“... Brevemente, Aikido es bueno para tu cuerpo, tu mente y tu corazón... Y es divertido.”
Yoshimitsu Yamada Sensei - New York Aikikai

16 de septiembre de 2010

Reflexiones Irimi-Tenkan

Reflexiones Irimi-Tenkan




No es fácil comprender bien el por qué de una de las técnicas básicas del Aikido, el concepto de Irimi-Tenkan. Al igual que los principios fundamentales que rigen este arte, la comprensión puede hacerse a distintos niveles, según nuestro propio camino en la Vía. Vamos no obstante a intentar aquí ver un poco más claramente y aportar elementos de respuesta sobre Irimi-Tenkan

El concepto de Irimi

Es una palabra que consta del verbo “hairu” que significa entrar y del nombre “mi” que significa cuerpo o carne. El término es entonces, y no puede ser más claro, literalmente eso: “entrar en el cuerpo”. La imagen más evidente debe buscarse por el lado del Sumo. Se manifiesta por el sumotori de entrar con todo su peso, de frente, sobre el adversario, sin plantearse la cuestión sobre si la cantidad de agresividad debe ser
total en ese momento. Es pues un ataque en el sentido más puro.

Se experimenta correctamente Irimi avanzando hacia el otro, en línea recta, sin pretender esquivar cualquier cosa. Juzgado a menudo como agresivo, este concepto no lo es en la medida en que se envía un atemi en el movimiento. Practicándolo, y avanzando más en su investigación, se da cuenta que realizar Irimi requiere integrar otros conceptos, como la distancia y el tiempo que conduce al encuentro “ma-ai” y “de-ai” a fin de entrar en el momento justo, es decir, en el momento que el adversario comienza a desarrollar su ataque. De golpe, Irimi se transforma en un movimiento que entra para anular el ataque y hacer abortar desde el comienzo la intención del adversario.

Esta no es entonces una técnica de ataque agresivo, sino una técnica positiva (en todos los sentidos del término) que trae la paz sin violencia.

En Irimi el concepto de línea recta es fundamental. Los principiantes son reacios a respetar esta línea recta, ya que es paradójica con su propia seguridad. En efecto, el hecho de avanzar recto es el mejor recurso de tomar el ataque de Uke. Pero es necesario pasar por allí por varias razones. En primer lugar para respetar la consigna. Y en segundo lugar para descubrir potencialmente el peligro que nos acecha, ser golpeados. Se desarrolla entonces una clase de sentimiento fatalista (me pueden golpear, pero debo ir derecho, abandonarme) que lleva a un sentido de sacrificio. Ese sentido es importante para aprender a olvidarse, dejar de lado los miedos, no pensar en uno mismo y despejar mentalmente sus temores. Entonces, es posible progresar hacia una fase donde Irimi es más libre, más espontáneo y sin pensamientos parásitos. De golpe, Irimi se abre a todos los conceptos que permiten transformar esta técnica de una fase combativa a una que aporta la paz. Irimi y la línea recta son entonces fundamentales para evolucionar en su práctica marcial.

El concepto de Irimi implica aún otro concepto, el de la perturbación por la acción. Si se entra Irimi-atemi, queda claro que se lo perturba al otro poniéndolo brutalmente fuera de combate. Si se entra Irimi con la buena sincronización, se aporta la paz, perturbando a Uke pero sin hacerle daño, lo que es mejor para él y más complejo de realizar por Nague. En los dos casos, se puede claramente decir que el movimiento de Irimi es yang, en el sentido que se proyecta la energía hacia el otro.

Traspasemos ahora Irimi en la vida diaria. Ud. ve a dos niños golpear a un animal con un palo. Esta situación es cruel e interviene físicamente para sacarle el palo de las manos de los niños, interponiéndose para proteger al animal (aún a riesgo de ser golpeado), y habla con los niños. Es una manera de hacer Irimi-atemi. Pero si Ud. se anticipa a los niños, los intercepta calmada pero firmemente antes de que comentan el daño y razona con ellos, está haciendo Irimi, que trae la paz cancelando el movimiento antes de la llegada de la violencia.

La noción de Tenkan

¿Cómo entender entonces Tenkan? El primer caracter de la palabra lleva al concepto de volver, mientras que el segundo indica el hecho de invertir, de sustituir. Tenkan, según los contextos y fuera del Aïkido, se traduce en conversión, cambio, invertir para pasar de una situación a otra, o también eludir/esquivar. Se examina anular lo que molesta y sustituirlo por cualquier otra cosa. Se utiliza también la expresión “cambiarse las ideas” (kibun-tenkan) o “cambiar de conversación”, etc. Tenkan también se utiliza en expresiones como “momento bisagra”, “el punto donde las cosas oscilan”, “una situación que se invierte”. Todo eso nos ilustra sobre la idea que lleva la palabra sobre esta técnica.

Tenkan se muestra generalmente como un esquive. Los principiantes interpretan físicamente esta técnica como una fuga y se los ve salir demasiado sobre el lado, poniéndose al mismo tiempo en peligro a causa de un mal manejo de la distancia. Una distancia demasiado grande permite a Uke contraatacar a Nague, entonces una distancia más corta hace más difícil (pero no imposible) un ataque eficaz. Tenkan es un esquive. Eso significa que es una elección consciente y trabajada y no una entrega inconsciente al otro para la fuga. Eso ya hace toda la diferencia. Asimismo, un Tenkan realizado demasiado rápido no permite esquivar el ataque, pues basta para el atacante reorientar su acción hacia la nueva posición del nague. Tenkan es entonces un trabajo que lleva nuevamente sobre “ma-ai y de-ai”. La explicación clásica, que consiste en decir que Tenkan se realiza cuando se llega tarde con relación al ataque de Uke es verdad en la medida que se es desbordado efectivamente por el otro, o donde no se dirige la situación. Esa es la peor condición para hacer Tenkan, ya que sólo retrasa los problemas un segundo. En cambio, un Tenkan donde se controlan todos los conceptos citados anteriormente, equivale a desplazarse tranquilamente, con exactitud y lucidez. Eso se traduce para el atacante como la sensación de pasar a través de la
imagen del otro, sin tocarlo.

