia nosotros.
EL KI -RESPIRACIÓN Y ESPIRITU
El
Ki es un término que no existe en nuestra cultura occidental, por lo que lo
identifico con respiración, en sentido amplio, definiéndolo como la energía
vital interna y externa, necesaria e imprescindible en la práctica del Aikido.
Seguidamente
describo al circuito energético que se genera con la práctica del Aikido tanto
si se realiza el papel de Tori (el que
ejecuta la técnica), como Uke (el que efectúa el ataque).
Durante
el proceso de inspiración (Ka), el Ki que se absorbe recorre la columna
vertebral, descendiendo hasta llegar a la tercera vértebra lumbar,
proyectándose desde aquí, dicha energía, directamente al Tándem, tercer punto
del Hará.
PARA ELLO ES NECESARIO QUE SE DEN CUATRO REQUISITOS
·
Organismo relajado.
·
Potencia de inspiración abdominal.
·
Concentración.
·
Hará y Koshi normalizados.
Si
el Tándem no se positiva mediante el Ki y se ejecutan en su lugar otros tipos
de ejercicios gimnásticos más o menos sofisticados incluso aquellos que
pretenden desarrollar o fortalecer los músculos abdominales creyendo que van
dirigidos a potenciar el tercer punto. En estos casos se están poniendo
barreras u obstáculos para alcanzar la plenitud del océano del Ki.
La
respiración abdominal (Kokyu) es el ejercicio apropiado para que el Hará en sus
tres puntos vaya poco a poco alcanzando su estado de normalidad. Por esta razón
la práctica del Aikido debe centrarse en este aspecto, siendo su componente
esencial. De lo contrario, podría limitarse la práctica a ser una forma o
estilo más de defensa personal o arte marcial, orientado prioritariamente a su
aspecto técnico.
El
estado de nuestro Hará reflejará la penetración, en mayor o en menor grado, de
la respiración.
La
práctica del Aikido actúa en feed –back (ida y vuelta)
Durante
la inspiración el Ki fluye al Tándem y durante la espiración se proyecta a
través del brazo, dedos, etc. al exterior.
Si
el primer punto del Hará se encuentra en estado negativo, la respiración
profundiza y el Ki pasará al Tándem sin
dificultad activándolo a estado positivo.
Por
el contrario si esta endurecido, la respiración no profundizará y al no
activarse el Tándem, no se tendrá la sensación necesaria de esta realidad. En
consecuencia poco a poco se irá sustituyendo por la fuerza muscular, a la cual
se accede más rápidamente; sin embargo esta fuerza no es, de ninguna
manera, la filosofía del Budo y mucho
menos del Aikido.
Puede
suceder que dicha energía sobrepase la tercera vértebra lumbar y se acumula en
las vértebras sacras y coccígeas. En este caso, dicha acumulación energética
puede impedir la acción, siendo necesario golpear energéticamente dicha zona
para disipar el exceso de energía.
Estando
el organismo normalizado, es decir, Hará y Koshi en los estados que he expuesto
anteriormente, el circuito energético quedaría establecido de la siguiente
forma:
·
1
punto
·
2
punto
·
3
punto (Tándem)
o
3
Vértebra lumbar
PRINCIPIOS DEL AIKIDO
El
maestro Ueshiba repitió incansablemente que el Aikido no era un deporte ni un
arte de combate, se trataba de una práctica de búsqueda interior como ya ha
quedado reflejada en el presente trabajo.
Los
principios en que se basa el Aikido son los siguientes:
- La
no resistencia
- La
no competición
- El
no adversario
- La
respiración abdominal
- La
relajación
- La
concentración
- El
Ki
Agradecimiento especial a Luis Fernando Aldana Castellanos 5° Dan Sensei, Director Técnico del Aikikai de Colombia, por permitirnos compartir este artículo. Mayor información en www.aikikaidecolombia.org / laldana@aikikaidecolombia.org


