“... Brevemente, Aikido es bueno para tu cuerpo, tu mente y tu corazón... Y es divertido.”
Yoshimitsu Yamada Sensei - New York Aikikai

28 de diciembre de 2009

MORIHEI UESHIBA Y MORIHIRO SAITO

MORIHEI UESHIBA Y MORIHIRO SAITO
por Stanley Pranin
Traducido por Pedro J. Riego

El proceso diversificación técnica comenzó en el aikido hasta antes de la muerte de su fundador, Morihei Ueshiba. Entre las tendencias prevalecientes en el aikido de hoy está la propuesta suave enfatizando técnicas circulares o de ki no nagare del Doshu Kisshomaru Ueshiba del Aikikai Hombu Dojo, el tan llamado estilo duro de la escuela del Yoshinkan Aikido liderado por Gozo Shioda Sensei, el énfasis en el concepto del "ki" del Shinshin Toitsu Aikido como es expuesto por Koichi Tohei Sensei, el sistema ecléctico de Minoru Mochizuki Sensei del Yoseikan Aikido, y el sistema deportivo de aikido el cual incluye competición desarrollado por Kenji Tomiki Shihan. A estos debe ser añadido el curriculum técnico unificado formulado por el 9th dan Aikikai Shihan Morihiro Saito. El punto de vista de Saito Sensei recalcando la relación entre el taijutsu y bukiwaza (aiki ken y jo) se ha convertido de hecho en standard para varios practicantes de aikido alrededor del mundo. Esto ha sido mayormente al éxito de sus muchos libros de técnicas de aikido y extensos viajes al extranjero.

Introducción al aikido
Morihiro Saito era un muchacho de 18 años delgaducho, y nada impresionante cuando por primera vez se encontró con Morihei Ueshiba en la aburrida Iwama-mura en Julio de 1946. Era un poco después del final de la Segunda Guerra Mundial y la práctica de artes marciales estaba prohibida por el GHQ. El fundador se había "oficialmente" retirado en Iwama por varios años aunque en realidad él estaba comprometido en entrenamiento intensivo y meditación en estos alrededores retirados. Realmente, fue durante los años en Iwama durante y después de la Segunda Guerra Mundial que Morihei Ueshiba estaba en el proceso de perfeccionamiento del aikido moderno.Entre el puñado de uchideshi de esos años de pobreza estaban Kisshomaru Ueshiba, Koichi Tohei y Tadashi Abe. Al joven Saito le fue dado poco ánimo inicialmente y tuvo que soportar el intensivo, y a menudo doloroso entrenamiento silenciosamente. Saito Sensei recuerda los primeros días cuando la práctica de suwariwaza en el piso de madera dura del dojo podía dejar continuamente casi sin ver fin dejando sus rodillas sangrando y a carne viva. Para pone peor esos problemas, como nuevo en el dojo él tenía que recibir innumerables y, vigorosas técnicas del gusto de los sempais Koichi Tohei y Tadashi Abe.

Entrenando al lado del fundador
Gradualmente de cualquier modo, gracias a su tenacidad aguantó y en unos pocos años Saito Sensei se convirtió en uno de los quedaban más tiempo en el dojo del campo. Además, el tenía la ventaja de estar empleado por la Compañía Ferroviaria Nacional de Japón en un turno de 24-horas de trabajo, 24-horas de descanso lo cual le dejaba un amplio tiempo libre para pasarlo al lado de su maestro. En adición que él pasaba en el dojo, Saito Sensei ayudaba al fundador en todos los aspectos de su vida diaria incluyendo el desarrollo de numerosas faenas y trabajo de granja. Aunque el trabajo era exigente y Ueshiba un mentor estricto, su recompensa era la única oportunidad de servir como el compañero de práctica del fundador particularmente en la práctica del aiki ken y jo sobre un periodo de casi 15 años. Morihei Ueshiba usualmente entrenaba con armas durante las horas de la mañana cuando a los estudiantes regulares le era imposible estar presente. Así, en parte gracias a su innato talento marcial y perseverancia, y en parte gracias a su horario de trabajo flexible fue que Morihiro Saito se convirtió en el heredero del legado técnico de Morihei Ueshiba. Para el final de la década de 1950, Saito Sensei se había convertido en una de las personas más importantes y uno de los más altos shihan en el sistema Aikikai enseñando regularmente en el Iwama Dojo en ausencia de Ueshiba. Por otra parte, él comenzó a dar instrucción en el Aikikai Hombu Dojo en Tokyo semanalmente en 1961 y era el único instructor además del fundador al que le era permitido enseñar Aiki bukiwaza allí. Sus clases eran muy populares y muchos estudiantes de Tokyo se reunían los Domingos en la mañana para practicar taijutsu y el aiki ken y jo. Cuando el fundador murió en Abril de 1969, Saito Sensei se convirtió en el dojo-cho del Iwama Dojo y también le fue confiado el cuidado del Aiki Santuario que Morihei Ueshiba había construido cerca.

Publicación de manuales técnicos y viajes al extranjero
El comienzo de las publicaciones comenzaron en 1973 del primero de lo que se convertiría en una colección de cinco volúmenes de libros técnicos Japonés-Ingles lo cual establecería la reputación de Saito Sensei como el shihan de aikido más destacado por su grado técnico. Estos volúmenes contienen cientos de aiki técnicas incluyendo taijutsu, aiki ken y jo y kaeshiwaza (contra técnicas). Estos manuales técnicos introdujeron un sistema de clasificación y nomenclatura para las técnicas de aikido que habían alcanzado mayor aceptación. En adición, películas de instrucción fueron ofrecidas para suplementar los libros y fueron entusiastamente recibidas.En 1974 Saito Sensei hizo su primer viaje de instrucción al extranjero a USA. Este escritor estuvo presente en sus seminarios de California del norte y recuerda intensamente el asombro de los participantes de su conocimiento enciclopédico de las técnicas de aikido. Esto acoplado con su claro método de enseñanza repleto con numerosos gestos hizo que los servicios de un interprete fueran casi innecesarios. Saito Sensei ha viajado al extranjero más de 40 veces en los últimos años y tiene más invitaciones que su tiempo y energía le permiten.

Iwama: Meca para practicantes extranjeros
La popularidad de sus libros y sus extensivos viajes al extranjero resultaron en que el Iwama Dojo se convirtiera en una Meca para los estudiantes de aikido extranjeros que desean entrenar intensivamente y ganar experiencia en el uso del aiki ken y jo. Al pasar de los años, literalmente cientos de aikidokas han viajado desde el extranjero y muy a menudo los estudiantes extranjeros sobrepasan sus contra-partes Japoneses en el Iwama Dojo. A lo mejor el secreto del éxito de Morihiro Saito Sensei sobre los entusiastas extranjeros es su acercamiento único al arte con su mezcla de tradición e innovación. Por otra parte, él está dedicado totalmente a preservar intacto el legado de técnicas heredado de mano del fundador. Hay que decir, que Saito Sensei se ve a si mismo como proveyendo un sentido de continuidad permitiendo a los practicantes de hoy día que entiendan los orígenes del aikido. Al mismo tiempo, el ha demostrado una considerable creatividad en ordenar y clasificar la riqueza de conocimiento técnico donado por Morihei Ueshiba y revelar su lógica interna y facilitar su transmisión a generaciones futuras. La claridad de sus métodos instructivos ha sido bien elogiada en el extranjero.

Sistema de certificación de Aiki ken y jo
Saito Sensei recientemente anuncio un novedoso sistema para la certificación deinstructores del aiki ken y jo por lo cual tradicionales mokuroku escritos a mano son dados a aquellos que han demostrado cierto nivel de habilidad en bukiwaza. Separado del sistema de grado de dan, el fin del programa es preservar las técnicas del ken y del jo desarrolladas por el fundador las cuales son cercanamente relacionada e inseparables del aiki taijutsu. El makimono incluye los nombres y descripciones detalladas de técnicas de aiki armas y son modelos del tipo de mokuroku tradicional entregado antes de la introducción del sistema de rangos dan. Este método de certificación es inusualentre el budo moderno y indudablemente será seguido con gran interés en la comunidad de artes marciales.

23 de diciembre de 2009

MORIHEI UESHIBA Y KISSHOMARU UESHIBA

MORIHEI UESHIBA Y KISSHOMARU UESHIBA
por Stanley Pranin
Traducido por Pedro J. Riego


Nuestro artículo de aikido para esta edición se enfoca en el Doshu Kisshomaru Ueshiba. Siendo el hijo del fundador del aikido Morihei Ueshiba, Kisshomaru sucedió a su padre como Doshu después de la muerte de este último en Abril de 1969. Como veremos, el rol de Kisshomaru Sensei en el desarrollo del aikido en la postguerra fue un trabajo de extrema importancia, y la imagen y el status del arte tanto en Japón como en el extranjero está directamente relacionada con sus esfuerzos. No es necesario decir que otros senseis prominentes de aikido como Gozo Shioda, Kenji Tomiki, Koichi Tohei, y Morihiro Saito por nombrar solo algunos han hecho importantes contribuciones al prestigio del aikido, pero Kisshomaru Sensei como Doshu y el ha sido el que ha tomado las decisiones más importantes en el curso prevaleciente de los eventos del aikido y ha estado en una posición de dejar una fuerte estampa personal en el arte.

Kisshomaru Ueshiba nació en Ayabe en la Prefectura de Kyoto el 27 de Junio de 1921 siendo el cuarto niño y el tercer hijo varón de Morihei Ueshiba. El fundador estaba en ese entonces viviendo con su familia cerca de las tierras del Centro Omoto en Ayabe donde él era un creyente activo y promotor de la religión. También entrenó a algunos estudiantes en un pequeño dojo que formó parte de su casa y se llamaba el Ueshiba Juku. Fue allí donde el famoso maestro de Daito-ryu Sokaku Takeda vino y pasó varios meses en 1922. Kisshomaru Sensei todavía tiene recuerdos de su niñez de este colorido periodo en el desarrollo del aikido.

Morihei Sensei se mudó con su familia a Tokyo en 1927 donde Kisshomaru completó la mayoría de su educación formal. Se le preguntó en una entrevista en 1983 cuando comenzó a entrenar artes marciales, y respondió Hay un proverbio Japonés que dice, 'Un niño que viva en una tienda cercana a un templo cantará un sutra sin habérselo enseñado.' De la misma forma, yo había comenzado mi práctica cuando era un niño sin ni siquiera darme cuenta de ello... Alrededor de 1936 estaba a mi cargo tomar ukemi de espada para mi padre cuando él iba a sitios a dar exhibiciones. Yo practiqué un poco de kendo... y [también] el viejo estilo de Kashima Shinto-ryu." Ya, en el manual de entrenamiento de 1938 titulado "Budo" publicado por Morihei, su hijo aparece en muchas de las fotos técnicas como su uke.

