“... Brevemente, Aikido es bueno para tu cuerpo, tu mente y tu corazón... Y es divertido.”
Yoshimitsu Yamada Sensei - New York Aikikai

24 de agosto de 2011

El Hombre de Shingu

El Hombre de Shingu
"La Luz Divina"
Que estas páginas sirvan para hacer conocer mejor a los practicantes de Aikido la excepcional personalidad del Maestro HIKITSUCHI Michio, 10º dan de Aikido, uno de los discípulos más importantes y más próximos a O’Sensei Morihei UESHIBA, Fundador del Aikido.

Biografía

Hikitsuchi Michio Sensei nació el 14 julio de 1923 (12° año de la era Taisho) en Shingu una pequeña villa situada en la ribera del Pacífico de la prefectura de Wakayama. Huérfano desde muy pequeño, fue criado por su abuela, profesora de Naginata (Alabarda), que para obligarlo a concentrarse lo obligaba a practicar el Budo. Es así como a la edad de 9 años comienza con la estudio del Kendo, Judo, Yari (Lanza), Ba-jutsu (arte de montar a caballo), Shuriken (arte del lanzamiento) y Karate.

Por casualidad, su abuela era amiga del fundador del Aikido, O'sensei Morihei Ueshiba (Shingou está cerca de Tanabe, villa donde nació el fundador).

A los catorce años es presentado con O'sensei Morihei Ueshiba y debuta en la práctica del Aiki-Budo (en esa época la palabra Aikido no era utilizada aún). Su abuela se pre
ocupaba de él y se levantaba a las 4 de la madrugada. Para retribuir estos esfuerzos, Hikitsuchi Sensei pensaba que tenía que hacer su entrenamiento seriamente y es por esto que en cada Budo le daba su máximo de esfuerzo para llegar hasta el final. "Por ejemplo, justo a la edad de 20 años, yo practicaba Karate Goju-ryu y entrenaba mis manos enterrándolas en la arena. Hacía las cosas como un loco. Hubiese golpeado a los demás, pero eso no servía de mucho." Su voluntad de hacer el máximo en cada Budo, llevó a Hikitsuchi Sensei a aprender Aikido también.
"O'Sensei (Morihei Ueshiba) era de Tanabe, villa de la prefectura de Wakayama. La gente de otras provincias que lo escuchaba hablar no entendían bien lo que decía, pero yo quería asimilarlo todo. Cuando O'sensei venía a Shingu yo grababa cada palabra que él decía." Pero la guerra estalló, y lo separó a él, así como a otros también del fundador del Aikido. En 1941 se va a enseñar el Budo para los oficiales del ejército.

Cuando la guerra se acaba, vuelve a hacer la clase en Shingu.
Durante un entrenamiento de Kendo, teléfono suena; es O'sensei Morihei Ueshiba que le pide que lo recoja en la estación de trenes de un balneario cercano a Shingu. Hikitsuchi Sensei, muy emocionado, corre en su moto para buscar a su maestro. Es así como se encuentra nuevamente con O'sensei Morihei Ueshiba, quien después de toda una noche de discusión sobre el Budo le pide que lo siga.

Aún así, después de la guerra, Hikitsuchi Sensei ejerce
5 años más como contador en una empresa maderera. Hikitsuchi Sensei comete un error en ciertos cálculos y se da cuenta que debe una gran cantidad de dinero (varios millones de yens de la época), lo que lo obliga a vender los bienes de su familia para solventarse.

Es ese momento O'sensei Morihei Ueshiba se acerca a él n
uevamente y no puede rechazar la oferta de dedicarse por completo al Budo.
En 1954, por petición de Morihei Ueshiba, construye un dojo de Aikido en Shingu. En 1957, O'Sensei le entrega el diploma de Bo-Jutsu. "En 1957, en verano, cerca de la una de la mañana, O'sensei me dice que me levante y lo siga. Nos alejamos del dojo y comenzamos a practicar el Ken (Sable) del Aikido (Sho Chiku Bai No Ken, así nombrado por O'sensei después de 1942). O'sensei me pide que lo ataque con mi Ken y después de varios ataques siento que la punta del Boken (sable de madera) de O'sensei se ha roto. Me pongo a buscar la parte rota del Boken pero no la encuentro. Entonces O'sensei me dice: "¿Qué está buscando Sr. Michio? ¿Es esto lo que busca?". Y saca de su Keikogi (vestimenta de entrenamiento) el trozo de boken roto. Normalmente un trozo de boken quebrado vuela por el aire. ¿Cómo es que lo sacó desde el interior de su keikogi? Yo no comprendía. En ese momento pensé que O'sensei era como un dios."
Es a través de este entrenamiento que O'sensei le enseña el "secreto" del Sho Chiku Bai No Ken para luego entregarle el Makimono (rollo impreso) de Bo-Jutsu: Bo-Jutsu Masakatsu (así lo denominaba O'sensei) Oku Hisaden. Estos rollos incluyen los dibujos y las explicaciones del Bo-Jutsu de Morihei Ueshiba. Los dibujos fueron hechos por Kanda Massami y el texto fue escrito por el mismo O'sensei. Hikitsuchi Michio Sensei continuó aprendiendo de Morihei Ueshiba, acompañándolo de cerca cada una de las múltiples veces que visitó Shingu, acompañándolo a los peregrinajes a Rongu (villa donde el fundador visitaba un célebre templo) y a Natchi donde siempre iba a ver su cascada.