En Tenkan, el concepto de control del cuerpo es aún más importante que en Irimi. En Irimi se entra recto, eso no requiere de muchas neuronas y de impulsos nerviosos para llegar. Tenkan, se esquiva no sólo con un desplazamiento de pies, sino también y sobre todo de caderas, de tronco, de hombros, teniendo al mismo tiempo cuidado con la cabeza. Además, es necesario poder realizar este movimiento sin alejarse de Uke si no, no se realiza la unión (Ai) con él para realizar una técnica armoniosa.

Combativamente hablado, el movimiento de Tenkan juega sobre un efecto de espiral hacia el interior, un desplazamiento sobre sí mismo. Se puede entonces claramente hablar de movimiento yin, ya que el sentido hacia donde trae la energía es hacia uno.

Si Irimi perturba a Uke, Tenkan no lo hace por dejar pasar el movimiento. Eso no significa que Tenkan sea el único capaz de aportar armonía. Es una armonía yin, mientras que Irimi propone una armonía yang.

En la vida diaria, se puede trasladar a Tenkan según estos dos ejemplos. En una fila para sacar un boleto de tren, una persona le empuja para avanzar más rápidamente, entonces Ud., en el momento en que se produce uno de estos empujones, realiza un giro para evitar un atropello demasiado fuerte. Hizo a un Tenkan pasivo, que es repentino. En cambio, ve a una persona apurada para tomar su tren y Ud. se anticipa a su necesidad de ir rápidamente, corriéndose para dejarlo pasar. Él se anticipó con reconocimiento y Usted no sufrió la situación. Esto es el Tenkan controlado.

Irimi y Tenkan

Se puede decir entonces que en cierto nivel de maestría que controla los movimientos Irimi y Tenkan, la explicación lineal que estipula que si se anticipa al otro se puede colocar un Irimi o si se demora es necesario hacer a Tenkan, no tiene sentido.

El principio fundador del Aïkido se expresa en su nombre (Ai Ki Do). Falta encontrar el medio de unir y en consecuencia de armonizar. Si se piensa que la armonía viene del equilibrio entre el Yin y el Yang, entonces muy naturalmente el concepto de Irimi-Tenkan toma todo su sentido. Desde este punto de vista se comprende mejor por qué Irimi-Tenkan se asume como uno de los pilares del Aïkido. Irimi representa la base histórica del combate, que se puede resumir por “meterse en la boca del lobo ”. Es la base incluso de las artes marciales. Estas artes evolucionaron en vías del desarrollo interior, uno de cuyos símbolos es Tenkan, que se puede resumir por “después Usted, le ruego”.

Técnicamente, Irimi-Tenkan se traduce en una proyección (Yang) hacia Uke, luego un desplazamiento de esquive (Yin) que implica o absorbe a Uke. A menudo la técnica no se interrumpe ahí (podría, como podría detenerse sin importar cual sería su estado), pero vuelve a salir hacia un movimiento yang que proyecta a Uke o que lo desestabiliza, para volver a salir sobre un movimiento yin que lo controla con una llave o un control contra si mismo.

Irimi-Tenkan representa pues el principio y el final de la técnica, pero cada uno de ellos puede también ser el principio o el final. No hay un papel claramente definido, ya que es el movimiento de uno y del otro que le aportan vida a la técnica. Se puede pasar así del Yin al Yang y el Yang al Yin dentro de Irimi y dentro de Tenkan. Es dentro del trabajo de ellas que se puede entonces percibir el equilibrio con el adversario, tanto la armonización con el exterior (hacia el otro) y con el interior (en si mismo).


*Tomado del Grupo Aikido para Compartir en facebook

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9 de septiembre de 2010

Entrevista a Seishiro Endo Sensei

Entrevista a Seishiro Endo Sensei

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Seishiro Endo es un profesor japonés de Aikido y Aikikai Hombu Dojo Shihan, que actualmente es 8º dan. Nació en Nagano y estudió en el Aikikai Hombu Dojo desde 1964. Actualmente Endo Sensei da clases regulares en el Hombu Dojo y en la Universidad Gakushuin Dojo, Tokio. También ofrece numerosos seminarios en varios dojos por Japón, Europa y Norteamérica.

P: Tengo entendido que experimentó un gran cambio cuando entró en sus 30.

S.E: Cuando tenía exactamente 30 años me disloqué el hombro derecho. Este acontecimiento desencadenó un giro en mi modo de acercarme al Aikido. Estando en esas condiciones, Seigo Yamaguchi me dijo: “Ud. estuvo practicando Aikido por 10 años, pero ahora sólo tiene su brazo izquierdo…qué va Ud. A hacer?”.