Después de terminar el bachillerato, Kisshomaru se inscribió en la Universidad de Waseda de donde se graduó con un título de economía en 1942. También en ese entonces, al principio de la Segunda Guerra Mundial, fue que a Kisshomaru le fueron confiadas las operaciones del dojo Kobukan por el Fundador quien se retiró a la población de Iwama en la Prefectura de Ibaragi. Por ese tiempo, el dojo estaba casi vacío de estudiantes y las obligaciones de Kisshomaru eran mayormente administrativas. Fue, entre paréntesis, también en 1942 que él termino "aikido" fue oficialmente adoptado en acatamiento de la póliza de estandarización de nombres del Dai Nihon Butokukai. Cerca de no enrolarse gracias al esfuerzo de la guerra, el edificio del dojo estaba en peligro físico debido al bombardeo de Tokyo. En una ocasión mientras era alumno de la Universidad de Waseda, Kisshomaru, con la ayuda de varios vecinos, triunfaron escasamente en salvar el dojo de volverse cenizas del área devastada por el fuego de Shinjuku. Inmediatamente después de la conclusión de la guerra la práctica de todas las artes marciales fue prohibida por el Cuartel General de los Aliados y Kisshomaru le abrió las puertas del dojo a como 100 personas que habían quedado damnificadas en el despertar del devastante conflicto.

Pasó parte de su tiempo en Tokyo y parte en Iwama durante este periodo. Cuando la práctica se renovó en Tokyo en una base informal, muy pocos practicantes aparecieron pues la mayor inquietud de la mayoría de la gente era sobrevivir. Pero por 1948, el Zaidan Hojin Aikikai, el sucesor de la Fundación Kobukai, fue establecida y poco a poco el dojo revivió. Teniendo una esposa, dos hijos y varios uchideshi hambrientos que alimentar, Doshu fue en ese entonces empleado a tiempo completo en compañías de seguridad y dió clases de aikido en las mañanas y en las noches. Su padre permaneció en Iwama entrenando a unos cuantos estudiantes cercanos, entre ellos Morihiro Saito. Cuando la práctica en Tokyo ganó fama, Kisshomaru comenzó a dirigir parte de sus esfuerzos hacia la expansión del aikido a un publico casi totalmente ignorante del arte. A punto notable fue una gran exhibición dada en la tienda por departamento Takashimaya en 1956 donde por primera vez, no solo el Fundador, sino también instructores avanzados hicieron técnicas. Kisshomaru escribió su primer libro propiamente titulado "Aikido" en 1957 y otros les siguieron en intervalos regulares. El crecimiento del aikido continuó progresivamente y los dojos aparecieron en ciudades y escuelas por todo Japón. El nombre "aikido" comenzó a ser familiar al publico Japonés en general que podía ahora identificar al arte marcial.

La próxima mayor frontera en la diseminación del aikido eran los países extranjeros. Kisshomaru comenzó a enviar jóvenes, y talentosos instructores al exterior para que pusieran dojo y, aunque precedido por Koichi Tohei, el mismo viajó a USA por primera vez en 1963. Este autor recuerda vívidamente haber participado en una clase dada por el Doshu durante esa gira inicial en un YMCA en Los Angeles. A mediados de la década de 1960, un gran número de practicantes llenó los espacios del Aikikai Hombu Dojo además con la venida de extranjeros a Japón para entrenar en la Meca del aikido. El fundador, que se la pasaba ahora en Tokyo la mayoría del tiempo, ya rondaba por sus ochenta años y Kisshomaru y Koichi Tohei eran las figuras principales del dojo. Siguiendo la muerte en 1969 de "O-Sensei" como Morihei Ueshiba era conocido, una riña entre el nuevo Doshu Kisshomaru Ueshiba y el Jefe Instructor Tohei gradualmente se desarrolló, y este último terminó por dejar el Hombu para establecer su propia escuela en 1974.

Para mediados de 1970 el aikido había crecido hasta el punto que el Doshu y las figuras principales del Aikikai sintieron que el tiempo había pasado para crear una “Federación Internacional de Aikido (IAF)." Federaciones nacionales fueron reconocidas en numerosos países y el control de la organización vino bajo el control del Zaidan Hojin Aikikai. Doshu se volvió más ocupado que nunca, sus ocupaciones lo llevaron a varias ciudades de USA, Europa y hasta Sudamérica.

En 1977, la tan esperada "Biografía de Morihei Ueshiba" del Doshu fue publicada por Kodansha y generalmente es considerado el trabajo más autorizado acerca de la vida de su padre. Fue, además, alrededor de este tiempo de que su propio hijo, Moriteru, se empezó a rumorear que iba a ser el "Tercer Aikido Doshu." Este proceso continuo hasta el día de hoy que las responsabilidades del más joven de los Ueshiba se toman en preparación del día de su sucesión. El actual Doshu Moriteru Ueshiba asumió la posición de liderazgo después de la muerte de su padre en Enero de 1999.

El punto de vista del Doshu con respecto al aikido enfatiza, técnicamente hablando, movimientos suaves, y circulares. Él una vez me contó que el carácter "maru" en su primer nombre era simbólico de su vista de la esencia "circular" de la técnica del aikido. En términos filosóficos, el mismo Doshu elocuentemente resume sus pensamientos acerca del arte creado por su padre con estas palabras: "Los movimientos del aikido están en perfecta concordancia con los movimientos del espíritu. Si uno habla de problemas espirituales o arrojar su oponente sin herirlo después de haberlo golpeado y pateado, no es convincente. En aikido, fortalecemos el cuerpo y la mente a través de movimientos suaves los cuales están en armonía con la naturaleza." Doshu permanece extremadamente activo dando innumerables exhibiciones y lecturas en Japón y el exterior. El regularmente enseña en el Aikikai Hombu tres días a la semana y, como ha prometido, está trabajando en un nuevo libro el cual será un relato personal de su filosofía del aikido.

* El octavo y final artículo de esta serie cubrirá el tema de "Morihei Ueshiba y Morihiro Saito."


6 de noviembre de 2009

MORIHEI UESHIBA Y GOZO SHIODA

MORIHEI UESHIBA Y GOZO SHIODA
por Stanley Pranin
Traducido por Pedro J. Riego


Este escritor ha asistido literalmente a cientas de exhibiciones de aikido durante varios años.

Cuando se trata de mostrar el aikido al público en general de una manera atractiva y fácil de entender, Gozo Shioda se destaca. El combina un análisis lucido de la teoría del aikido con técnicas animadas y una pizca liberal de humor. El observador de una exhibición de aikido de Shioda está casi invariablemente cautivado en el ánimo de la experiencia y listo para unirse dojo de aikido sin la más mínima duda. Además, Shioda nunca ha fallado en darle el crédito quien le debe y siempre menciona a su maestro Morihei Ueshiba y el hecho de que el aikido evolucionado de las técnicas del Daito-ryu aikijujutsu. Déjennos mostrarle la trayectoria de carrera de esta personalidad tan colorida que dirige la organización mundial de Yoshinkan Aikido y a quien el mundo del aikido le tiene una gran deuda pendiente.

Afortunadamente, al escribir acerca de Gozo Shioda tenemos la ventaja de ser capaces de consultar su recién publicada autobiografía titulada "Aikido Jinsei" (Takeuchi Shoten Shinsha). Esto unido a su accesibilidad, nos permitió conseguir una descripción más precisa mucho mejor que de otra forma posible.

El segundo hijo del bien conocido pediatra, Seiichi Shioda, Gozo nació en Tokyo el 9 de Septiembre de 1915. Siendo un pequeño, y enfermizo niño, Shioda acredita su supervivenciadurante su niñez gracias a las habilidades medicas de su padre médico. El joven Gozo se gozó de una privilegiada educación mientras estaba sujeto a las indicaciones de su voluntarioso padre.

Su afortunado encuentro con Morihei Ueshiba, el fundador del aikido, pasó como contamos a continuación. Mr. Munetaka Abe, el jefe de profesores del bachillerato donde estudiaba Gozo, estaba impresionado por la destacada aptitud mental de una jovencita, la señorita Takako Kunigoshi, quien limpiaba un santuario cercano todas las mañanas. Cuando le preguntó acerca de su ejemplar paciencia, ella lo acreditó a su maestro de "aikijujutsu" y le sugirió al profesor que observara una sesión de entrenamiento. Muy impresionado de lo que vio en el muy cercano Ueshiba Dojo, Mr. Abe le urgió al padre de Gozo que lo inscribiera allí. El 23 de Mayo de 1932, el joven Gozo de 17 años apareció en el Ueshiba dojo para presenciar una exhibición. Teniendo antecedentes de practica de kendo y judo, el confidente joven Shioda era escéptico de las técnicas puras, y controladas que observó siendo ejecutadas.

Sintiendo la actitud del joven que no estaba sorprendido, Ueshiba lo invitó a que lo atacara, y un pestañeo, el joven se encontró de espaldas frotándose su cabeza después de un atento fallido de una patada.

En aikido, "sentir es creer," y Shioda inmediatamente decidió unirse al dojo. Como se necesitaban dos fiadores para entrar, su padre y Mr. Abe sirvieron de introductores. En ese entonces, habían cerca de veinte uchideshi en el Ueshiba Dojo y ellos seguían un riguroso horario de clases comenzando en las mañanas a las cinco y terminando a las nueve en la noche. Debe haber sido muy estimulante para el joven Shioda convertirse en parte de este dojo en el cual tantos hábiles jóvenes artistas marciales se entrenaban y donde numerosas personas de alcurnia aparecían rutinariamente. Morihei Ueshiba era extremadamente activo en este punto de su carrera y no solo enseñaba en su Kobukan Dojo en Shinjuku sino también en el instituto militar de Nakano, en la escuela de la Policía Militar, y en la escuela Toyama de la Armada entre otros lugares. Por esta razón, no era necesario solicitar estudiantes del público en general y el énfasis del Kobukan estaba en el entrenamiento y en el desarrollo del uchideshi.

Técnicamente hablando, el "Aiki Budo" de Ueshiba en esta etapa estaba en una fase de transición y era algo entre Daito-ryu aikijujutsu y el aikido moderno. Como resultado, las técnicas eran mucho más numerosas, lineales en apariencia y aplicadas con un gran vigor. También, muchas técnicas complejas de sumisión o control (osaewaza) aún eran usadas.