El 10 de enero de 1969, Hikitsuchi Sensei recibe dir
ectamente de las manos de O'sensei Morihei Ueshiba el 10mo dan en presencia de Sensei Kubokatsu Hiroo, hoy fallecido, a quien O'sensei enseñó por primera vez en Shingu.

Dándole el 10mo dan, Morihei Ueshiba le dice "Ya te lo he entregado todo Michio San. Hoy te entrego el 10mo dan haciendo una reverencia”.

1969 es un año de muchas pruebas para Hikitsuchi Sensei. Es más, su hijo muere repentinamente el 20 de mayo. En ese momento Sunado-Mari Fukiko (hermana de
Sensei Sunadomari, profesor de Aikido en Kyushu), que entendía el discurso espiritual de O'sensei y que se hacía cargo de O'sensei hace ya más de 40 años, le dice "tu hijo se fue al lado de O'sensei en tu lugar" (n. de t. O'sensei había muerto hace sólo un mes). Pero estas palabras no lo consuelan, Hikitsuchi Sensei quien queda en un estado de tristeza extrema. Es en ese momento en que decide enseñar el Aikido tal y como se lo enseñó O'sensei, a todo el mundo y por el resto de su vida.

El dojo de Shingu crece. En 1973, inaugura la ampliación del dojo a 131 tatamis. Los extranjeros visitantes crecen en número, en particular los Estado Unidenses. Así Hikitsuchi Sensei, acompañado de sus alumnos más antiguos, viaja a Estados Unidos en 1974 y en 1978. En 1984, visita Francia por primera vez. Desde entonces regresa cada año hasta 1987. Paralelamente es creada una asociación (AFATJ) para asegurar un mejor recibimiento y dar continuidad a la práctica. En 1988, Hikitsuchi Sensei cae gravemente enfermo y se debe someter a dos intervenciones médicas de consideración. Después de la segunda operación cuenta con humor: "Estaba llegando al cielo, pero cuando Dios me vio, me hizo regresar a la Tierra para seguir enseña
ndo Aikido". Afortunadamente Hikitsuchi Sensei cumple su palabra y se recupera rápidamente.

En marzo de 1991, recibe en el Nihon Budokan de Tokio, de manos de Sensei Kishomaru Ueshiba, un diploma de condecoración en reconocimiento a su contribución de más de 50 años dedicado a la enseñanza del Aikido.

Sus clases y seminarios duraron hasta 1998. Después de esta fecha su salud ya estaba muy deteriorada y era imposible llevarlo a Europa.

Continuó como profesor en su dojo de Shingu, ayudado por los alumnos más antiguos. Aún así, en 2004, su cuerpo se encontraba agotado, y no pudo vivir más sobre la Tierra. Muere el 2 de Febrero de 2004.

Recibe el nombre budista de SHIN KI GEN IN DEN SAIM
IN EIKETSU KOJI:
EIKETSU: El gran hombre
KOJI: Budista laico
SAIMIN: Que libera el sufrimiento de las personas

Merecido nombre para quien toda su vida la dedicó al servicio de O'sensei Morihei Ueshiba y a enseñar su Arte en el mundo entero, este Arte que tiene la esperanza de hacer del mundo una gran familia.

CRONOLOGÍA

"El bien que hacemos a los hombres sólo es pasajero, las verdades que les dejamos son eternas". Georges CUVIER

En 1919 el Japón sale apenas de la era Meiji y el emperador que reina en esta época con el nombre de YOSHIHITO inaugura la era TAISHO.

Pero reinará poco tiempo, a causa de la enfermedad y morirá en 1926. Su hijo HIRO-HITO es proclamado Emperador, empezando el gran periodo de SHOWA, sumergiendo Japón en el era moderna.

Durante este mismo periodo de tiempo, en los confines de la península de Kiwi, en la provincia de Kishu, poco tocado aún por la moda occidental, la pequeña ciudad de Shingu vive y prospera como en el periodo MEIJI y en una familia samurái, nace el 14 de julio de 1919 un niño llamado Michio.

HIKITSUCHI Michio, nacido bajo el signo de fuego y del agua, tiene una infancia movida y marcada por la desaparición de su madre cuando tiene dos años y por la de su padre a los siete.

Encontrándose huérfano, su abuela lo acoge y el joven Michio aprenderá desde su tierna infancia los rigores de una educación sin debilidades, una educación severa, hecha de austeridad y de ejercicios aptos a endurecer su cuerpo y su alma de niño.

La educación de los niños de familias acomodadas prometidos a una vida marcial, estaba basada en esta época en la severidad y el rigor inculcados desde la era MEIJI, no habiendo cambiado mucho en este primer cuarto de siglo.

La abuela de HIKITSUCHI Michio era ella misma Sensei de naginata y había aprendido, como la mayoría de las mujeres en las familias samurái, a manejar muy pronto un arma temida, medio lanza y media hoz, con el filo afilado como un sable y que permitía cortar de un sólo golpe los jarretes de los caballos.

Es ella quien se encarga de la educación del joven Michio y deseando verle en un buen camino, le incita a iniciarse en la práctica y ejercicio del budo.