Hasta ese momento yo no había practicado mucho con Yamaguchi Sensei, pero después de su comentario decidí ir a sus clases tantas veces como pudiera. Yo empezaba a darme cuenta de cuanto dependía de mi fuerza en los hombros y los brazos; y me había preguntado si era posible continuar con Aikido en esa forma. Con tales cosas en mente, la pregunta de Yamaguchi fue el empujón que me faltaba para acceder a mi próximo nivel de práctica. Aproveché esta oportunidad para cambiar en 180 grados mi forma de acercarme al Aikido.

endo005 A todo el mundo le han dicho por lo menos una vez: “Quita la fuerza de tus hombros”. Yamaguchi Sensei también hablaba de practicar Aikido sin la ayuda de la fuerza. Por supuesto es mucho más fácil decirlo que hacerlo. Cuando uno trata de sacar la fuerza de sus hombros a menudo el Ki se va con ella. Se puede hacer también una comparación con el esquí: haciendo todo lo posible por imitar al profesor, uno mejora rápidamente. Pero las cosas comienzan a fallar cuando uno intenta hacerlo por su cuenta. Yo experimenté algo similar en mi intento por librarme de la fuerza. Podía hacerlo cuando Yamaguchi se encontraba por ahí tan pronto se iba, me sentía incapaz. Era muy frustrante y siempre terminaba practicando a mi modo. Luché con este problema cerca de medio año.

Creo que fue Shinran (1173-1263, Fundador de la secta de budismo “Tierra Pura”), quien dijo: “incluso cuando lo que dice mi maestro me parece un error, incluso si me parece que estoy equivocado, tengo absoluta confianza en lo que debo hacer y sigo el camino de mi maestro, incluso si me conduce directamente al infierno.”. Yo pensé: “¿Por qué no?”, si voy a perder mi camino por Yamaguchi Sensei, que así sea. A todo esto Yamaguchi Sensei me había dicho: “Incluso si no entiendes mi palabra, toma lo que digo y hazlo, sólo dale 10 años más o menos…”. Eso fue lo que hice. En vez de tratar de desprenderme de la fuerza (y volver a ella cuando la técnica no funciona), decidí explorar únicamente la forma de la “no fuerza” sin que me importara el resultado.

De todos modos, aunque ya estaba seguro en mi mente, las condiciones de práctica no cambiaron. No tardé en darme cuenta de que mis compañeros de práctica no caían cuando yo trataba de tirarlos sin fuerza. No me quedaba otra alternativa que decirles: “No puedo hacer esta técnica aún, pero ¿puedo pedirte que tomes ukemi de todos modos?”. Era una pregunta inusual para un cuarto Dan y la gente quedaba un poco sorprendida. Así fue como comencé a practicar de este nuevo modo, teniendo especial cuidado de no frustrarme o irritarme porque sabía que eso me llevaría directo hacia la fuerza.

Mientras Yamaguchi Sensei me tiraba, murmuraba cosas como: “Cuanto más dejes ir tu fuerza, más se concentrará tu Ki.” o “Concentra tu fuerza en el bajo vientre.”. Yo trataba de prestar atención a lo que hacía cuando tomaba ukemi y creo que después de algunos años comencé a darme cuenta de lo que hablaba y de lo que hacía.

endo006 Sabía que finalmente había encontrado una forma de práctica para mí. Desde entonces trabajé en una técnica por vez exclusivamente. Por ejemplo no hacía nada más que Ikkyo (Shomenuchi) por medio año. Entrenando de este modo comprendí profundamente cada técnica. Me ayudó a darme cuenta que debía encarar cada técnica, en cada diferente situación, y también del principio básico de cada técnica (que se puede aplicar a otras). En aquellos tiempos cuando enseñaba, solía decir cosas como: “Obsérvense atentamente y sientan qué están haciendo” o “sientan a su compañero y observen la relación entre Ud. y él”. Por “Ud.” yo quería decir estado mental y balance físico, así como la relación entre ambos. Hay una expresión: “Mente, técnica y cuerpo son uno sólo.”. Cuando la mente está en desorden, al cuerpo le es imposible moverse efectiva y eficientemente. Del mismo modo un cuerpo fuera de balance, puede agitar la mente al punto tal que le es imposible comprender la relación que hay entre uno y el compañero, relación que en definitiva indica qué técnica corresponde. Una vez hecho el contacto inicial (Aiki), moviendo el cuerpo adecuadamente (Taisabaki) y desequilibrando al compañero (Kusushi), es imprescindible percibir qué técnica es la que surge espontáneamente de la relación entre uno y el compañero. O´Sensei hablaba de: “Hacerse uno con el cosmos” o “Ser uno con la naturaleza”. Una forma de interpretar esto es intentar de no forzar la técnica de acuerdo con nuestra propia y única voluntad, no insistir en completar la técnica que uno ha elegido; deberíamos en cambio, percibir la técnica que surge naturalmente. Nosotros practicamos Aikido yendo a través de las técnicas una por una, repitiendo lo que nuestro profesor nos muestra. Eso significa que debemos hacer esa técnica en particular sin importar lo que suceda (incluso si implica un grado de esfuerzo excesivo), en otras palabras, incluso si involucro movimientos que no surgen naturalmente.

Es importante ser capaz de observarse a uno mismo para reconocer ese esfuerzo innatural como tal. Se necesita ser lo suficientemente perceptivo y objetivo para decirnos a nosotros mismos cosas como: “La técnica estuvo bien pero el encuentro (Aiki) con mi compañero no está funcionando”. Es importante chequearse constantemente y vigilar la conciencia de si los movimientos son o no naturales.

endo008Fue después de que comenzara a entrenar sin fuerza, que pude cambiar inmediatamente la técnica que estuviera haciendo a otra. Esto es lógico porque a menos esfuerzo empleado, más fácil es cambiar a otra cosa.

Practicando de esta manera recordé las palabras de O´Sensei: “Cuando es así tu haces esto, cuando es de esta forma haces esto otro…”. El nunca hacía lo mismo dos veces. Yo pensé: “Creo que sé a que se refiere”. Con esta clase de perspectiva, nunca se utiliza demasiada fuerza, porque cada uno cambia a otra cosa según se necesite.