El joven Gozo todavía era un estudiante de bachillerato en ese entonces y, al comienzo, solo asistía a las sesiones matutinas teniendo que levantarse a las cuatro a.m. Después, su padre en su ahínco de preparar su futuro, Gozo colocó sus esperanzas en una vida llena de aventuras participando en la "reconstrucción" de Mongolia. Como parte de su preparación de los enérgicos años siguientes, decidió dejar los estudios por un periodo de dos años que los dedico a entrenar aikido a tiempo completo. Después, continuó practicando aikido mientras estudiaba en la Universidad de Takushoku hasta que tuvo que cumplir el servicio militar en Marzo de 1941. Shioda pasó la mayoría de los años de la guerra en China como secretario del General Shunroku Hata en Beijing y tuvo más de un encuentro cercano con la muerte. La autobiografía de Shioda cubre este periodo y lo hace una lectura emocionante. Alrededor de Septiembre de 1946 unos cuantos meses después exonerado de la armada imperial, Shioda pasó varias semanas de entrenamiento intensivo y labrando la tierra en la casa de Ueshiba quien se había mudado a Iwama en la Prefectura de Ibaragi durante el comienzo de la guerra. Aún siendo un hombre joven y con su maestro aparentemente retirado, Shioda entonces regresó a Tokyo y como muchos otros luchó para no terminar como muchos en el Japón arrasado por la pobreza.

En 1950, como por suerte, a Shioda se le pidió que cuidara la facilidad de Tsurumi de la compañía acerera Nihon Kokan en el despertar del "Red Purge" y se trajo con el cómo 55 de los más fuertes miembros de los clubes de kendo, judo y sumo de su alma mater la Universidad de Takushoku. Esto condujo a que le pidieran que enseñara aikido regularmente en varias plantas comenzando en 1952. El también dió exhibiciones en numerosos departamentos de policía en el
comienzo de la década de 1950.

Un evento importante fue una gran exhibición de aikido que hubo en Tokyo en 1954 promovida por la Asociación de Extensión de Vida a la cual asistieron como 15,000 personas. La puesta en escena de Shioda recibió la mejor recepción de la gran audiencia y poco a poco la naciente organización Yoshinkan Aikido comenzó a alcanzar la prominencia. También, alrededor de esta época las actividades de Shioda se hicieron conocidas a varios miembros del mundo de los negocios. En particular, Mr. Kudo quien lideraba el Banco Tomin vino en la ayuda del Yoshinkan y ayudó con la construcción de un dojo. La facilidad de Tsukudo Hachiman fue abierta al público en general en 1955. Desde ese modesto comienzo, el Aikido Yoshinkan se diseminó gradualmente por todo el Japón y otros países, principalmente en USA y Europa. Es hoy en día la segunda de aikido organización más grande con cientos de dojos a escala mundial.

En este punto es necesario hacer una aclaración. La razón de cómo el Aikido Yoshinkan se separó de la Aikikai es muy poco entendida. Cuando Shioda comenzó sus actividades en el aikido un poco antes de la guerra, Morihei Ueshiba todavía estaba retirado en Iwama y las clases en el Aikikai dojo (entonces llamado Kobukan) eran irregulares y con una atención desorganizada. De hecho, muchas familias que quedaron damnificadas gracias al bombardeo de Tokyo vivían en el dojo. ¡Hasta era usado como un salón de baile en este punto! Fue en contra de este paso atrás que Shioda alcanzó un éxito muy prematuro mientras el Yoshinkan crecía progresivamente. De alguna forma después, el Aikikai gradualmente comenzó a ganar impulso bajo la dirección del hijo de Ueshiba Kisshomaru y el mismo fundador pasó cada vez más tiempo en Tokyo. Además, nunca ocurrió una separación oficial entre las dos organizaciones a pesar de sus diferentes puntos de vistas del aikido. Los dos grupos simplemente evolucionaron independientemente mientras mantenían más o menos unos lazos cordiales. Hasta el día de hoy Shioda y Kisshomaru hacen apariciones regulares en ocasiones formales y otras actividades.

Shioda entrenó bajo Ueshiba cuando este ultimo andaba en su cima en sus vigorosos años 50s. Por consiguiente, las técnicas que había aprendido del fundador del aikido eran un poco diferentes de aquellas enseñadas por Ueshiba durante los años de la post guerra. No sorpresivamente, el Aikido Yoshinkan es claramente distinguible del cual es practicado en el sistema Aikikai bajo el liderazgo del hijo de Ueshiba, el actual Aikido Doshu. La discusión de cuando la técnica de Morihei Ueshiba estaba en su cumbre--antes o después de la guerra-- continua en debate hasta la fecha, cualquier conclusión alcanzada debe ser una subjetiva. Haciendo caso omiso de lo que se trate esta edición, muchos ciertamente estarán de acuerdo con la opinión dada por Shioda en una entrevista que apareció en "Aiki News" hace unos cuantos años: "El aikido de hoy no tiene dimensión. Es hueco, vacío por dentro. La gente trata de alcanzar los niveles más altos sin siquiera pagar sus deudas. Por eso es porque se parece tanto a un baile en estos días. Tienes que dominar las bases sólidamente, con tu cuerpo, y entonces proceder a desarrollar los niveles más altos.... Ahora lo que vemos no es nada más que copias o imitaciones si ninguna comprensión de la realidad...."

Ciertamente los movimientos parecidos a una danza muy a menudo se ven el día de hoy como representativos de la técnica del aikido, aunque tal vez son placenteras a la vista, fallan en impresionar a los practicantes de otras artes marciales por su eficacia. La posición de Gozo Shioda en esta edición obviamente permanece tan clara como el cristal y el curriculum de enseñanza de todos los dojos Yoshinkan en todas partes del mundo tienen una gran importancia en las incalculables habilidades técnicas básicas mientras construyen el cuerpo y la mente de los que entrenan.

* El próximo artículo en estas series cubrirá a Morihei Ueshiba y Kisshomaru Ueshiba.

27 de octubre de 2009

MORIHEI UESHIBA Y MINORU MOCHIZUKI

MORIHEI UESHIBA Y MINORU MOCHIZUKI
por Stanley Pranin
Traducido por Pedro J. Riego


La carrera en el budo de Minoru Mochizuki ha sido única en muchos aspectos. El comenzó su entrenamiento de judo cuando era niño y estuvo activo hasta el año de su muerte. Cuando era joven tuvo cercana relación con algunas de las personas más prominentes del budo de la época incluyendo a Jigoro Kano, Kyuzo Mifune y Morihei Ueshiba. Añadiendo, que es un hombre de un gran intelecto el cual su manera de pensar ha sido muy influenciado por Kano y Ueshiba y numerosos escritores y filósofos. Déjenos contarles los puntos destacados de la carrera de este hombre excepcional en este cuarto artículo de historia de aikido.

Carrera inicial en judo
Minoru Mochizuki nació en 1907 y se embarcó en su carrera del budo a la tierna edad de 5 años cuando comenzó su practica de judo. Cuando niño su entrenamiento también incluyó kendo y un kobudo llamado Gyokushin-ryu Jujutsu, su acercamiento ecléctico al budo ya se hacía aparente. En 1926 a la edad de 19 años, se enroló en el Kodokan y en el corto período de menos de dos años fue promovido a sandan, un destacado logro para esa época. Mochizuki relata una entretenida historia de cómo hizo para llamar la atención del famoso Kyuzo Mifune Sensei mientras asistía a "kangeiko" (entrenamiento de invierno). Parece ser que por esa época él vivía en Tsurumi y para llegar al keiko matutino tenía que salir a las 12 a medianoche. Una mañana afuera del Kodokan, al no encontrar en balde que acostumbraba a usar para vaciar el sudor que tenía de la caminata de toda la noche, él saltó a una poza rompiendo el hilo que se había formado en la superficie. Cuando el joven Mochizuki empezó a emerger de la poza, una mano desconocida empezó a sacarlo del agua. No era otro que Mifune Sensei quien veía al mojado joven incrédulamente. "¿Qué haces sumergiéndote en agua tan fría? ... tonto, arruinaras tu salud de esa manera." Mifune le ordenó que se quedara en su casa esa noche. El continuó quedándose en la casa de Mifune después como uchideshi y aprendió de cerca la importancia de estar al lado de un maestro las 24 horas del día.

Escogido por Jigoro Kano A pesar de ser un joven en su juvenil y competitivo espíritu, Mochizuki también sentía una necesidad de comprometerse en un entrenamiento espiritual. Un "Grupo de Investigación de las Artes Marciales Clásicas" había sido establecido en el Kodokan por Kano y Mochizuki se unió a él. Como resultado de su implicación en el estudio de diversas tradiciones clásicas incluyendo al Katori Shinto-ryu y su habilidad inusual, Mochizuki fue escogido por el Fundador del judo Jigoro Kano. "Tu tienes los dotes de un líder... En el futuro serás un maestro muy famosos aquí en el Kodokan," fueron las palabras de ánimo del famoso Kano. Mochizuki tenía que reportarse a Kano mensualmente para demostrar sus progresos en el entrenamiento. Esto condujo a una serie de reuniones donde el orientado filosóficamente creador del judo intentó estimular la mente del joven Mochizuki quien, en ese entonces, solo podía pensar en ganar torneos. No obstante, las observaciones de Kano concernientes al verdadero propósito del judo y los peligros latentes de los deportes después contribuirían de una admirable forma en las bases teóricas del propio Yoseikan Budo de Mochizuki. Kano, en la invitación del Almirante Isamu Takeshita (el sujeto de un artículo ya mostrado), atestiguó una demostración de la forma de jujutsu de Morihei Ueshiba en Mejiro en Octubre de 1930). Muy impresionado, el líder del judo arregló que dos de sus mejores estudiantes, uno de ellos era Minoru Mochizuki, estudiaran bajo la instrucción de Ueshiba.