En 1928, en Kioto, HIRO-HITO es proclamado 124º Emperador del Japón, descendiendo, según la mitología japonesa, de la diosa del Sol AMATERASU O MI KAMI. Con la era SHOWA "La Paz Luminosa", empieza la era más larga del Japón contemporáneo.

A finales del año 1933 nace AKIHITO, príncipe heredero y futuro 125º emperador del Japón. Durante este mismo año la historia del mundo avanza rápidamente, Japón tiene los ojos vueltos hacia China, crea en Manchuria un estado de Mandchourie y se aísla saliendo de la Sociedad de las Naciones.

Es también durante 1933, y gracias a su abuela Sensei de naginata que conoció a O'Sensei, que HIKITSUCHI Michio, cumplidos los catorce años, conoce al Maestro UESHIBA. Este encuentro será decisivo para la definitiva orientación de la vida del joven Michio en la vía del Budo.

Durante estos años profundiza en una verdadera iniciación a las artes marciales. Aprende Judo, Karate, Kendo, Yari, el Arte de la Lanza, el Iai, el arte de desenvainar el sable, el lanzamiento de armas, y para acabar, el arte de montar a caballo, el Bo-Jutsu.

Pero la educación de un samurái del siglo XX no estaría acabada si no incluyera el aprendizaje de las Bellas Artes que son el Japón arte de vida.

Así, HIKITSUCHI Sensei practicará durante años la caligrafía, el arte de la ceremonia del té, y también lo que es más raro, tocará un instrumento tan bello como extraño: el koto, una especie de arpa horizontal con 13 cuerdas, de sonido vibrante y quejumbroso. Tocará a menudo en público, acompañado por otros instrumentos tradicionales.

Esta educación, perfecta a nivel de las artes, no dejará de lado la vida espiritual. Así mucho más tarde, al lado de O'Sensei, HIKITSUCHI Sensei, retomará y profundizará el estudio de las religiones y la Filosofía.

La parte más importante será la dedicada al estudio de la mitología japonesa (Kojiki, Nihon-Shoki) y la práctica de los rituales de purificación (haraï, misogi), así como las oraciones (norito), estos importantes estudios del antiguo shinto serán de gran importancia para comprender el origen divino del Aikido.

Más tarde HIKITSUCHI Sensei llevará, en las demostraciones o en las ceremonias, una hakama blanca y celebrará ceremonias shinto, llevando en sus manos el shaku, una especie de tablilla de madera con los bordes redondeados, parecida a la que llevaban los curas de la época Nara, como símbolo de su función sagrada.

Lenta y inexorablemente grandes nubarrones negros oscurecen el horizonte, preparando la guerra. Parece como si Japón se hubiese lanzado en una trayectoria irresistible que le precipitará a la guerra y, a finales de 1941, con la destrucción de la Flota Americana en Pearl Harbour, el soplo de la guerra se cierra sobre Japón.

Cuando estalla la guerra en el Pacífico, HIKITSUCHI Michio recibe la tarea de enseñar el budo a los jefes del ejército.
La ciudad de Tokio será bombardeada, las casas de madera y de papeles incendiados y sus habitantes masacrados bajo las bombas incesantes de los bombardeos B-29. Tokio quedará prácticamente destruido, barrios enteros quemarán durante días y días, y los habitantes, intentando huir de este horno se tirarán al río Sumida. Habrá más de 200.000 víctimas.
Durante este terrible periodo, el Maestro UESHIBA se retira lejos de Tokio con su familia. Se instala en Iwama, en la región de Ibaraki y allí se dedica a la agricultura, trabaja la tierra con sus manos y se dedica sobre todo a entrenar.

El poder de O'Sensei en esta época era absoluto, formidable y practica el Aikido con gran intensidad. Se dedica a la oración y a la meditación, practicando el "Chinkon-Kishin", uniendo su cuerpo y su espíritu a la Naturaleza Divina de las cosas.

Cuando por fin el 15 de agosto de 1945 los japoneses de las ciudades y los campos oyen por primera vez la voz de su Emperador por la radio, es para ellos la señal visible del fin del mundo. El pueblo oye pero no entiende el discurso del emperador. En efecto, el emperador es el único en emplear este viejo lenguaje, que no ha cambiado desde hace ocho siglos y que nadie comprende. Solamente la transcripción del discurso en los periódicos, especialmente en el Asahi Shimbun, bajo la pluma del escritor INOUE Yasushi, mostrará la dimensión de la realidad del acontecimiento, y la vida de los japoneses se vuelve ya hacia el futuro.

El emperador HIRO-HITO y su esposa la emperatriz NAGAKO, para que su pueblo les conozca recorrerán todas las provincias de Japón, apoyando y animando los esfuerzos hechos por los japoneses para levantar y reconstruir el país. El matrimonio imperial llega a Shingu y visita el santuario Hayatama Jinja. Es posible entonces ver de cerca al emperador, sin esconderse ni postrarse como antes. Se mira al emperador como a un hombre y no como a la encarnación de una divinidad mística.

Mientras que la prohibición para la práctica de los otros Budos no será abolida antes de 1.951, el G.H.Q. (General Headquaters) anima a O'Sensei para que retorne a la enseñanza del Aikido y el desarrollo progresivo del Aikido se hará paulatinamente, a medida que se van abriendo los dojos cerrados desde el principio de la guerra y que se van creando nuevos dojos.