Imagine un río con rocas en él. Cuando el agua se encuentra con rocas pequeñas, fluye sobre ellas. Cuando se encuentra con rocas más grandes, fluye alrededor de ellas. Incluso si se contiene su cause, el agua no se detiene, y en realidad su energía potencial sigue allí arremolinándose y acumulándose detrás de la presa, tratando de quebrarla o rebalsarla.

Aikido es igual, no es un “camino de vida” si uno limita el encuentro a una técnica en particular. Es importante ser capaz de cambiar y hacer otra cosa apenas las condiciones cambian, y suspender lo que uno está haciendo para obtener el efecto deseado.

No se trata de fluir hacia algo diferente cuando uno se encuentra bloqueado, es también necesario investigar como “ahorrar energía”. Además todos tenemos posibilidades sin desarrollar, por lo tanto deberíamos pensar como sacarlas a relucir aplicando aquella energía latente.

endo-sensei1En el “Tora no Maki”, una obra que según se dice contiene los secretos más profundos de las artes marciales y la estrategia, se comenta: “Lo que llega es recibido, lo que se va, es enviado en esa dirección; lo que está en oposiciones, armonizado. Cinco y cinco es diez, dos y ocho es diez, uno y nueve es diez. De esta manera las cosas deberían armonizarse. Distinguir apariencia de realidad, comprendiendo el propósito verdadero y la estrategia oculta; conocer la potencialidad inadvertida y las implicaciones escondidas. Comprender tanto el plan general como así también prestar atención a los detalles y particularidades tanto como sea necesario. Cuando uno se encuentra frente a una situación de vida o muerte responder a los cambios que tiene lugar y enfrentar la situación con la mente libre de agitación”. Este corto pasaje me proveyó de un vasto alimento para mis pensamientos.

P: ¿Esas palabras pueden ser aplicadas tanto al Aikido como a la vida en general?

S.E: Exacto nosotros aprendemos tales cosas a través de la práctica, pero en realidad la mayoría de nosotros pasa más tiempo fuera del dojo que en él, por lo tanto sería extraño no darse cuenta de que lo que aprendemos en el dojo es extensivo a otros aspectos de la vida.

No es del todo apropiado hablar de ganar o perder cuando se habla de Aikido, pero la mejor victoria es, creo, cuando se logra armonía con el oponente y ambos sienten esa armonía.

Desde mi punto de vista la mejor técnica es aquella en que no se experimentan por parte de los practicantes sentimientos como ser derrotado o ser vencedor, sino el de un ”encuentro exitoso”. Este encuentro existe incluso si sólo sucede una vez en un millón. Nuestra meta es hacer que ocurra una vez en medio millón, una vez en cien mil. Que esto ocurra dependerá de que tan seriamente una persona aborde su entrenamiento. Para mi esto es muy importante, sentir la relación con su compañero. Cuando determinada técnica se vuelve perfecta, sólo es perfecta en ese momento; cuando el encuentro entre uno y el compañero fue defectuoso, una técnica no puede volverse perfecta. Cuando esto sucede uno no debería evitarlo, sino aceptar la imperfección y considerar como se puede aprovechar lo que tiene. En otras palabras tratar de lograr lo mejor de la relación.

P: Cree Ud. que Ki no Nagare (El fluir del Ki o técnicas fluidas) es un elemento importante en el Aikido?

endo-sensei2 S.E: Si Ud. se refiere a técnicas antes de que me agarren o proyectar a mi oponente sin tocarlo, la respuesta es no, eso no es parte de mi Aikido. Cuando yo hablo de deshacerse de la fuerza no estoy hablando solamente de deslizarse suavemente en la técnica justo cuando se produce el agarre. Yo me refiero a algo que no es sólo físico, algo que tiene que ver tanto con la mente como con el espíritu, además de con el cuerpo. Los movimientos suaves no pueden ser efectivos si la mente no está tranquila o uno no la puede usar en forma efectiva.

Por ejemplo, yo digo a menudo durante la práctica que cuando el compañero agarra fuertemente lo primero que hay que hacer es concentrarse mentalmente en poner todo su ser dentro del agarre. Cuanto más fuerte el agarre, más profundo uno entra en él. No es correcto tratar de hacer la técnica solamente con los dedos, la muñeca o el brazo. Uno debe tomar el centro del compañero con el propio, una clase de interacción que de forma natural permite sentir la dirección de la fuerza y energía del compañero. Un practicante europeo me dijo una vez: “Muchos Shihan están diciendo siempre que no use la fuerza, pero luego parece que ellos ponen mucha fuerza en sus técnicas. Ud. es el único que hace la técnica sin usar ningún tipo de fuerza aparente”. Me sentí satisfecho de escuchar esto porque confirma que mi forma de encarar el Aikido no es equivocada. (…)

Si la práctica de Aikido fuera solamente practicar la forma (Kata) entonces uno debería hacer una técnica correcta y el compañero tomar ukemi. Pero la forma de Aikido no siempre es suficiente. Tratando de hacer cualquier técnica puede uno encontrarse haciendo un esfuerzo excesivo. Cuando uno se ve haciendo esto, hay una oportunidad de dar un paso atrás y preguntarse qué está fallando. El problema está en cómo se llevó a cabo el encuentro inicial. ¿Está uno desequilibrando correctamente al compañero?¿Se maneja un timing y una distancia correcta? ¿Se utiliza correctamente la respiración (Kokyu no Ryu)? ¿Hay algún problema con el método en general? Uno de los objetivos de la práctica en general es tratar de darse cuenta que está haciendo uno mal y planear que hacer al respecto.