Aprendiendo Daito-ryu de Morihei Ueshiba Mochizuki comenzó a entrenar Daito-ryu aikijujutsu bajo la instrucción de Ueshiba unos pocos meses antes de la inauguración del Kobukan Dojo en Ushigome en Shinjuku en Abril de 1931. Con 24 años en ese entonces, Mochizuki hizo rápidos progresos dados su amplia experiencia en base al budo y su talento innato. Ueshiba pronto le pidió que actuara como el supervisor de sus uchideshi y Mochizuki también sirvió como un asistente de instrucción. Hasta fue sugerido que se casara con la hija de Ueshiba para así convertirse en su hijo adoptivo y en su sucesor. Mochizuki declinó la oferta y, como si el destino lo hubiese predeterminado, cayó enfermo poco tiempo después con pleuresía y tuberculosis pulmonar. Fue llevado de vuelta a casa a la ciudad de Shizuoka para que se recuperara. Después de una estadía de tres meses en el hospital, comenzó a enseñar lentamente en un dojo en el centro del pueblo construido por su hermano y algunos amigos. La inauguración oficial del dojo fue en Noviembre de 1931 y muchos dignatarios de Tokyo incluyendo a Ueshiba, Almirante Takeshita y el General Miura asistieron. A pesar de que Mochizuki pasó solo unos pocos meses entrenando con Ueshiba en Tokyo antes de su enfermedad, él lo invitaba a su casa cuando este último paraba en su camino para ir o venir de Kyoto donde enseñaba seminarios de budo con el alcance del Dai Nihon Budo Sen'yokai promovido por el Omoto-Kyo. Fue durante este período que Ueshiba le entregó dos pergaminos de Daito-ryu a Mochizuki. Ambos tienen fecha de Junio de 1932. El título del primero es "Daitoryu Aiki Bujutsu" y su contenido es idéntico al del "Daito-ryu Aiki Jujutsu Hiden Mokuroku" dado por Sokaku Takeda en el primer nivel de proficiencia en Daito-ryu. El segundo está titulado "Hiden Ogi," el makimono otorgado para el siguiente nivel más avanzado de la tradición del Daito-ryu. Ambos makimonos tienen la firma de "Moritaka Ueshiba, estudiante de Sokaku Takeda" y un sello en el que se lee "Aikijujutsu." Estos documentos proveen prueba adicional de la importancia de la tradición del Daito-ryu en el desarrollo histórico de la técnica del aikido. Poco tiempo después, Mochizuki se mudó a Mongolia donde paso un total de ocho años antes de regresar a Japón después de que terminara la guerra. El tuvo la oportunidad de observar los estilos de vida de la gente agricultora y cazadora de esa región. Esta experiencia le dio la oportunidad de ampliar su modo de ver las raíces históricas del budo en China. De vuelta en la ciudad de Shizuoka después de la guerra, renovó su contacto con Morihei Ueshiba quien le pidió a Mochizuki ayuda concerniente a la gerencia del Tokyo Aikikai Hombu Dojo.

Viaje a Francia En 1951, Mochizuki viajó a Francia principalmente para enseñar judo, pero el también consiguió tiempo para enseñar aikido por tanto está acreditado por ser el primero en diseminar el arte de Ueshiba en el extranjero. Él pasó un total de dos años y medio en Francia y sus esfuerzos sembraron las semillas del desarrollo de la población más grande de aikido afuera del Japón. ¡Se dice que hay aproximadamente 50,000 practicantes activos en Francia hoy día!

En los años siguientes a la guerra con su pensamiento más maduro, Mochizuki gradualmente formuló un sistema de budo compuesto (sogo) por su parte el cual incluía elementos del judo, jujutsu, aikido, karate, Katori Shinto-ryu y otras artes. Este estilo después fue conocido como "Yoseikan Budo." Su forma de pensar da a luz la indeleble imprenta de las filosofías de Jigoro Kano y Morihei Ueshiba, sus dos queridos maestros. Kano, el pensador racional y Ueshiba, posesor de una gran sensibilidad espiritual, en sus propias maneras ambas enseñadas a Mochizuki la futilidad de pensar nada más en ganar y como el verdadero propósito del budo descansa en el desarrollo del carácter del individuo.

Mochizuki mantuvo un contacto periódico con el fundador del aikido hasta la muerte de este último en 1969 aunque él permanece organizativamente independiente del Aikikai Hombu Dojo. El también continuó viajando regularmente a países como Francia, Australia y Taiwan. Mientras está en Japón, Mochizuki se mantiene ocupado dando clases de Yoseikan Budo en su dojo en Shizuoka y escribiendo en una variedad de materias relacionadas con el budo.


* El próximo artículo cubrirá el punto de Morihei Ueshiba y Gozo Shioda

19 de octubre de 2009

MORIHEI UESHIBA Y KENJI TOMIKI

MORIHEI UESHIBA Y KENJI TOMIKI
Por Stanley Pranin
Traducido por Pedro J. Riego


Entre los muchos discípulos distinguidos de Morihei Ueshiba, el fundador del aikido, Kenji Tomiki resalta por su estatura intelectual y su destreza en articular la racionalización ética e histórica del arte. Considerando que el fundador veía la vida y, por consecuencia, su budo, generalmente en términos religiosos, el Profesor Tomiki expuso una vista del aikido la cual incluía competición y lo colocaba dentro de un contexto más grande de la historia de las artes marciales Japonesas. Como académico y también un atleta, Tomiki escribió varios libros y formuló una base teórica para que el Aikido fuera entendido por la gente normal. En este artículo resumiremos un poco del pasado del Profesor Tomiki, su relación con Jigoro Kano y Morihei Ueshiba, y sus contribuciones al aikido moderno.

Educación inicial

Kenji Tomiki nació en una familia de terratenientes en Kakunodate, en la Prefectura de Akita el 15 de Marzo de 1900. Fue allí donde recibió su educación en primaria y bachillerato y por ese entonces sus talentos académicos y de judo ya se habían hecho evidentes. Siguiendo a su graduación del bachillerato, se

dirigió a Tokyo para prepararse para los exámenes de admisión universitaria. Después de casi cuatro años perdidos por enfermedades, el finalmente logró entrar en la Universidad de Waseda en 1923. Tomiki se unió y se convirtió en un miembro distinguido del reconocido Waseda Judo Club, alcanzando el rango de cuarto dan en su año de graduación.

Fue durante este periodo que el empezó a frecuentar el Kodokan donde fue expuesto de cerca de las teorías y métodos del gran educador y fundador del judo, Jigoro Kano. La forma de pensar del Profesor Kano tuvo un profundo efecto en el joven Tomiki, particularmente en su vista del judo como un vehículo para la educación del auto desarrollo y de la salud . Tomiki después expandiría esta filosofía de educación y la aplicaría en una forma unida del aikido. Su devoción al judo durante sus años de estudiante universitario, sin embargo, no le causaría descuidar sus estudios y mantuvo altos índices académicos y sería llamado "el estudiante de la división de deportes."

Conociendo al fundador del aikido Morihei Ueshiba

Fue en 1926 que el conoció a Morihei Ueshiba en Tokyo y estuvo muy impresionado por la maestría de las técnicas de jujutsu de este último. Después de graduarse de Waseda en 1927 con un grado en Ciencias Políticas, Tomiki especializándose en economía. Durante el verano de ese año el pasó un mes de entrenamiento intensivo de Daito-ryu aikijujutsu bajo Ueshiba Sensei en los cuarteles generales de la religión Omoto en Ayabe, cerca de Kyoto. Para Tomiki, el arte de Ueshiba Sensei incluía una gran cantidad de técnicas de jujutsu esenciales que sirvieron como un complemento vital para su entrenamiento de judo.

Siguiendo la finalización de su educación formal, Tomiki fue empleado por una compañía eléctrica en Sendai. En adición, el entró en el prestigioso torneo Imperial (Tenranjiai) en 1929 como el representante de judo de la Prefectura Miyagi y se colocó entre los primeros 12 antes de tener que retirarse de la competencia por una lesión. Tomiki después trabajó como profesor de bachillerato en su pueblo natal de Kakunodate. Mientras trabajó de esta forma entre 1931 -34, solía pasar sus vacaciones de verano e invierno en Tokyo entrenando bajo la mirada de Ueshiba Sensei. Sus perspectivas estaban dirigidas a Manchuria la cual entonces estaba bajo dominio Japonés, Tomiki renunció a su empleo como profesor en 1934 y pasó los siguientes años en Tokyo en preparación para su próxima movida. Por un tiempo rentó un apartamento cerca del Dojo Kobukan de Ueshiba Sensei en Wakamatsu-cho y fue uno de sus instructores más avanzados. El también jugó un rol muy importante en la preparación del manuscrito del manual de 1933 de las técnicas de Ueshiba titulado "Budo Renshu."

Hacia Manchuria

En la primavera de 1938, Tomiki fue nombrado miembro de la junta de la recién establecida Universidad de Kenkoku en la cual el era entonces Shinkyo (lo que hoy día sería un Choshun). A través de grandes esfuerzos del Profesor Tomiki un entrenamiento de aikido se convirtió en una materia obligatoria para los estudiantes de judo y kendo, y por tanto el envió a buscar a su asociado más cercano Hideo Oba, por entonces un a 5th dan, a Akita en orden de desarrollar un cuerpo de instructores. Además, Morihei Ueshiba realizó viajes sorpresa regulares a Manchuria durante estos años y también condujo algunas clases en la Universidad de Kenkoku. Profesor Tomiki avanzó a grandes pasos durante los años en Manchuria probando en carne propia su teoría de "rikaku taisei." Este termino se refiere al uso de técnicas para trabajar con ataques de un oponente que se encuentra separado del defensor. Esta fue parte de lo que para Tomiki era un "judo completo" el cual abarcaba dos partes: "judo de lucha o de grappling" (kumi judo) lo que era igual al Kodokan Judo, y "judo separado" (hanare judo) lo cual era equivalente al aikido.

Los años en Waseda

Siguiendo al fin de la Segunda Guerra Mundial, el Profesor Tomiki fue internado en un campamento prisión en la Unión Soviética y no regreso a Japón hasta el final de 1948. Tal año siguiente el viajó hacia Tokyo para renovar sus lazos con el Kokodan y después, en Junio de 1949, se unió a la junta del alma mater de la Universidad de Waseda. Después, en Junio de 1953, junto a varios instructores de judo de alto rango, viajó a los Estados Unidos en tour de enseñanza.

Profesor Tomiki continuó experimentando y afinando las bases teóricas de su aikido como director del club de judo durante su cargo en el Departamento de Educación Física de Waseda.

En Febrero 26, de 1958, como resultado de los esfuerzos del Profesor Tomiki, la Universidad de Waseda aprobó la creación de un club de aikido, una de las condiciones era que tenía de desarrollarse un método competitivo. Junto con los miembros del club de aikido, divisó una forma de pelea competitiva donde un atacante sosteniendo una daga atentaba anotar puntos en contra de un adversario desarmado. Fue esta acción de parte del Profesor Tomiki de atentar convertir el aikido en un deporte que guió a una discusión con el fundador Morihei Ueshiba y la Aikikai por ese entonces. El Profesor Tomiki fue urgido por el Aikikai a adoptar un nombre diferente para este arte que no fuera "aikido" si quería intentar introducir este sistema de competición. Convencido de la necesidad de modernizar al aikido, se mantuvo en su posición y siguió persistiendo en sus esfuerzos de evolucionar en una forma manejable de competición.