Las Fuerzas de Ocupación Americana llegan a la conclusión que para la supervivencia y el porvenir del Japón dos cosas son esenciales: la perpetuidad de la identidad imperial y dejar vivir el alma del Japón que se encarna en el shinto y en el budo.

El Aikido considerado al margen de los otros budo antes de la guerra, fue el primero que retorno. A partir de esta época había entrenos en Shingu, impulsados por el Maestro UESHIBA, la gente al no disponer de dojo, se entrenaba en cualquier sitio, almacenes, diques a orillas del río o en la acogedora trastienda de un vendedor de sake.

HIKITSUCHI Sensei ha explicado como fue el reencuentro con O'Sensei después de la guerra, y como se tomó la decisión de construir un verdadero dojo en Shingu.

"Después de la derrota del ejército americano había prohibido los Budo tradicionales, pero a medida que la sociedad se estabilizaba, se desarrollaban de nuevo, rápidamente, los budo. En esta coyuntura, después de la derrota, se retornó el Aikido en primer lugar en nuestra región de Kumano".

"Recuerdo que hacía mucho frío este día, lo que es raro en esta región de Shingu. O'Sensei me llamó por teléfono y me pidió de ir enseguida a verle en el hotel Koshinoyu, en Kii-Katsura. Estaba al mismo tiempo muy emocionado y sorprendido, puesto que no sabía nada de O'Sensei desde hacía mucho tiempo, ¡tanto que ya le daba por muerto! Y he aquí como O'Sensei estaba en Kumano. Estaba muy emocionado y mi mano temblaba de emoción sosteniendo el teléfono".

"Después de colgar me lancé con mi motocicleta a toda velocidad hacia Kii-Katsura, al hotel Koshinoyu. Las primeras palabras de O'Sensei al verme fueron: "¿cómo estás Michio San?" a pesar de su edad (cerca de setenta), su cuerpo entrenado y fortalecido por el budo no mostraba ninguna debilidad, ningún declive y su serenidad tampoco había cambiado en estos diez años".

"Me embargo una gran alegría riéndome en tan buena salud que no pude contestar enseguida. O'Sensei me dijo entonces: "Bien, Michio San, el general MAC-ARTHUR ha dicho que sólo podemos practicar Aikido; Michio San, eres como yo, has nacido para hacer Budo; así pues, sigue el camino del Budo toda tu vida. ¿No puedes montar un dojo en Shingu?".

"Esta noche hemos hablado toda la noche...".

O'Sensei dice que el Aikido no debe de ser el Budo de la destrucción. Debemos crear el Budo que construya una nueva época, basándose en el espíritu de la armonía, la unión, el espíritu de Wa-Go".

"Es decir, debemos crear el paraíso terrenal, establecer la idea de una gran familia, con un espíritu de Amor que manifiesta la Armonía del Universo. Te pido, pues Michio San, de seguirme con firme voluntad".

En la ciudad de Shingu había muchas personas interesadas en continuar practicando el Aikido. Será el señor KUBOKATSU Yoshihiro, uno de los más antiguos alumnos de Shingu y el primero que había estudiado con O'Sensei quién dará el impulso necesario para poder construir el primer dojo.

El lugar escogido era junto a la casa familiar de HIKITSUCHI Sensei, al pie de las montañas y no muy lejos de Hayatama Jinja. Pronto se empiezan las obras, después de un gran ritual de purificación en el terreno, con la presencia de O'Sensei recitando los "norito" y haciendo las ofrendas de ramas de sakaki junto a HIKITSUCHI Sensei.

A finales de 1.952 el dojo está casi acabado. Es un dojo bastante pequeño, de corte tradicional en madera, con grandes aberturas que permiten tan sólo una vista parcial hacia el exterior, con 21 tatamis. Está rodeado por pequeñas casitas de madera y la entrada da a una calle todavía sin asfaltar.

El Dojo se va desarrollando. HIKITSUCHI Sensei da clases a los numerosos estudiantes de las escuelas, vestidos con sus trajes sobrios y con sus pequeños gorros. Es el uniforme que los estudiantes llevaban ya durante la época Meiji y que no ha cambiado.

Una gran disciplina y un entreno riguroso son la base del trabajo realizado en el dojo, abierto desde las 6 horas de la mañana hasta las 10 de la noche.

El dojo es austero, decorado con las caligrafías hechas por O'Sensei con las instrucciones para el entreno de los estudiantes, y con las tablas de madera donde se inscriben los nombres de todos aquellos que, japoneses o extranjeros han estudiado aquí. En las paredes cuelgan también, de manera menos decorativa, los keikogis y hakama, que se airean esperando el próximo curso.

Durante una entrevista HIKITSUCHI Sensei ha hablado de las caligrafías que ornan su dojo y del significado de la más importante de todas ellas, la mayor hecha por el propio O'Sensei y que representa el "TAKEMUSU AIKI".

"TAKEMUSU AIKI", significa la unión con la creación, los dioses, la naturaleza. Si existe esta unión, entonces puede hacerse la verdadera técnica. Pero nada puede hacerse si el espíritu no es grande y tranquilo. Hace falta entrenarse mucho para alcanzar este estado de ánimo, se necesita así mismo, un espíritu de apreciación y comunicación con el sentimiento divino.