El primer paso es, por supuesto, ser capaz de reconocer (o sentir) cuando uno se topó con una limitación. Ser incapaz de reconocer cuando uno involucró excesivo esfuerzo (es decir estar tan apegado que uno no puede hacer otra cosa) es una mentalidad rígida que no es diferente del mero “esperar la muerte”, no hay evolución ni progreso.

Estoy hablando de la importancia de varios conceptos distinto como “Mutabilidad” (Henka), “Fluir” (Nagare) y evitar el esfuerzo excesivo, pero todo esto habla de algo más profundo.

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Escrito por by Stanley Pranin. Aikido Journal #106 (1996) Tomado de http://www.aikidojournal.com/article?articleID=92

Entrevista Kisaburo Osawa (por Katsuaki Terasawa)

Entrevista Kisaburo Osawa (por Katsuaki Terasawa)

Kisaburo Osawa

Sensei, nos podría hablar sobre su primera introducción al aikido? Entiendo que Ud.. entrenó y estudio inicialmente judo.

Cuando era joven deseaba convertirme en una persona con mucha fortaleza física, y, quizás todos los jóvenes desean sentirse de esta manera. Pero cuando quise intentar alcanzar esta fortaleza física que quería, fue cuando comprendí la idea de fortaleza física en forma diferente.

Dónde nació Ud.. ?

En Kumagaya en la Prefectura de Saitama. El lugar donde nací era un poblado de aproximadamente 300 a 400 casas. Era un poblado muy pobre y mi casa estaba entre las más pobres Yo era muy conocido porque era uno de los tres jóvenes que les encantaba formar parte de las peleas! Ese fue el entorno en el cual crecí. Cuando cumplí 15 años me fui a Tokio, y debido a que mi familia era muy pobre, no recibí ningún tipo de ayuda económica por parte de ellos, y por esa razón tuve que iniciar a trabajar para poder vivir.

Fue esto durante el Periodo Meiji (1866-1912)?

Esto fue al inicio del periodo Showa, aproximadamente en 1928. Me fui de mi hogar sin nada. Durante ese periodo muchas personas estaban desempleadas y los salarios eran muy bajos. Si Ud.. no trabajaba en el mismo lugar por lo menos cinco años, las personas decían que Ud.. era un cobarde, y se desconfiaba de ese tipo de carácter. Al final del periodo de los cinco años, aunque Ud.. todavía no era independiente, Ud.. se encontraba a la mitad del camino para alcanzar eso. Cuando inicié a trabajar, me enfrenté con la decisión de aprender judo o desistir de esa idea. El director de la compañía donde trabajaba me dijo, “escucha, el judo es un arte marcial antiguo, por qué no estudias inglés?”

Pero yo no era bueno para aprender lenguajes, y además, el inglés y el judo eran totalmente diferentes. Fue entonces que, afortunadamente o desafortunadamente, contraje pleuritis. Fui a una clínica en la Universidad de Tokio, y luego fui a un hospital en el centro de Tokio. Todos los doctores a los que fui me recomendaron que tomara las cosas con más tranquilidad, así que tomé la mejor decisión de regresar a casa. Cuando llegué a mi hogar, visité centros médicos en busca de alguna cura, pero finalmente el médico de la villa me dijo simple y llanamente que yo me encontraba con buena salud! Parece gracioso hoy en día, pero trabajé fuerte a pesar de que estuve enfermo.

Le importaría decirnos su edad?

Tengo 67 años. Cuando regresé a mi poblado, fui en busca de un comerciante que había comprado mercancía en Saitama. El me mostró varios libros de socialismo, de filosofía y algunos otros más. No pasaban muchas cosas en mi poblado, y ya llevaba casi 1 año en que había regresado de Tokio, y ese fue el momento en que decidí en ayudar a este hombre, a pesar de que mis padres lo objetaron. Trabajando con este comerciante, no tenía tiempo ni para mí mismo, debido a que tenía que trabajar desde las 8 de la mañana hasta las 10:00 de la noche.

Todavía para ese tiempo, sentía un gran deseo de aprender judo. El maestro me recomendó que todavía no era el momento, porque mi cuerpo todavía estaba débil, pero yo sabía que si continuaba pensando de esa manera nunca sería capaz de entrenar; así que, empecé a despertarme temprano en las mañanas, de esa manera podría entrenar judo antes de mis tareas diarias.

Qué edad tenía Ud.. en ese momento.

Estaba en los 17 o 18 años de edad. Pude entrenar todas las mañanas, debido a que no vivía lejos del dojo, continúe con esta rutina hasta los 25 años de edad, que fue cuando obtuve el rango de shodan. En esos días, era mucho más difícil obtener el rango de shodan de lo que es ahora. Yo era muy impaciente y lo que más quería era, el convertirme en una persona con fortaleza física en corto tiempo, pero aún, el obtener el grado de shodan no me dejó conforme. Era el judo lo mejor para mí? Decidí entonces intentar algo más, y empecé a entrenar en algo de boxeo, pero terminé por dejar esto por no sentirme satisfecho. Esto fue alrededor de 1939.

Luego, por medio de un amigo que pertenecía a la Escuela del Ejército de Reservistas en Ichigaya (actual sede de la Fuerza de Auto-Defensa), ingresé al club de equitación, y sucedió que terminé contrayendo hemorroides! Afortunadamente, el doctor que me atendió era un amigo de O-Sensei y recibí una introducción a O-Sensei por parte de mi doctor; y esto a pesar de que O-Sensei estaba enseñando artes marciales, en su mayoría, a gente famosa.

A qué tipo de gente se refiere Ud..?