La teoría del Profesor Tomiki

Como mencionamos antes, la vista del Profesor Tomiki de las artes marciales—con su énfasis personal en jujutsu—como una forma de edificación del individuo fue muy influenciada por la filosofía del Profesor Kano. Por otra parte, Tomiki veía el sistema de artes marciales tradicionales de Japón como feudalisticas, brutales y sin ningún lugar para la era moderna. Aunque, al mismo tiempo, él deseaba garantizar la sobrevivencia en algunas formas de estas bien refinadas tradiciones las cuales habían sido desarrolladas hace cientos de años. Su solución era por ende modificar el ryuha clásico eliminando las técnicas peligrosas sin, de cualquier modo, perder el enfoque de su explicación histórica. El trabajo ideal de la educación física moderna proveyó el vehículo ideal para cumplir esta meta. La practica del kata permite la preservación y la transmisión de las formas clásicas mientras que la competición aseguraba que el practicante ganaría el entendimiento practico de la aplicación de las técnicas ofensivas y defensivas. Mientras el rol de los deportes era significativo en la forma de pensar del Profesor Tomiki, esto solo formó una parte de su sistema ecléctico. Por otra parte, el reconoció el peligro inherente en sobre enfatizar en la competición que engendraba una indeseable actitud de "victoria sobre todos" en los participantes.

Los últimos años del Profesor Tomiki fueron dirigidos principalmente a la escritura, enseñanza y participación activa en varias organizaciones envueltas en el desarrollo de los principios de la educación física y las artes marciales Japonesas. El también viajó a Australia en 1977 con su esposa y uno de sus principales estudiantes, el señor Fumiaki Shishida. Su salud comenzó a deteriorarse en el verano de 1978 y fue forzado a someterse a una operación por la cual se probó que sufría de cáncer de colon. Aunque estaba gravemente enfermo, el continuó manteniéndose activo y su escritor recuerda pasar una muy placentera e informativa tarde con el discutiendo sus teorías el 10 de Marzo de 1979. El Profesor Tomiki dio su último respiro el 24 de Diciembre de 1979 dejando a su discípulo más cercano, Hideo Ohba Sensei y el Nihon Aikido Renmei para que siguiera sus pasos.


* El próximo articulo en estas series tratará acerca de Morihei Ueshiba y Minoru Mochizuki

Por Stanley Pranin
Traducido por Pedro J. Riego

5 de octubre de 2009

Morihei Ueshiba y el Almirante Isamu Takeshita


Morihei Ueshiba y el Almirante Isamu Takeshita

por Stanley Pranin
From Japanese Wushu Magazine
Traducido por Jaime R. Rico


Uno de los aspectos fascinantes del estudio de la historia del aikido es el gran número de importantes figuras de una gran sección representativa de la sociedad japonesa que uno encuentra. A lo largo de su larga vida Morihei Ueshiba tuvo estrechas relaciones y contactos con muchos individuos extraordinarios no sólo del mundo del budo sino también de los círculos políticos, militares y financieros. Una persona en particular, aunque en gran parte desconocida para los practicantes de aikido de hoy día, jugó un papel esencial en la difusión de este arte en el Japón de preguerra. Su nombre fue Almirante Isamu Takeshita.

El almirante Takeshita es mencionado frecuentemente en conversaciones con personas mayores que conocieron a Morihei Ueshiba durante sus años en Tokyo antes del estallido de la segunda guerra mundial. Nació en Kagoshima en 1869. Takeshita fue un miembro del clan Satsuma. En aquel periodo, los Satsuma eran conocidos por producir un gran número de oficiales de la marina mientras que el clan Choshu suministraba oficiales del ejército.

La relación entre Takeshita y Ueshiba comenzó como resultado de la presentación de otro almirante, Seikyo Asano. Asano fue un partidario de la religión Omoto (ver artículo previo sobre Onisaburo Deguchi) y empezó a practicar Daito-ryu Aiki Jujutsu en Ayabe en 1922. Completamente impresionado por el arte de Ueshiba, Asano lo recomendó a Takeshita, su colega en la academia naval de Tokyo. Takeshita viajó hasta Ayabe en 1925 para ver el arte de Ueshiba y marchó totalmente convencido de que Ueshiba era un artista marcial excepcional. Al regresar a Tokyo, Takeshita presentó una recomendación entusiasta de Ueshiba al almirante retirado Gombei Yamamoto – el dos veces anterior primer ministro – y éste dirigió una demostración ante un selecto grupo de espectadores en la residencia de Takeshita. De aquí en adelante el almirante jugó un papel activo en promocionar las actividades de Ueshiba entre la élite de la sociedad japonesa. Esto terminó en que muchos oficiales militares, funcionarios del gobierno y personas acaudaladas se convirtieron en devotos del estilo de Jujutsu de Ueshiba. Kenji Tomiki, quien más tarde creó una forma competitiva de aikido fue también presentado a Ueshiba por Takeshita alrededor de 1925.

El almirante Takeshita no fue sólo un admirador de las extraordinarias habilidades marciales de Ueshiba sino también un practicante entusiasta hasta bien entrado en años. Asiduamente asistió a prácticas durante muchos años y por un tiempo Ueshiba enseñó en casa de Takeshita. Además, el almirante se encontró con el maestro de Ueshiba, Sokaku Takeda de la famosa Daito-ryu en diversas ocasiones. Takeshita muy probablemente fue enseñado por Takeda aunque su nombre y sello no aparecen en ninguno de los libros de inscripción (eimeiroku) existentes de la Daito-ryu. Sabemos, por ejemplo, que Takeshita observó un seminario de Takeda dirigido en el dojo de Ueshiba en 1931. Más tarde, el hijo de Sokaku y actual Soke de la Daito-ryu, Tokimune Takeda, relata que el almirante Takeshita fue autor en una ocasión de un artículo de revista titulado “La Historia de la Valentía de Sokaku Takeda”. Desafortunadamente, este artículo parece que no ha sobrevivido.

Fue durante los primeros años de práctica en Tokyo que Takeshita tomó regularmente notas ascendiendo a cientos las páginas sobre el contenido de las sesiones de entrenamiento de Ueshiba. Las anotaciones manuscritas constan principalmente de descripciones detalladas de las técnicas de la Daito-ryu entonces enseñadas por Ueshiba. Estas notas representan un importante legado no sólo para practicantes de aikido sino también para partidarios de la Daito-ryu. Ellas constituyen evidencia adicional de las estrechas relaciones históricas y técnicas entre las dos artes.

Un fascinante detalle anecdótico de un periodo temprano de la vida de Takeshita el cual no puede seguir sin mencionar implica al presidente norteamericano Theodore Roosevelt. Roosevelt es bien conocido por haber actuado como mediador en el establecimiento de la guerra ruso-japonesa por lo cual ganó el premio Nobel de la paz en 1906. El presidente era por aquel entonces pro-Japón y, como ávido deportista, se dio cuenta de la existencia del jujutsu. Invitó al mejor discípulo del fundador del Judo Jigoro Kano, un hombre llamado Yoshiaki Yamashita, a ir a América a enseñar el arte. Se conserva en el Kodokan una fotografía de Roosevelt datada el 13 de abril de 1904 y dedicada al “Prof. Y. Yameshita”. La persona que actuó como hombre de contacto para el viaje de Yamashita fue el almirante Isamu Takeshita.

Junto a sus conexiones con el mundo del judo y el Aikijujutsu de Ueshiba, Takeshita fue bastante aficionado al Sumo y ejerció su considerable influencia para ver convertirse este arte en deporte nacional. También sirvió durante unos años como director de la Asociación de Sumo.

Durante los años dorados del Kobukan Dojo de Ueshiba en los años treinta, Takeshita estuvo constantemente en escena y frecuentemente aparecía sentado al lado de Ueshiba en las muchas fotos de grupo que se conservan de aquella época. Takeshita también participó en una gran demostración de Kobudo en 1935 como representante de “Daito-ryu Aikijujutsu”. En esta ocasión fue, sin lugar a dudas, el representante del dojo Ueshiba.

En 1939 se hizo una propuesta para constituir como corporación el Kobukan Dojo de Ueshiba. Normalmente un proceso muy largo, este estatus se concedió rápidamente al año siguiente resultando en la creación de la “Fundación Kobukai”. El almirante Takeshita fue el primer presidente de la Fundación.

Los contactos de Takeshita con la familia imperial condujeron a una demostración en el dojo Palacio Imperial Saineikan en 1941. Ueshiba al principio rechazó la invitación argumentando que él no quería demostrar “falsas” técnicas ante tal ilustre audiencia. Con esto quería decir que si realizaba técnicas “reales”… ¡su compañero podría morir! Finalmente, el almirante Takeshita, siempre diplomático, persuadió a Ueshiba para mostrar, de todos modos, sus “mentiras”. Gozo Shioda, uno de los mejores estudiantes en aquel tiempo, cuenta la historia de como su maestro, aún incluso extremadamente enfermo de ictericia, dio una espectacular exhibición de sus habilidades en aquella ocasión. El otro compañero de Ueshiba durante esta demostración, Tsutomu Yukawa, cometió el error de atacar débilmente en deferencia al debilitado estado de su maestro. ¡El desafortunado deshi terminó con un hombro dislocado!

Después del comienzo de la guerra cuando la mayoría de los estudiantes de Ueshiba se dispersaron, el nombre de Isamu Takeshita dejó de ser mencionado en el contexto del aikido. No sabemos de sus actividades durante el conflicto pero dada su avanzada edad podría haber estado retirado. Takeshita falleció en 1949 a la edad de 80 años.

Todos los relatos del almirante Isamu Takeshita lo describen como un individuo afectuoso, inteligente y noble. El Doshu de Aikido Kisshomaru Ueshiba entrevistado en una ocasión ofreció el siguiente tributo al almirante: “Una persona que hizo un tremendo esfuerzo para asegurar el éxito de mi padre después de venir a Tokyo fue el almirante Isamu Takeshita. Isamu Takeshita siempre estuvo con Morihei Ueshiba. Sin él, no podríamos hablar del desarrollo del aikido en aquella época.”

por Stanley Pranin
From Japanese Wushu Magazine
Traducido por Jaime R. Rico

29 de septiembre de 2009

MORIHEI UESHIBA Y ONISABURO DEGUCHI

MORIHEI UESHIBA Y ONISABURO DEGUCHI
por Stanley Pranin
Aiki News #95 (Spring/Summer 1993)
Traducido por Jaime R. Rico



Si se puede decir que Sokaku Takeda ha proporcionado las bases técnicas para el desarrollo posterior del aikido, fue Onisaburo Deguchi, líder de la secta Omoto, quien ofreció las ideas espirituales claves que tocaron la fibra sensible del religioso Morihei. Esta segunda entrega de una serie de ensayos sobre Morihei del editor en jefe de Aiki News, Stanley Pranin, se concentra en la relación entre el fundador del aikido y Onisaburo, quien tuvo una influencia importante en el pensamiento espiritual de Morihei y la estructura conceptual ética del aikido.