Otra caligrafía, hecha por el señor SEKO significa "el Aikido es un budo divino, el Aikido es invencible". La realizó en SHOWA 30 (1955) durante una demostración, durante la cual el señor SEKO se emocionó viendo a O'Sensei, sintiendo que el Aikido había sido creado por una persona nada ordinaria y se dio cuenta de que O'Sensei, en todos sus movimientos estaba en íntima unión con la naturaleza y que no había ningún tipo de conflicto ni de competición entre las personas.

Es raro hoy en día encontrar un dojo en Japón donde reine aún esta atmósfera de antaño, cuando O'Sensei estaba allí. Esta sensación de la presencia de O'Sensei en el Dojo es todavía muy fuerte, acentuada por las grandes caligrafías que todavía perduran en el Dojo.

Estas caligrafías ofrecen a todo aquel que las contempla, un espíritu positivo y al igual que en la contemplación de una obra de arte, ya sea un fresco de Lascaux o de Miguel Ángel, uno se siente traspasado por el soplo creador, llamado trabajo de meditación y purificación.

Muy pronto el dojo se queda pequeño. Son muchos los estudiantes de las escuelas de Shingu y de los alrededores que vienen a entrenar y participar en las fiestas del Dojo. Cada mes una ceremonia "Mitama Saï" reúne a los participantes en una demostración de Aikido y con el espíritu de O'Sensei, seguida de un momento de convivencia, compartido con HIKITSUCHI Sensei. El té y el sake se sirven acompañados por varios "tabemono". Pero los momentos festivos más importantes se sitúan en torno al Año Nuevo, el "Shôgatsu".

El pasaje del año viejo al año nuevo se hace durante un entreno especialmente intenso. Luego, en plena noche, todos se dirigen, siguiendo a HIKITSUCHI Sensei, hacia el Hayatama Jinja para la oración del Año Nuevo. A pesar del frío casi toda la ciudad de halla en la calle. El ambiente es festivo y los pequeños tenderetes alineados en la entrada del santuario hacen buen negocio vendiendo amuletos o pinchitos de "ika".

Estos años son los más importantes y maravillosos para el dojo. O'Sensei está allí a menudo y el entreno es muy intenso. Muy a menudo los alumnos del dojo van a entrenar con O'Sensei y HIKITSUCHI Sensei en el espléndido marco natural que rodea los santuarios de Nachi, a Hongu, con los cedros y criptógamas. Allí hay continuamente demostraciones de Aikido y de Bo-Jutsu. O'Sensei se halla en la cumbre de su arte y HIKITSUCHI Sensei es el compañero predilecto en todas estas manifestaciones excepcionales.

En SHOWA 34 (octubre 1.959) O'Sensei, vestido con el haori ceremonial y acompañado por el señor KUBOKASTU y por HIKITSUCHI Sensei, asiste a la ceremonia de agradecimiento en el Hayatama Jinja.

Las ofrendas de plata, sake, sal y ramas de sakaki expresan a los dioses gratitud y agradecimiento. El Guji (oficiante) del santuario toca el gran tambor para atraer la atención de los Kami. Los participantes recitan los "norito" y la ceremonia termina cuando el cura espolvorea el O-Nusa sobre cada participante, concluyendo el ritual purificador.

Pero el lugar preferido por O'Sensei es el santuario de Kumano, en Hongu. Allí encuentra de nuevo recuerdos y los lazos que le unen fuertemente a sus padres y antepasados. O'Sensei se consideraba "un hijo de Kumano", puesto que su nacimiento se debió a las numerosas peregrinaciones realizadas por sus padres a ese lugar sagrado. Las oraciones llegaron a oídos de los dioses, quienes acordaron un hijo a la familia UESHIBA. O'Sensei lleva más de 150 peregrinaciones al santuario de Kumano con oraciones y purificaciones y dedicando a los dioses demostraciones de Aikido y de Bo-Jutsu.

Es un gran momento de alegría cada vez que O'Sensei viene a esta región de Kumano. La atmósfera del dojo, santuario y lugar de entreno, cambia con la sola presencia de O'Sensei, tan excepcional es su aureola. HIKITSUCHI Sensei no se separara jamás de él en todos sus desplazamientos, viajes en tren, ceremonias, está siempre a su lado, presencia atenta y necesaria, ayudándole y apoyándole al final de su vida, cuando debe ayudarle para subir los 100 peldaños que conducen al santuario de Hongu.

La vida como discípulo de O'Sensei en esta época no era cosa fácil. Uno debía tener una completa disponibilidad, vigilar y estar atento en todo momento, hasta llegar casi a olvidar su propia vida cotidiana para vivir bajo la sombra de O'Sensei, seguirle y estar atento a sus mínimas necesidades.

HIKITSUCHI Sensei explica: "Cuando O'Sensei llegaba a la región de Kishu y a Shingu, yo estaba siempre a su lado y teníamos tiempo para hablar. O'Sensei hablaba mucho entonces y me decía todas las cosas importantes".

"O'Sensei hablaba mucho de los kami y memoraba historias de Kojiki y de Nihon-Shoki. Cuando empezaba a hablar antes de una demostración, mucha gente le escuchaba pero al cabo de un rato la gente pensaba: ¡Ah! ¿Cuando dejará O'Sensei de hablar de los kami y empezará la técnica?

Hay que decir que el lenguaje de O'Sensei no era corriente. Era un lenguaje derivado del Shinto antiguo y expresado en el dialecto de la región de Kishu. O'Sensei le hablaba con soltura y HIKITSUCHI Sensei le entendía. Era un modo de comunicar y de transmitir a su más cercano discípulo, lo que quería enseñarle, en un transmisión oral directa, de corazón a corazón.