O-Sensei enseñaba en su mayoría a gente de la nobleza y a personas conectadas al ejército. Por supuesto que alguien como yo no estaba calificado a participar de sus enseñanzas, pero de alguna manera fui capaz de ingresar bajo falsas pretensiones! Hasta ese momento, cuando solía ver viejas películas de acción en las cuales las personas eran proyectas por los aires pensaba que esas cosas eran imposibles de hacer. En el judo, era para mí bastante difícil lidiar con una sola persona. De esa manera fue que me inicié en el aikido. Pero aún todavía quería convertirme en una persona con mucha fortaleza física. Sin embargo, a medida que fui desarrollándome en el aikido y con más madurez de edad el significado de “fortaleza física” cambió totalmente para mí.

Por Katsuaki Terasawa Aiki News #14 (November 1975). Traducido por Luis A. Henríquez. Tomado de http://www.aikidojournal.com/article?articleID=235&lang=es

3 de septiembre de 2010

Entrevista con Gozo Shioda (por Stanley Pranin)

Entrevista con Gozo Shioda (por Stanley Pranin)

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Gozo Shioda, fundador del estilo Yoshinkan de aikido, comenzó a entrenar en 1932, a la edad de 17 años. Sesenta años después él encabeza una organización internacional de aikido única, cuyo propósito es la armonía global a través de la difusión del espíritu del aikido. En esta entrevista, el maestro Shioda recuerda sus experiencias como asistente del fundador del aikido, enseñando aiki budo en las Escuelas Militares de Nakano y Toyama, el establecimiento post-guerra del Aikido Yoshinkan y sus memorias de O-Sensei al final de su vida.

Periódico Osaka Asahi

Maestro, en nuestras pláticas previas usted fue muy amable en proporcionarnos información detallada acerca de sus primeros años en el dojo Kobukan. Después asistió al maestro Ueshiba como instructor y también enseñó aiki budo en Osaka. ¿Cómo fue que el maestro Ueshiba fue a enseñar a la oficina de la Compañía de Periódico Osaka Asahi?

Gozo Shioda

El presidente del Periódico Asahi, el señor Murayama, había sido apuñalado por un miembro del grupo del ala-derecha. Después del incidente, la gente de Asahi estaba preocupada debido a que el ataque había ocurrido aún cuando había guardias de seguridad. Decidieron enseñar a los guardias algo de auto-defensa. Así fue como el maestro Ueshiba acudió al Periódico Asahi para enseñar.

¿Cómo fue que el señor Murayama supo acerca del maestro Ueshiba?

El señor Murayama no conocía directamente al maestro Ueshiba, pero los señores Mitsujiro Ishii y Taketora Ogata —quien vivió en el periodo 1888-1958, siendo periodista y político que servía en varios gabinetes—, conocían al maestro y lo recomendaron, allá por 1933 o 1934.

El maestro Ueshiba instruyó principalmente a los guardias de seguridad, pero también enseñó a algunos de los empleados del Periódico Asahi.

Hatsutaro Sugii —el padre de Kazuo Sugii, quien está en la actualidad en el dojo de Ueshiba—, fue por aquellos días director asistente de Publicidad en la oficina del Periódico Asahi ubicada en Tokio, y estuvo muy involucrado en el aiki. La sola práctica en las oficinas del Periódico Asahi no era suficiente para él, y viajaba todos los días al dojo de Ueshiba en Ushigome durante un largo periodo. Él se enamoró mucho del aiki. El señor Sugii me tenía en alta estima durante muchos años, y cuando yo construí el dojo Yoshinkan, en 1965, se acercó a nosotros y fue una especie de asesor. Estuvo en Yoshinkan hasta su muerte. El señor Sugii reunió a un grupo de personas en Koenjii y encabezó la “Asociación de Investigaciones Especiales”.

¿El señor Sugii debió haber sido muy entusiasta?

Sí. También tenía una personalidad maravillosa. Murió hace unos diez años. En aquellos días creo que el hijo del señor Sugii no practicaba mucho aikido. Debió haber estado consciente del hecho de que su padre venía regularmente a mi dojo.

Maestro, el libro Budo, que fue publicado de manera privada por el dojo Kobukan en 1938, ha sido publicado recientemente en inglés por Kodansha. Usted también aparece en algunas fotografías. El Periódico Asahi de Tokio cooperó para tomar las fotografías. No se quién fue el que en realidad escribió el texto. Aparentemente los contenidos fueron en parte obtenidos del rollo de transmisión (mokuroku) del maestro Sokaku, del Daito-ryu. El texto no contiene muchos detalles.
Hubo un libro técnico anterior, publicado en 1933 y titulado Budo Renshu, el cual contenía dibujos técnicos de la señorita Takako Kunigoshi. ¿Puede decirnos algo acerca de este libro?

La señorita Kunigoshi sugirió la idea, diciendo: “sería una gran pérdida si estas técnicas no se preservan”. La señorita Kunigoshi, quien era buena en dibujar y elaborar caricaturas, tomó notas. Sin embargo, el libro no se vendió en el dojo. El maestro Ueshiba no pedía dinero, pero solicitaba una ofrenda, ¡y la cantidad de ésta era ilimitada!

Entre las últimas figuras muy conocidas que estudiaron con el maestro Ueshiba poco antes de la guerra estaban Koichi Tohei —director de Shinshin Toitsu Aikidokai— y el maestro Kisaburo Osawa —antiguo dojo-cho del dojo Hombu de Aikikai—. ¿Recuerda usted cuando comenzaron?

El señor Osawa viajaba todos los días al dojo. El señor Tohei era estudiante en la Universidad Keio poco después de que yo dejé el dojo. Él estaba practicando judo y dos de sus compañeros mayores —Mori, un capitán del Club de Judo Keio en esa época, y Umeda, un competidor de los campeonatos estudiantiles de judo—, estaban practicando en el dojo de Ueshiba.