El gran aumento de la religión Omoto al comienzo de este siglo fue producto de los esfuerzos de dos figuras carismáticas. La primera, su fundadora, fue una mujer campesina e iletrada llamada Nao Deguchi (1836-1938). La otra fue el excéntrico y enérgico Onisaburo Deguchi, quien fue la mente responsable del prominente aumento de esta poderosa y poco ortodoxa secta religiosa.

Nao Deguchi fue indigente a lo largo de la primera parte de su vida y hubo de afrontar las tragedias de perder a su marido y a varios de sus hijos a edad temprana. En 1896, a la edad de 56 años, empujada al borde de la desesperación, cayó en trance y llegó a ser poseída por un espíritu benevolente. La no escolarizada Nao comenzó a tomar notas dictadas que ella misma fue incapaz de leer. Sus escritos contenían revelaciones que atañían al mundo espiritual y a una continua corriente de crítica social. Se instaba a la humanidad a adoptar una nueva moralidad y revitalizar sus instituciones sociales. Su visión se basaba en un dios universal que consideraba a todos los seres humanos como iguales, una creencia que estaba en directa oposición a la religión Shinto del estado, la cual se centraba en la figura divina del emperador.

Nao ya había comenzado a reunir un séquito cuando Onisaburo apareció en escena en 1898. Estaba muy interesado en el chamanismo y había tenido también una serie de experiencias de trance durante las cuales se le reveló que su misión espiritual era convertirse en salvador de la humanidad. Onisaburo finalmente se casó con la hija de Nao, Sumiko, adoptó el apellido Deguchi y se convirtió en la fuerza dinámica tras el explosivo crecimiento de la joven religión Omoto.

Establecida en Ayabe cerca de Kyoto, la secta Omoto floreció en las dos primeras décadas del siglo veinte. En la época en la que Morihei hizo su visita inicial a la edad de 36 años a la sede central de la religión, los seguidores de la secta ya ascendían a cientos de miles.

En Diciembre de 1919, Ueshiba, entonces un residente de Shirataki-mura en el norteño Hokkaido, recibió un telegrama requiriéndosele su inmediato regreso a su ciudad natal de Tanabe ya que su padre estaba en estado crítico. Mientras pasaba en tren a través del área de Kansai, Morihei entabló, según parece, conversación con un pasajero acompañante quien habló de manera entusiasta de la religión Omoto. Habló de las hermosas enseñanzas de esta secta, de curas milagrosas, y de su carismático líder, Onisaburo Deguchi. El emocionalmente agotado Morihei decidió en el momento hacer un desvío a Ayabe y acabó pasando varios días allí. Mientras buscaba oraciones para la recuperación de su padre, rápidamente cayó bajo el encanto del compasivo Onisaburo.

Al regresar Morihei a Tanabe, descubrió que su padre ya había fallecido. Comprensiblemente, la muerte de su padre le dejó en un estado de depresión y, en un esfuerzo por encontrar una dirección espiritual, decidió trasladarse con su familia a la central de la Omoto en Ayabe en la primavera de 1920.

Bajo la dirección de Onisaburo Deguchi, Ueshiba se dedicó a la agricultura y al entrenamiento espiritual. El entusiasta y trabajador Morihei rápidamente se ganó la confianza de Onisaburo. Habiéndose enterado de las habilidades marciales de Morihei, el líder Omoto le animó a proporcionar instrucción en artes marciales a los seguidores de la religión. Esto condujo a la apertura de su primer dojo en su residencia privada, el Ueshiba Juku, donde enseñó las técnicas de Daito-ryu jujutsu que había aprendido de Sokaku Takeda. La reputación de Ueshiba creció ininterrumpidamente y los rangos de practicantes en el diminuto dojo Ueshiba aumentaron para incluir personal naval de la ciudad portuaria de Maizuru. Es fácil imaginar el orgullo que Onisaburo debió de sentir al tener tan habilidoso artista marcial entre los suyos. Una fotografía de Ueshiba en el interior de su dojo revela su sólido aspecto físico, similar a un tanque, y su tremenda fuerza física es casi palpable [ver foto, p.38, AN94]. La visita de Takeda a Ayabe en 1922 se cubrió en detalle en el último artículo [AN94].

Baste decir que ese periodo de 5 meses de intensivo entrenamiento bajo el exigente Takeda profundizó considerablemente el dominio de Ueshiba de las técnicas de Daito-ryu. Sin embargo, debido a la mutua antipatía entre Onisaburo y Sokaku, la última visita improvisada a Ayabe también resultó en una tirantez entre Morihei y su profesor de jujutsu que nunca pudo ser remediada.

Ueshiba puso sus habilidades marciales a prueba dos años más tarde, en febrero de 1924, cuando acompañó a Onisaburo como su guardaespaldas en un malogrado viaje a Mongolia, donde trataban de establecer una colonia utópica. Escaparon con vida por poco en esta ocasión, ya que quedaron atrapados en la red de las luchas militares y políticas de aquella región y terminaron en el bando perdedor. Deguchi, Ueshiba y el resto de partidarios fueron arrojados a prisión y se habían resignado a lo que aparentaba ser una muerte segura a manos de un pelotón de fusilamiento. La a menudo publicada fotografía del grupo de pie con grilletes fuera de la prisión, representa claramente su situación. Sólo la intervención del cónsul japonés en Mongolia fue capaz de salvar a Onisaburo y compañía. Fueron deportados y enviados de regreso a Japón bajo vigilancia de la policía japonesa.

Después de su regreso de Mongolia, Ueshiba fue gradualmente atraído lejos de Ayabe para enseñar su estilo de jujutsu en Tokyo para un número de personas prominentes, incluidos el almirante Isamu Takeshita y el anterior primer ministro Gombei Yamamoto. Después de diversas visitas a la capital para dar seminarios de artes marciales, se trasladó allí con su familia en 1927.

Esto de ningún modo significó el final de su asociación con la religión Omoto o con Onisaburo Deguchi. De hecho, tal fue la continua consideración de Onisaburo hacia Ueshiba que dispuso el establecimiento de la Budo Senyokai en 1932 bajo los auspicios de la Omoto. El primer presidente de la organización fue, no sorprendentemente, Morihei Ueshiba. Los dojos brotaron por todo Japón principalmente en áreas con grandes concentraciones de creyentes de la Omoto y las clases se impartían regularmente en Ayabe, Kameoka y la pequeña ciudad de Takeda. Takeda fue el sitio de un dojo especial donde practicaban muchos de los más fuertes artistas marciales. Se enviaron allí regularmente para enseñar, instructores del Kobukan dojo de Tokyo, incluidos Noriaki Inoue, Hisao Kamada, Gozo Shioda y Rinjiro Shirata.

Las actividades de la Budo Senyokai terminaron bruscamente como resultado del Segundo Incidente Omoto, el cual ocurrió en diciembre de 1935. Muchas de las propiedades de la Omoto fueron destruidas y la religión fue brutalmente suprimida por el gobierno militar. Onisaburo fue arrestado y condenado por alterar la paz y por el delito de lesa majestad. Ueshiba se vio obligado a esconderse durante un breve periodo de tiempo y, hasta el fin de la guerra, no pudo asociarse abiertamente con la religión. Los actos de Ueshiba al distanciarse de la religión durante este tumultuoso periodo fueron criticados por ciertos elementos dentro de la secta. Sin embargo, el apoyo abierto a la religión Omoto en ese clima político habría invariablemente destruido todo lo que había trabajado por construir.

Cuando el aikido comenzó a ser enseñado al público en general en la década de 1950, Ueshiba mantuvo contacto frecuente, y abierto con los seguidores Omoto y visitaba periódicamente Ayabe. Hoy día, Ueshiba es reconocido con orgullo por la religión Omoto y mencionado prominentemente en sus escrituras.



(Nuestro próximo artículo tratará del Almirante Isamu Takeshita).
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por Stanley Pranin
Aiki News #95 (Spring/Summer 1993)
Traducido por Jaime R. Rico

27 de septiembre de 2009

MORIHEI UESHIBA Y SOKAKU TAKEDA

MORIHEI UESHIBA Y SOKAKU TAKEDA
por Stanley Pranin
traducido por Pedro J. Riego
















Esta serie de artículos se enfocaran en el fundador del aikido, Morihei Ueshiba, y el desarrollo de su arte marcial innovador. Nuestro acercamiento será para recordar los grandes momentos de su larga carrera a través de su asociación con varias personas de notable carácter histórico. Por tanto este artículo inicial atentará nos mostrará la muy significativa pero poco comprendida relación entre Morihei Ueshiba y Sokaku Takeda.

Déjenme comenzar por categorizar que la mayor influencia técnica en el desarrollo del aikido es el Daito-ryu Jujutsu. Este arte, el cual se dice que es la continuación de la tradición marcial del Clan Aizu del cual se tiene conocimiento desde cientos de años atrás, fue propagado en muchas áreas del Japón durante los períodos Meiji, Taisho y comienzos del Showa por el famoso artista marcial, Sokaku Takeda. Conocido igualmente por sus progresos marciales y la severidad de su carácter, Takeda tuvo que usar sus habilidades en encuentros de vida o muerte en más de una ocasión.

Takeda tenía 54 años cuando Morihei Ueshiba se encontró con el por primera vez en la posada de Hisada en Engaru, Hokkaido a finales de febrero de 1915. Esto fue el principio de una larga y turbulenta pero no menos productiva asociación la cual duraría más de veinte años.

Las primeras practicas de Ueshiba en Daito-ryu incluirían tres seminarios de 10 días terminando e 4 de abril del mismo año. Los archivos del Daito-ryu muestran que el participó en ese entonces en otros tres seminarios más dictados por Takeda el año siguiente en 1916. Lo cierto es que, Ueshiba también invitó a Takeda a quedarse en su casa para recibir instrucción privada intensiva de las muy refinadas técnicas del Daito-ryu. Desgraciadamente, muy pocos detalles acerca de la duración del tiempo u otros detalles acerca de este estudio son conocidos. Ueshiba dejó Hokkaido definitivamente en Diciembre de 1919 al haber recibido un telegrama que contenía la noticia de que su padre estaba muy enfermo. Él le confió su casa, una modesta estructura de madera, a Takeda y regreso a su pueblo natal de Tanabe haciendo una parada imprevista en Ayabe, el centro de la religión Omoto, para orar por la recuperación de su padre. Fue aquí donde él conoció a Onisaburo Deguchi, otra persona de mucha influencia en la vida de Morihei Ueshiba y el sujeto del próximo artículo en esta serie.