Desde los Tiempos de los Dioses, se cuenta que el país de Yamato es el país majestuoso de las divinidades, un país bendecido por el espíritu de las palabras... (H. ROTERMUND).

El espíritu de las palabras, el "Kototama" se expresa aquí en toda su plenitud, a través de la persona que mejor puede hablar de ello, HIKITSUCHI Michio Sensei.

"Quisiera hablaros otra vez de la creación del Aikido. O'Sensei domino en toda su vida, todas las técnicas de las Escuelas de Budo, sin estar nunca satisfecho. Su búsqueda le empujaba cada vez más hacia delante y poco a poco la enseñanza del Aikido se ha ido creando hacia a la perfección gracias, a su especial aspiración espiritual".

Estamos en la prefectura de Wakayama, llamada Kishu en otros tiempos. Hay tres grandes montañas a las que les damos el nombre de Kumano Sanzan. La leyenda cuenta que estas montañas han acogido a tres dioses y que se hallan allí tres grandes santuarios: el Kumano Hongu Taïsha, el Nachi no Kumano y el Hayatama Jinja en Shingu. En estos tres santuarios se venera especialmente al dios SUSANO NO KAMI, conocido también con el nombre de TAKEBAYASHI, el turbulento hermano de la Diosa del Sol, AMATERASU O MI KAMI".

En estos textos mitológicos del Japón, especialmente en el Kojiki, hay que buscar el nombre de los kami y constatar que desde las diferentes interpretaciones que se han hecho desde los tiempos históricos, el nombre de los kami es una constante evidente, pero accedemos difícilmente a ello desde nuestra comprensión.
El nombre de los kami es importante. O'Sensei los recitaba en todas sus invocaciones a los dioses. Es verdad también que el sonido del nombre de un kami tiene una gran resonancia que viene con la práctica del Kototama.

"El Kototama es también el Aikido, pero bajo otra forma y no pueden separarse. Para comprender la esencia del Aikido habría que estudiar textos antiguos del Kojiki".

"Furitama, es reunir el Universo y uno mismo. Para ejecutar estos movimientos es importante invocar el nombre de los kami, es decir, pronunciar su nombre haciendo, como sabéis, el movimiento en tres tiempos. Primero AMATERASU A MI KAMI, O HARAIDO NO KAMI, AME NO MINAKA NUSHI O KAMI".

Hay que visualizar en sí la energía del cielo que desciende en nosotros, al mismo que se calienta la sangre. Los sonidos también influyen en el cuerpo físico, como en el Kototama. Es por ello que debemos pronunciar el nombre de los kami durante el ejercicio, para sacar de él el máximo provecho".

Actualmente, y desde los antiguos estudios realizados en diferentes épocas, en unas interpretaciones más recientes podrían dar alguna forma a los siguientes kami:

AMATERASU A MI KAMI, es la representación simbólica más importante. La invocación del nombre de la Diosa del Sol puede ser un ritual de purificación e iluminación interior.

O HARAIDO NO KAMI, kami de la purificación, nació del soplo divino de IZANAGI, al mismo tiempo que los últimos ocho kami terrestres.

AME NO MINAKA NUSHI O KAMI, existe al mismo tiempo en el Universo y encima del Universo. Es a la vez inmanente y trascendente. Envuelve el mundo visible y participa de su ser... este kami primordial es a la vez creador y creación... primer kami que hace referencia al centro cósmico, allí donde la energía que hace que todo germine se encuentra en estado potencial.

Este kami tendría también las cualidades de "Naka-Ima", existiendo en todo tiempo y lugar, pero quedándose por encima de las contingencias temporales y espaciales.

Según algunas teorías, la aparición de este primer kami lejano y abstracto se hallaría después de la de los dos primeros kami, privilegiando la dualidad HI-KI, principios originarios del Fuego y del Agua.

"Si después de la invocación del nombre de estos tres kami, pronunciáis vuestro propio nombre como un "kami", entonces desarrollareis en vosotros el sentido de lo divino".
Juntando el gesto y la palabra, HIKITSUCHI Sensei nos muestra esta parte del Furitama en la cual el alma comunica con los dioses por el intermediario de la resonancia en uno mismo de su propio nombre. Ello genera, en la consciencia profunda una cierta forma de afirmación de uno mismo.

Una de las dificultades para el practicante del Aikido es hacerse a la idea del "dejar hacer", y aceptar que resuene en sí la vibración del nombre de un kami puede parecer algo completamente abstracto, lejos de sus posibilidades.

"El practicante de Aikido puede con un entrenamiento constante y sincero, provocar en él una integración de estos elementos mediante distintas purificaciones. Puede comprender que los kami a los que O'Sensei se refería constantemente, eran en realidad energías primordiales de la naturaleza dentro de la cual evolucionamos".

Pero O'Sensei recomendaba: "Poneos en el comienzo del Universo, proveed vuestro espíritu al principio del Cielo y la Tierra".

"Y sentiréis que algo ocurre en vosotros, la vida manifestada, la energía de los dioses que resuena en vosotros".

Este es el sentido de la enseñanza impartida por HIKITSUCHI Sensei durante muchos cursos en Francia, haciendo hincapié en el aspecto espiritual del Aikido.