(En esa época) Shigemi Yonekawa, Zenzaburo Akazawa y todos los primeros uchideshi tuvieron que ingresar al servicio militar, por lo que sólo quedaron personas mayores en el dojo. El señor Minoru Hirai (fundador del Korindo) se encargaba de la oficina. Dado que los jóvenes habían desaparecido, cuando el maestro Ueshiba era invitado a dar una demostración, se llevaba consigo al señor Hirai, y de esta forma obtuvo muchos contactos. Aparentemente Hirai solía enseñar en Roppongi.

Las escuela de Nakano y Toyama ¿Sabe usted cómo fue que el maestro Ueshiba vino a enseñar a las escuelas militares de Nakano y Toyama?

El maestro Ueshiba fue a enseñar a la escuela de Nakano por medio de una presentación del director de la Escuela de Policía Militar, el señor Makoto Miura. Dado que la Escuela de Nakano se encontraba en Nakano, en la subdivisión de Meguro, y la Escuela de Toyama se encontraba cerca, en Okubo, no estaban muy lejos del dojo de Ueshiba. El maestro Ueshiba también enseñó en la Universidad Militar en Yotsuya y en la Academia Naval. El señor Sankichi Takahashi era el director de la Academia Naval, y fue a través de esta conexión que el maestro Ueshiba enseñó ahí. En esa época el príncipe Takamatsu, un hermano menor del emperador Hirohito, era estudiante en la Academia Naval. El maestro Ueshiba enseñó budo de manera regular como una asignatura obligatoria en las escuelas de Toyama y Nakano. Tengo la impresión de que había bastantes estudiantes fuertes entre quienes estudiaban con el maestro Ueshiba en esas escuelas militares.

Los estudiantes de la Escuela de Nakano tenían 18 y 19 años, y recibían entrenamiento para convertirse en espías. Cuando se graduaran de la Escuela de Nakano serían oficiales, vestirían ropa de civiles y se infiltrarían en los países extranjeros.

También había muchos tipos fuertes en la Escuela de Toyama.

¿Practicaban otras artes marciales en estas escuelas?

Aikido era la única arte marcial que ellos practicaban. También estudiaban asignaturas como lenguas extranjeras. Dada su visión espiritual del budo.

¿Tenía el maestro Ueshiba algún cargo de conciencia por enseñar en estas escuelas de entrenamiento de espionaje?

No. Sólo se le pidió que enseñara artes marciales ahí.

Aparentemente un manual técnico, que incluía técnicas de aiki budo, fue publicado por la Escuela de Policía Militar a principios de 1940. Debido a que le resultaba imposible al maestro Ueshiba acudir por sí mismo a tantos lugares, puesto que también enseñaba en el Kobukan y en Osaka, ¿los uchideshi ayudaban también a enseñar?

Sí. Primero el maestro Ueshiba iba a los distintos lugares a enseñar y luego les decía que un uchideshi enseñaría en su representación.

En una ocasión, un hijo del capitán naval de corbeta Takahashi — encargado del pago de sueldos —, era un estudiante de escuela y el maestro Ueshiba le puso como pareja de práctica al príncipe Takeda. La esposa del príncipe también se encontraba practicando, y cuando ella proyectó a joven Takahashi desde una posición sentada, los pies de éste fueron a pegarle a ella en la cara, lesionándola. Esto fue algo terrible, así que yo tomé el lugar como compañero de práctica de ella. ¡Tuve que tratarla como a una frágil muñeca, y eso me resultó realmente difícil! (risas).
Puesto que los militares sostenían económicamente al aikido, el maestro Ueshiba también enseñó a ministros prominentes. El señor Higashikuni, el príncipe Takeda, el príncipe Chichibu —hermano menor del difunto emperador Hiroito—, y como unos seis niños hijos del príncipe Takamasu —otro hermano menor del emperador Hirohito—, también practicaron el arte.

Demostración imperial

El maestro Ueshiba ofreció una demostración especial en el dojo Saineikan, en los terrenos del palacio imperial, hacia el año de 1941. ¿Ocurrió esto a consecuencia de su conexión con el almirante Isamu Takeshita?

Sí. El maestro Takeshita, cuando era un oficial de alto rango, recibió la solicitud del emperador de hacer los arreglos necesarios para que se le mostrase el aikido; así que fue al dojo de Ueshiba. El maestro Ueshiba respondió: “No puedo mostrar técnicas falsas al emperador. Básicamente en el aikido el oponente es matado con un solo golpe. Es falso si el atacante es lanzado, se levanta sin prisa y ataca de nuevo. (Por otro lado), no puedo andar por ahí matando a mis estudiantes”. Así fue como él rechazó la invitación, pero cuando el maestro Takeshita le dijo esto al emperador, éste dijo: “¡No me importa si es una mentira. Enséñame la mentira!”. Tsutomu Yukawa y yo tomamos ukemi.

¿Entiendo que el emperador en realidad no estuvo presente el día de la demostración?

Sí, es cierto.

El príncipe Mikasa —un hermano menor del emperador—, el príncipe Takamatsu y el príncipe Chichibu estuvieron presentes. El maestro Takeshita fue el maestro de ceremonias y explicó las técnicas. Era toda una experiencia ofrecer una demostración ante la familia imperial en aquella época, así que no podíamos hacer nada irrespetuoso.

¿Creo que el maestro Ueshiba se encontraba enfermo en aquella ocasión?