Al encontrar a su padre ya muerto cuando llego a su casa, Ueshiba pronto decidió mudarse con su familia, la cual consistía en su esposa, su madre y sus dos hijos a Ayabe, en la primavera de 1920. Por él urge de Deguchi, Ueshiba abrió su primer dojo conocido como "Ueshiba Juku" y enseñó Daito-ryu a estudiantes los cuales eran miembros de la religión Omoto.

Dos años después en Abril Sokaku Takeda apareció en Ayabe con su esposa, una hija y su hijo de 6 años, el actual jefe del Daito-ryu Tokimune Takeda. La pregunta era si Takeda sé autoinvitó o si fue invitado por Ueshiba para ir a Ayabe se mantiene hasta este momento sin resolver. Las versiones oficiales de las fuentes del Daito-ryu y del aikido difieren considerablemente con respecto a este punto. Lo que sí se sabe es que Takeda permaneció por cinco meses enseñando a miembros del Ueshiba Juku dojo y que al final de este período Ueshiba recibió el certificado "kyoju dairi" conferiendole el nivel oficial de instructor de Daito-ryu. Takeda y el orientado espiritualmente Deguchi parecían, no sorpresivamente, odiarse el uno al otro aunque el líder de Omoto le regaló a Sokaku una espada y un dibujo a mano alzada como regalo de fiestas. En cualquier caso, todo indicaba que la relación entre el diminuto pero temido Sokaku y su más famoso estudiante, Morihei Ueshiba, se deterioró durante el período en Ayabe.

Siguiendo a la partida de Takeda en Septiembre de 1922, los dos parecían haberse encontrado sólo infrecuentemente aunque él visitó a Ueshiba en varias ocasiones en el dojo de este en Tokyo. Ueshiba eventualmente se estableció como un bien conocido maestro de jujutsu en Tokyo mientras que Takeda continuó viajando por todo el Japón dando seminarios donde los participantes eran más que todo prominentes personas como jueces, oficiales de la policía, oficiales del ejercito y por el estilo. Debe ser señalado que aunque Ueshiba y Takeda tuvieron poco contacto directo desde ese punto, ellos se mantuvieron en contacto por correspondencia.

Además, Ueshiba, ahora un maestro acreditado de Daito-ryu, entregó pergaminos de proficiencia a sus estudiantes directos probablemente hasta finales de 1937. Entre los que recibieron los diplomas de Daito-ryu de parte Ueshiba están Kenji Tomiki, Minoru Mochizuki, Rinjiro Shirata, Gozo Shioda y muchos más.
En términos modernos psicológicos la asociación entre Morihei Ueshiba y Sokaku Takeda puede ser considerada como una relación de "amor y odio". Es difícil demostrar hechos históricos cuando no hay casi testigos supervivientes a los eventos a los cuales nos aludimos. Y hasta hoy día explicaciones cargadas de emoción que se contradicen las unas a las otras son ofrecidas por los sucesores de Takeda y Ueshiba. Está claro que Ueshiba tenía un gran respeto por la habilidad técnica de Takeda y que este se refería al fundador del aikido como uno de sus más prominentes estudiantes.

Sospecho que la raíz del problema entre los dos fue la personalidad dominante de Sokaku, la actitud de independencia de Ueshiba y su orientación espiritual y los vagos arreglos financieros que tenía Morihei por obligación como instructor certificado de Daito-ryu. La página del "eimeiroku" del Daito-ryu con fecha de septiembre 15, de 1922 en la cual a Ueshiba le es entregada su certificación de "kyoju dairi" claramente dice que él estaba obligado a pagar tres yenes por inscripción a Sokaku por cada estudiante que enrolara en su dojo. Después cada uno acusó al otro acerca de problemas financieros y reportes de sus ultimas reuniones revelan la naturaleza sin resolver de los desacuerdos entre ellos. Debe denotarse al mismo tiempo que Takeda confirió el nivel "kyoju dairi" a un cierto número de individuos incluyendo a Taiso Horikawa, Yukiyoshi Sagawa, Kotaro Yoshida, Kotaro (Kodo) Horikawa, y Takuma Hisa (Kiyoshi Watatani enlista a 29 en su "Bugei Ryuha Dai Jiten"). Aparentemente, todos estos individuos eran responsables de pagar las mismas sumas a Sokaku cuando enseñaban Daito-ryu.

Considero muy dudoso que Ueshiba fuera el único que tuviera dificultades personales con Takeda en lo concerniente a asuntos financieros. En conclusión, Me gustaría comentar que algunas de las consecuencias positivas de la conexión entre estos hombres de gran reputación en el budo del siglo veinte. Primero, como había mencionado antes, la deuda técnica del aikido al Daito-ryu es inmensa. Es difícil encontrar un movimiento en aikido que no se origine en la forma de jujutsu de Takeda. Por otra parte, la sobrevivencia, diseminación y futuros prospectos del Daito-ryu como arte marcial tradicional Japonesa ha sido virtualmente garantizada por el tremendo éxito internacional del aikido moderno. De hecho, ¡a menudo he escuchado a practicantes de Daito-ryu referirse a su arte como aikido! De cualquier forma, de un punto de vista histórico, las dos artes marciales están irrevocablemente relacionadas y permanecerán así aún persistan los malentendidos, los prejuicios y recriminaciones que se hayan perpetuado hasta el día de hoy. En el tiempo, como nuestro entendimiento de los eventos históricos pasados crezcan, pienso que será posible observar la relación entre el aikido y el Daito-ryu Jujutsu con un ojo más objetivo y la mutua deuda de estas artes será fácilmente percibida.

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por Stanley Pranin
traducido por Pedro J. Riego
Este artículo fue publicado en Japonés en la revista "Wushu" en 1991.

12 de septiembre de 2009

El entrenamiento de la unificación del cuerpo y espíritu


El entrenamiento de la unificación del cuerpo y espíritu


Por Moritaka Ueshiba (Doshu)
Aiki News #42 (Noviembre 1981)
Traducido por Angie Alejandra Bahena García


Cuando visito los dojos bujutsu (artes marciales) en diferentes lugares, me doy cuenta de que muy pocos tienen un templo para los “Kami”. Esto es especialmente verdadero en los dojos de las escuelas. Parece que la gente moderna piensa que puede dominar el budo y entrenar en el bujutsu simplemente moviendo el cuerpo. Cuando observo a las personas que han estado entrenando con esa actitud, y logro practicar intensamente con ellos, siento una clase de pena inexpresable acompañada de una gran responsabilidad. Un “dojo” es, como lo indican los caracteres con los que se escribe esta palabra, un lugar de entrenamiento (Jo) de la “vía” (do o michi). Actualmente “dojo” es sustituido por el término “fábricas”. A manera de analogía, a pesar de los grandes avances en las ciencias y del progreso en la fabricación de aleaciones y en la fundición de metales, las espadas modernas no tienen comparación con las famosas espadas del pasado. Alcanzar un acuerdo entre la ciencia moderna y las creencias del antiguo Shinto, constituye el gran camino que representa nuestro objetivo. Me gustaría comprender la esencia del budo a través de este espíritu de acuerdo entre lo antiguo y lo nuevo.
No es el filo de la espada lo que corta primero, sino el sakki, el deseo sanguinario de matar lo que lo impulsa desde la mente del atacante antes de que la misma espada se mueva. Yagyu Taiima no Kami, el famoso profesor del tercer Tokugawa Shogun, Yagyu caminaba un día en un jardín, seguido por un sirviente que fue asaltado repentinamente por un pensamiento: “Si lo atacará ahora, incluso un gran espadachín como mi maestro sería sin duda, incapaz de resistir…” En ese instante, como si hubiera sido controlado por una gran ansiedad, Tajima no Kami regresó precipitadamente a sus aposentos y habló con su sirviente “Mientras caminaba en el jardín, sentí que el sakki me atacaba. Pero nadie excepto tu estaba presente. Lo que temo es el sakki en donde ningún enemigo es aparente”.


La esencia del hacer la guerra es prever el plan del enemigo de batalla. Mientras la flota Báltica de la Rusia Zarista se acerca a nuestras aguas nacionales, las dificultades que enfrentaron el Almirante Togo y sus hombres, incluyendo a Shimamura y Akiyama, fueron más grandes de lo que las palabras puedan expresar. Casi no pudieron comer ni dormir. Su único pensamiento era suplicar a los “kami” para que preservaran su nación imperial. Un día, el Capitán Akiyama tuvo una visión de la flota Báltica en una sola línea dirigiéndose al norte en los estrechos de Tsushima entre Japón occidental y la península coreana. Cuando éste, relató su sueño a su oficial en jefe, el almirante Togo se dio cuenta de que la flota enemiga pasaría de esa forma y fue así que se decidió el plan de batalla de nuestra nación (en base a ese sueño). Cualquiera que haya tenido alguna vez una experiencia con inspiración admitiría de buena gana que tales cosas ocurren.

Otro ejemplo, después de haber alcanzado cierto nivel de entrenamiento en “el camino de la espada”, se puede sentir la intención de cortar del enemigo antes de que el filo empiece a atravesar hacia abajo. Yo mismo, tuve la experiencia de ver “la imagen de una bala” blanca de una pulgada, y de escuchar su zumbido como si volara hacia mi antes de que fuera realmente disparada, (una experiencia que) desafía completamente al tiempo y espacio. Sin embargo, en el budo genuino, la simple previsión del plan del enemigo no es suficiente. El equipar el yo-interno con el poder de mover al enemigo de acuerdo con la voluntad propia es la verdadera “Vía de los Dioses (kami no michi). Esto es solo la punta del iceberg de la experiencia inspiradora en relación al budo. Si los aprendices de bujutsu de esta pudieran darse cuenta de que ellos deben honrar el “kami” y entrenar en la unidad del espíritu y del cuerpo, se sorprenderían con su propio progreso.


Por Moritaka (Moriteru) Ueshiba (2°. Doshu)
Aiki News #42 (Noviembre 1981)
Traducido por Angie Alejandra Bahena García
Tomado de http://www.aikidojournal.com/article?articleID=676&lang=es

28 de julio de 2009

Entrevista a Leonardo Sakanashi

Entrevista a Leonardo Sakanashi
Por Agustina Carini.
Publicado por Entrenando aikido



Hemos hablado varias veces de los artistas marciales mayores y como dan ejemplo a su edad. Esta vez tenemos un ejemplo de uno de los aikidokas más jóvenes y de mayor grado.


“A las 9 de la noche del miércoles 31 octubre se realizó en tiempo y forma la entrega de los premios anuales "Artista Marcial" con la presencia de importantes figuras marciales, desde grandes maestros hasta medallistas olímpicos y panamericanos, quienes acudieron acompañados por familiares o amigos.