"Soy sacerdote Shinto, dice, y no puedo hacer ejecutar un ejercicio así a los practicantes de Aikido que no se han preparado, que no conocen este aspecto indispensable a la forma de shinto".

"Sería vano e inútil realizar este ejercicio fuera de este contexto si queremos respetar la idea que acabo de trasmitir; la idea de que el Aikido de O'Sensei es un auténtico ejercicio espiritual y no sólo una simple técnica física de combate... Si ignoramos todo esto hacemos sólo Fukai Kokyu, una respiración física. No es malo en sí, ello puede preparar y calentar el cuerpo, pero se trata entonces sólo de un entreno físico para un Aikido físico. Se trata de una elección de cada uno".

En el Japón HIKITSUCHI Sensei lleva a cabo una misión de dar a conocer el Aikido de O'Sensei al mayor número posible de personas, haciendo demostraciones en los lugares más variados, cursos en las escuelas, salas municipales, en el recinto de los templos.

A veces HIKITSUCHI Sensei es invitado para que realice él sólo una demostración de sable y una ceremonia de purificación. Fue entonces, en la parte separada de un santuario, HIKITSUCHI Sensei, que es octavo dan de Iaido, ejecuta con el sable una impresionante serie de kata.

Esta es la vida de HIKITSUCHI Sensei, marcada por el ritmo de las distintas ceremonias según las estaciones, por las demostraciones, los viajes que lleva a cabo a lo largo de los años. La frontera del tiempo, como una constante de lo inmutable y lo no permanente, no existe ya entre lo que era hace más de 20 años en Shingu y lo que es hoy en día.

Pero algunos negros nubarrones aparecen en el horizonte de su vida y es a principios de 1.988 cuando estalla el trueno de una noticia alarmante.

Los médicos detectan a HIKITSUCHI Sensei el principio de una terrible enfermedad que le aflige y le hace adelgazar. Cada vez se siente con menos fuerzas para llevar a cabo sus actividades. Decide operarse durante el mes de agosto. A partir de este momento es como si el dojo entrase en tinieblas, en una especie de eclipse. Las personas están tristes y aunque los entrenamientos de Aikido siguen realizándose, falta el corazón.

Después de tres meses de convalecencia en el hospital de Osaka, Hikitsuchi Sensei vuelve a su casa para aprender a vivir casi como antes. Con gran sorpresa por parte de todos, retornara al entreno de Aikido a principios del año 1989, va recuperando fuerzas y todo parece ir bien.

Pero en octubre de 1989 aparecen nuevos síntomas inquietantes que hacen temer una nueva recaída. Pasan los primeros meses de 1.990, ha adelgazado mucho y su salud es preocupante. Durante el mes de junio los médicos no le dan más de tres días de vida si no se opera enseguida y durante 48 horas nadie puede decir si HIKITSUCHI Sensei pasará este trance y saldrá de la fase crítica.

Mientras tanto en Francia y Suiza los alumnos que han trabajado con él o en su dojo están al corriente de lo que ocurre y una gran oleada de buenos pensamientos y de deseos de un pronto restablecimiento le reconforta y sostiene desde lejos. Todos preguntan por él y piensan que la situación mejora.

Un mes después, a finales de julio, HIKITSUCHI Sensei se halla de nuevo en su dojo y vigila el entrenamiento de los franceses que realizan un curso en Shingu. Y todos constatan al cabo de un mes de la segunda operación, una mejora. HIKITSUCHI Sensei enseña otra vez y una nueva energía habita en el dojo, con el entusiasmo de los alumnos y de los veteranos del dojo.

En año 1.991, año del Carnero (signo del nacimiento de O'Sensei) ha empezado con buenos auspicios para HIKITSUCHI Sensei. A mediados de marzo, los miembros del Aikikai So Humbo dojo de Tokio le reciben y el 17 de marzo tiene lugar en el Nihon Budokan de Tokio, la 14º demostración de Kobudo Japonés, bajo el patrocinio de la asociación Nihon Budo Kyokaï, con la finalidad de dar a conocer y salvaguardar el Budo del Japón.

Durante este año 25 escuelas de los diferentes Budos actuales hacen demostraciones de su arte. Hay Judo, Karate-Do, Naginata, Sumo, Shorinji-Kempo, Kendo, Kyudo, etc. Esta vez es el Aikido quien tiene un lugar relevante, con la presencia de HIKITSUCHI Michio Sensei, 10º dan de Aikido y Shihan de su dojo en Shingu, "el Aikido Kumano Juku Dojo". Recibe un diploma y una condecoración de mano del Doshu Kisshomaru UESHIBA, hijo del Fundador del Aikido, por su especial contribución durante más de 50 años, para dar a conocer y propagar la enseñanza del Aikido en Japón y en el mundo.

Durante el mes de abril HIKITSUCHI Sensei se encuentra en plena forma y se prepara para celebrar la ceremonia Mitama Jaï que se desarrolla cada año el día 26 de abril desde 1.969 en el dojo de Shingu. Durante toda la ceremonia HIKITSUCHI Sensei está allí sentado en seiza y celebra cada parte con la recitación de los norito de purificación, la ofrenda de las ramas de sakaki, acabando con la lluvia de O-nusa sobre los participantes para atraer sobre cada uno de los presentes la benevolencia de los kami. La ceremonia de este año tiene un tinte especial, puesto que es el año de la esperanza, del retorno a la vida, de la vuelta a la enseñanza del Aikido. Para HIKITSUCHI Sensei todavía no ha terminado la misión de enseñar el Aikido de O'Sensei.