Sí. Debido a que el maestro estaba enfermo, Yukawa lo atacó débilmente y fue lanzado con mucha fuerza, por lo que se rompió el brazo. Yukawa era un tipo muy fuerte y le encantaba pelear. Éramos buenos amigos y cuando yo iba a Osaka solía invitarme a tomar unas copas. Él era poderoso y con facilidad podía levantar un mortero de piedra con una mano. Murió joven después de regresar de Manchuria. Él era muy bueno en el aikido. Debió haber muerto poco después de la demostración imperial. La demostración fue en 1941, y creo que él murió en 1942. En 1941, cuando el maestro Ueshiba ofreció su última demostración en el Kokaido de Hibiya, dijo: “Mi entrenamiento técnico termina ahora, de aquí en adelante me dedicaré a servir a los kami (deidades) y a entrenar mi espíritu”.

A partir de que yo dejé el dojo, en 1941, tengo entendido que había épocas en las que no tenía ningún deshi (discípulo) cercano. Sus estudiantes desaparecieron debido a la guerra. El entrenamiento era riguroso (en los primeros años) cuando el señor Shirata y el señor Yonekawa eran uchideshi. No era una tarea fácil entrenar en el dojo. El maestro era realmente fuerte (risas).

Periodo de postguerra

¿Aparentemente, después de la guerra el maestro Ueshiba pasó por momentos muy difíciles?

No resultó bueno para el maestro Ueshiba haber sido consejero del Butokukai en Kioto, el cual era rival de la organización de Judo Kodokan. Cuando vino MacArthur, él desmanteló la organización. El maestro Ueshiba fue implicado como un criminal de guerra y fue acusado de crímenes de guerra, clase G. Le quitaron su fundación —el Kobukai— y las actividades de ésta fueron suspendidas. Además el dojo de Ueshiba cerró durante algún tiempo y el maestro Ueshiba se aisló así mismo en Iwama. Debido a que ya no podía practicar budo, creó la Aikien (Granja Aiki) y se dedicó a la agricultura en Iwama. Estaba apenas ganándose la vida.

Yo acababa de ser repatriado cuando fui a Iwama; Tadashi Abe estaba ahí. También se encontraba Yuji, el hijo de Koichiro Ishihara y actual presidente del Ishihara Sangyo. Alrededor de 1947 pasé unos dos meses en Iwama con mi familia.

¿Crees que el fundador se encontraba en su punto máximo técnico en ese entonces?

Él estuvo en su momento más fuerte alrededor de 1933 o 1934. Para el periodo que nos referimos, ya había madurado y se había calmado.

Entiendo que (la organización) Yoshinkan jugó un importante papel para el renacimiento del aikido en la postguerra.

Luego de la guerra, el dojo Ushigome del maestro Ueshiba se convirtió en un salón de baile para las fuerzas de ocupación. Después que regresé comenzó a prosperar de nuevo. Yo fui el primero en hacer los arreglos para el entrenamiento en los departamentos de la Academia de Defensa (Boeichodai) y de la policía. Cuando dejé el dojo de Ueshiba fui tratado como un traidor, pero yo no me sentí como si lo fuera. Estaba haciendo visitas en 83 departamentos de policía y realmente promovía el dojo de Ueshiba.

No sé cuánto dinero aportó mi padre al dojo de Ueshiba antes de la guerra. Estoy contento que me haya encontrado en buenas circunstancias y que haya sido tratado bien por el maestro Ueshiba.
Estoy contento de haber pasado tanto tiempo con el maestro Ueshiba en su vida diaria, puesto que fue esencial para captar las verdades más importantes del aikido. Tenías que pasar tiempo cerca de él para entender cada momento del maestro.

Akazawa y Shirata eran verdaderos estudiantes, pero carecían de soporte financiero. El maestro me paseaba puesto que yo tenía respaldo financiero (de mi padre). Recibí un trato especial (risas).

1 de septiembre de 2010

PROFUNDAS CONDOLENCIAS POR EL FALLECIMIENTO DE SUGANO SHIHAN

PROFUNDAS CONDOLENCIAS POR EL FALLECIMIENTO DE SUGANO SHIHAN

Sugano 1

Sugano 5

Sugano 7

Sugano 9 Sugano 12 Sugano 6

El AIKIKAI DE COLOMBIA en cabeza de nuestro instructor en Jefe Luis Fernando Aldana Sensei, lamenta el sensible fallecimiento de Seiichi Sugano Shihan y extendemos nuestras sentidas condolencias a su familia, a YAMADA sensei, al NY Aikikai y a todos los estudiante y practicantes de aikido que lo conocieron, siendo unos de los discípulos directos de O’Sensei más queridos por todos, esto representa otra gran pérdida para el mundo del aikido.

Seiichi Sugano, 8th Dan, Shihan

Born in 1939 in Otaru, Hokkaido, Sugano Sensei had been studying judo for six years when he read about aikido in a magazine and went to Hombu Dojo in 1957 to begin his training. After about a year, he entered the uchi deshi program.

That period was very intense for him; he was completely focused on training and on O Sensei. "To me," he recalls, "O Sensei was the zenith. My training was geared entirely to striving toward that peak." "Even where we’re teaching technically no one is just like him. He was a unique person so no one could really copy him. So, perhaps the biggest influence from him is probably to make each person free to search for something individually."

Sugano Sensei's own path has led him to live and teach in different parts of the world. In 1965, he moved Australia, staying for thirteen years and establishing a strong base of aikido. He then he moved to Belgium, and began teaching throughout Europe before coming to New York City in the late 80's.

In 2003, he lost his left leg below the knee to a bacterial infection. However, he has not let this change affect his spirit, his enthusiasm for teaching nor his approach to life. Like his friend and colleague, Yamada Sensei, Sugano Sensei travels the world regularly, teaching aikido and inspiring his students.

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Explicación Aikido

Aikikai de Cali

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Participantes Aikikai de Cali Seminario Nacional MAYO 2012

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