Sensei Leonardo Sakanashi, el 4to Dan de Aikido más joven de Argentina, fue galardonado como el artista marcial 2007 a los 24 años, pero él dijo, "me esperaba este tipo de reconocimiento recién a los 40" y agregó "es cierto que siempre tuve pasión por la práctica y fui muy regular a lo largo de 20 años"


"La evolución se consigue con la práctica"


El Sensei más joven de Aikido en la Argentina habló por primera vez con Red Marcial; cuenta acerca de sus comienzos en las artes marciales, sobre la relación que ha tenido con su padre y como se fue desarrollando su filosofía de vida. Un Leonardo Sakanashi visto a través de la lupa.
Leonardo Héctor Sakanashi nació el 16 de abril de 1983 en la República Argentina. Hijo del Shihan Masafumi Sakanashi y Yumiko Waga, y siendo el menor de tres hermanas, desde joven convivió con la cultura oriental legada por sus ancestros y con el Aikido. Actualmente considerado Sensei, ejerce como Fukushidoin desde el `97.


"Está en un maestro la responsabilidad de dar el ejemplo" De perfil humilde, Leonardo no se piensa un maestro, tan sólo un instructor, y acentúa "No me puedo considerar un maestro a mis 23 años". Sin embargo, cree que la tarea de instructor conlleva una gran carga de responsabilidad "Creo que el instructor, cuando un alumno lo consulta, tiene la responsabilidad de aconsejarlo con lo que él pueda llegar a hacer"


¿Qué concepto tiene usted de "maestro"?
El maestro no es solo quien te dice si la técnica está bien o mal, sino que tiene que tener el compromiso y la responsabilidad de guiarte en el camino correcto, no solo técnicamente sino de palabra. Está en un maestro la responsabilidad de dar el ejemplo.


¿Quiénes son sus maestros?
Mi maestro es Sakanashi Masafumi Sensei. Creo que maestro es uno solo, uno no puede tener muchos maestros. También, es verdad que uno piensa que el Sensei es siempre perdonado, se lo tiene en un pedestal y cuando él se equivoca, se nos cae un ídolo. Es difícil darse cuenta que además de Sensei es un ser humano, se puede equivocar. Seguramente su maestro está en ese pedestal


¿Supo entenderlo cuando cometió un error? Por supuesto, totalmente.


¿Qué enseñanza promulga Ud. en sus clases?
Me gusta que sea dinámico, deber ser también por la personalidad que tengo yo, pero no el exceso. Que sea movediza al ritmo del equilibrio entre las técnicas de retención y las de proyección. Con que el alumno se lleve una técnica correcta para mi es suficiente, es lo que busco.


El apellido Sakanashi


¿Alguna vez le molestó el hecho de ser conocido por su apellido?
¡Es la realidad, no me molesta en lo absoluto! Es gracias a él y a su esfuerzo. Sería un poco descarado de mi parte decir "pero mírenme a mí, el esfuerzo que hice yo" pero la verdad es que mi esfuerzo no es tan grande. A pesar de ser uno de los Sensei más reconocidos en el ámbito de Aikido, Leonardo mantiene un perfil muy bajo "Soy muy reservado para mi vida privada, no me gustar hablar mucho de lo que hago o lo que pienso, trato de mantener reserva porque soy así, es un tema de personalidad". Pero sí lo comentaba en el colegio... En el colegio sí, porque era algo natural. Recuerdo que me decían "Sos japonés, de seguro que tenes una tintorería, un vivero o haces algún arte marcial" y bueno, no tenía ni tintorería ni vivero, ¡solo restaba el arte marcial! (Risas) "Nunca me peleé, no sé si una técnica de Aikido es efectiva" Leonardo actualmente cursa 3er año de Derecho en la facultad de Palermo; "tengo una vida normal ¡hasta voy al baño!" bromea con Red Marcial. Sin embargo, revela "Me quita el sueño pensar la próxima técnica que podría hacer". Se considera una persona pacifica; ya que jamás presenció una pelea. Leonardo siempre trata de arreglar los conflictos desde la palabra, enseñanza que legó O’Sensei Morihei Ueshiba, creador del Aikido. "En 24 años de vida que tengo nunca me peleé, no sé si una técnica de Aikido es efectiva. Trato de evitar el conflicto desde el habla" El respeto: "Oriente y occidente son totalmente opuestos" Por otro lado, gracias a sus costumbres orientales, Leonardo aprendió que el respeto es esencial para construir una sólida base en cualquier relación humana. Nos cuenta que se asombraba al ver el trato que tenían sus compañeros con sus padres. "En la escuela, mis compañeritos lo trataban de vos al padre, mientras yo no. Ahí me daba cuenta de la diferencia en las costumbres"


¿Guardan alguna costumbre oriental en su familia?
Si, lo que más se refleja es el respeto, es fundamental.


¿La gente de occidente mantiene ese respeto?
Lo que pasa es que no está en la costumbre de cada país. Oriente y occidente son totalmente opuestos. Uno no puede decir "que mal educado, lo trata de vos al papá". La cuestión del respeto en Japón es fundamental. Por ejemplo, allá cuando entras a un transporte es común saludar y entrar, acá en cambio entran todos apretujados gritándose unos a otros (risas). Leonardo no solo admite que el respeto es moneda corriente en su vida diaria, además revela que se lo debe a las enseñanzas de su padre y maestro, Sakanashi Masafumi Sensei. Leonardo Sakanashi: "No es lo difícil llegar sino mantenerse" Leonardo Sakanashi, actualmente 3º dan, se desempeña como fukushidoin en el dojo de la zona de Burzaco, dependiente del Centro de Difusión de Aikido liderado por su padre, Shihan Masafumi Sakanashi.


¿Cómo es su relación con el Aikido?
En sí es como un compromiso que tengo hace ya 20 años. Me dio muchísimo el compartir con alumnos. No lo llamo enseñanza sino mas bien conocimiento, es como tratar de difundir algo que a mí me hace bien para que otras personas también se sientan bien practicándolo. Siempre he tratado de hacer cosas con la prioridad del Aikido. En un primer plano esta la familia, luego el Aikido y luego diferentes cosas, estudio, amigos, etc.


¿Qué compromiso generó en su persona ser uno de los Sensei más jóvenes y con mayor trayectoria en Latinoamérica?
Simplemente lo tomo con mucha responsabilidad, trato de que me pese; manejarlo con la mejor responsabilidad posible, en cada acto y en cada palabra que digo. Obviamente me genera una alegría tener el titulo que tengo en Aikido, pero también me da un compromiso: poder difundir el Aikido de la manera más seria posible. Para mí no es lo difícil llegar sino mantenerse.


Este tipo de filosofía
¿Sólo la da el Aikido o cualquier arte marcial?
Yo creo que todas las artes marciales tienen una misma filosofía y un mismo pensamiento, simplemente que en el Aikido no hay competencia y eso implica que la competencia sea con uno mismo. La superación es de uno mismo. En Aikido hay una armonía, en el mismo movimiento, se debe continuar hasta el final de la técnica. Practicó Kung Fu junto a su hermana por 1 año con el profesor Arturo Santalusa. "Me daba intriga; con mi hermana, la del medio (27) éramos los únicos vestidos con Aikidogui blanco, mientras todos los practicantes del Kung Fu iban de negro" bromea Leonardo. Siente que la enseñanza le ha aportado mucho a su práctica, al mismo tiempo que las dudas de los alumnos lo han ayudado a superar las propias. "Uno es sincero con uno mismo y cuando a uno le preguntan algo que no sabe, uno dice `la verdad que no lo sé, vamos a preguntarle al Sensei", comenta Leonardo con una sonrisa.


¿Cuál sería su mensaje como Sensei? El Aikido es amor entre las personas, y un poco de ese amor es la comprensión. A mí me cuesta ser comprensivo, pero cada día mejoro. Creo que si uno no comprende lo que la otra persona quiere ser entonces siempre habrá un choque, un conflicto. Me gustaría que lo entiendan como O’Sensei lo dejó, el Aikido es amor y esta creado para unir a la gente.


¿Aikido = Armonía?
La palabra AIKIDO puede traducirse como el camino (Do) para unir (Ai) toda nuestra energía interior (Ki).


¿Por qué la gente comienza Aikido y luego deja?
El mismo Leonardo Sakanashi, a pesar de los años que lleva de rodearse con artistas marciales, no sabe cómo responder concretamente a esta pregunta. Acorde a su experiencia, es muchas veces difícil lograr lo que el Aikido busca, equilibrio entre cuerpo, mente y alma, ya que implica la resolución del profundo conflicto del ser.
"A veces las personas piensan que el Aikido es fácil, pero se trata principalmente de hilar cada vez más fino. Muchos alumnos no entienden que es para perfeccionar la técnica." En este sentido, aclara que "No tiene que hacerse por obligación, sino se hará mal. En cambio si uno lo hace con pasión y con ganas, la vibración es otra, lo hace mucho mejor." A parte de esto, Leonardo cree que este arte en particular, puede y debe adaptarse a cada personalidad. "Cada aikido es diferente, no puede haber dos tipos que hagan la técnica igual" No obstante, en sus 9 años como instructor ha conocido a mucha gente que construye a los alumnos a imagen y semejanza. "Mucha gente quiere que los alumnos se les parezcan practicando, ¿por qué? La persona que quiere eso se siente la mejor de todas, se considera el mejor ejemplo. Lo importante es ayudar al otro, enseñarle como es, cooperar", expone Leonardo acorde su razonamiento. Desde que usted empezó a practicar, a la actualidad,


¿Notó que el Aikido tuvo una evolución?
Si, desde ya. Se han implementado muchísimas técnicas gracias a que hay más conocimiento. Eso se debe a que vienen maestros, viajan nuestros maestros, hay mucho intercambio. Obviamente con el tiempo, la técnica, si se hace correctamente, se va purificando. Si algo uno no lo corrige y lo sigue haciendo del mismo modo, siempre va a salir mal.


¿Existe la auto corrección?
La evolución se consigue con la práctica. Uno se puede llegar a dar cuenta, y va a cambiar la técnica completamente, desde ya.


¿La práctica de Aikido puede llegar a tener un efecto negativo en alguna persona?
En aquella que venga con pensamiento negativo. Lo que pasa es que, generalmente, la persona que viene con pensamiento negativo no se engancha ni en la filosofía ni en el grupo, es como el agua y el aceite. Ahora, puede ser que una persona empiece con un pensamiento negativo, y después, con la filosofía y los compañeros de práctica, pueda cambiar eso.




Entrevista a Leonardo Sakanashi
Por Agustina Carini.
Publicado por Entrenando aikido

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