Tres días después de esta ceremonia le espera otro evento importante: es la muestra de Aikido que tiene lugar cada año en la misma época en el santuario de Hi No Miya "la Casa del Sol", cerca de Nagoya, en casa de ISOGAI Sohei Sensei, que cumple este año 91 años. Nacido con el siglo, ISOGAI Sensei es un personaje importante en Japón y en el mundo religioso.

HIKITSUCHI Sensei habla de él con mucho respeto y emoción: "conozco a ISOGAI Sensei desde hace muchos años. El mismo conocía hace tiempo a O'Sensei. Es un Maestro agradecido y reconocido en Japón. La gente viene desde lejos a su templo para que él realice su sello (hanko). Un hanko hecho por ISOGAI Sensei tiene un gran valor espiritual. Es un hombre que respeto muchísimo".

El templo santuario de ISOGAI Sensei se encuentra en la falda de la colina, en varios niveles y con diferentes partes. La parte alta está consagrada a las divinidades y se reserva a los sacerdotes e invitados de categoría. Allí se depositan las ofrendas para los dioses y se recitan las oraciones y las invocaciones a los kami, los norito. El mismo ISOGAI Sensei recita durante largo rato las oraciones destinadas a los dioses, donde los espíritus de las palabras comunican directamente con las divinidades.

La parte inferior del santuario, accesible a todos los visitantes del Japón, tiene una arquitectura de gran pureza, auténticamente japonesa, parecida al de los grandes santuarios de Ise dedicados a la Diosa del Sol. Está construido con la madera de los cipreses más puros y perfectos y las vigas y puertas decoradas con ornamentos de bronce dorado.

Este año, ISOGAI Sensei parece más encorvado por el paso de los años. Asiste, sentado en una esquina del santuario, a la demostración de Aikido que presenta HIKITSUCHI Sensei.

Es una demostración excepcional, puesto que durante tres años HIKITSUCHI Sensei no ha estado aquí, y hace tan sólo unos meses se encontraba todavía debilitado por la enfermedad y sin fuerzas para continuar el entrenamiento. Pero ahora, rodeado de todos sus deshi japoneses y extranjeros realizará una presentación extraordinaria.

HIKITSUCHI Sensei presenta a sus alumnos y la muestra puede empezar. Primero son los más jóvenes quienes realizan algunas técnicas. Luego vendrán los veteranos y cada uno participará según su nivel.

HIKITSUCHI Sensei explica detalladamente, al final, el origen del Aikido, su finalidad ilustrando sus explicaciones con gestos y ejecutando técnicas. La persona escogida para este momento, para hacer ukemi con él no debe desfallecer y debe estar disponible y atenta, porque todo va muy rápido y HIKITSUCHI Sensei llama con un gesto al que realizará con él la técnica, en un corto lapso de tiempo.

Sus alumnos de Francia, Suiza, Estados Unidos y Australia están allí y realizarán también una demostración del Aikido de O'Sensei, en este lugar sorprendente, en el cuadrado mágico del parquet de madera de cedro dorado del santuario de la Diosa del Sol.

Al final de la fiesta los alumnos probarán el sake, que les ofrece ISOGAI Sensei, después de abrir el tonel con ¡un sólo golpe de mazo! Es una gran hazaña, vista su edad. La fiesta se cierra con una danza sagrada, Kagura, ejecutada por los sirvientes del santuario, vestidos con la hakama azul celeste. Bailan lentamente y con solemnidad, al son de las ritmos pasados de moda de la música Gagaku.

Al caer la tarde, después de unas horas de tren, los aikidokas llegarán de nuevo a Shingu, donde encontrarán de nuevo el silencio del dojo. Cada uno ha podido, en el transcurso de la fiesta unificarse y ejercitarse con el entreno del cuerpo, para poder mostrar esta sinceridad característica del Pino, han podido sentir la energía del Aikido que empuja sin cesar hacia adelante, como el bambú, y con la nostalgia del momento fugaz que deja quizás un gusto de dulce amargo, parecido al de la Ciruela.


*Biografía tomada de http://www.afatj.com/sensei-bio.html
*Cronología tomada de http://www.dojocam.com/05_shingu.php
Publicar un comentario

Explicación Aikido

Aikikai de Cali

Aikikai de Cali
Participantes Aikikai de Cali Seminario Nacional MAYO 2012

Seminarios Sansuikai Internacional

Seminarios Sansuikai Internacional
Seminarios Sansuikai Internacional Latinoamerica

Lugares de Práctica y Horario

Sede Sur de Cali
ESCUELA DE ARTES MARCIALES DOJO VICTORIA.
Cra. 56 # 11A - 63, Dentro del Gimnasio las Pilas. Cel. 301 792 2992 Cali, Colombia.

Sede Norte de Cali
CENTRO DE ARTES MARCIALES RENSHUKAN (www.renshukan.com) Avenida. 4 Norte No. 43N-25 Barrio La Flora. Tel. +57 2 664-4709 Escuela Cel.+57 310-821-8820. Cali, Colombia

Aikikai de Cali Cel. +57 301-792-2992, +57 311-383-6144
Haz Click aquí para ver los Horarios