“... Brevemente, Aikido es bueno para tu cuerpo, tu mente y tu corazón... Y es divertido.”
Yoshimitsu Yamada Sensei - New York Aikikai

26 de octubre de 2010

De la manzana al Aikido

De la manzana al Aikido

(por L. Escobar)



Cuando comenzamos a practicar Aikido, a la mayoría lo que más nos preocupa es aprender las técnicas. Los movimientos mecánicos que todos en el dojo están haciendo parecen lo suficientemente simples de aprender, pero siempre existe cierta frustración y confusión mientras aprendemos como y donde se supone deben de ir nuestras manos y pies. Haciendo una analogía con una manzana, podemos comparar este inicio de práctica de Aikido con la piel de la manzana, lo que da a la manzana una apariencia identificable de manzana, es decir, las técnicas que le dan a nuestra práctica la apariencia Aikido.


Cuando hemos superado este nivel de apariencia e identificación, empezamos a disfrutar de una nueva habilidad al usar nuestros cuerpos en una nueva forma. Los movimientos son más fáciles, y las técnicas vienen sin pensarlo (o así lo parece gracias a ukes más participativos). En este nivel empezamos a explorar como usar nuestra nueva habilidad en los extremos - ukemis más altos, mayor velocidad, más poder muscular (no solo técnicas físicas, sino al tomar ventaja de un nuevo y poderoso centro). El Aikido se convierte en algo que realmente disfrutamos, reforzamos nuestra seguridad al ascender de grado y comenzamos a creer que utilizando el Aikido podremos controlar a cualquier "atacante". Esto es similar a la parte interna y jugosa de la manzana, la parte de la fruta que mejor sabe y de la que más hay.


Pero cuando nos hemos comido la mayor parte de la manzana, llegamos a su centro. En este nivel, nuestros cuerpos ya "viejos" han ganado la sabiduría suficiente para evitar los ukemis espectaculares, la velocidad no es más un problema gracias a la experiencia que hemos ganado para juzgar distancia y tiempo, y no necesitamos de métodos "físicos" para llevar a alguien al tatami. El centro de la manzana es la estructura que soporta su forma. Es el núcleo y es lo que mantiene a la manzana unida. Al practicar en este nivel, comenzamos a aplicar principios técnicos en lugar de técnicas mecánicas, buscamos el porqué funciona las cosas, y comenzamos a comprender como postura, tiempo, ritmo y respiración son la clave para que las técnicas funcionen.


Ahora aprendemos que el control del atacante no es posible sin el control de uno mismo, sin el conocimiento de la estructura que nos da soporte. Cuando una técnica no funciona, sabemos que es por algo que nosotros estamos haciendo (como uke o tori), y no por lo que está haciendo nuestro compañero. El cuerpo es capaz de seguir al "núcleo" del Aikido que ha sido aprendido para dar soporte a la técnica (la carne y la piel de la manzana). Parece lo suficientemente bueno, nuestro Aikido parece completo, pero aun hay algo que falta.


La parte más importante de la manzana es algo muy pequeño y es su origen; en su centro está la semilla que puede traer nueva vida. Cuando nuestra práctica de Aikido se parezca a una semilla, no habrá más técnica - solo la oportunidad creación de algo nuevo. Así como nadie puede predecir el tamaño, la forma y el número de manzanas que el nuevo árbol surgido de la semilla producirá, nadie podrá predecir el número de variaciones que surgirá en nuestra técnica, pero esta "técnica" espontánea solo surgirá mientras comencemos con la semilla correcta, la cual solo puede venir de la manzana correcta. Nunca podrás hacer crecer manzanas con semillas de naranja.


20 de octubre de 2010

Aikido una Alternativa en la Resolución de Conflictos

Aikido una Alternativa en la Resolución de Conflictos


Imagínese que está al volante de su auto cuando éste llega a una zona de hielo y empieza a patinar. El coche vira hacia la derecha y el impulso inmediato es girar el volante hacia la izquierda.

Sin embargo, se recupera el control del coche más rápidamente si uno gira EN EL SENTIDO del patinazo, haciendo girar el volante en la dirección en que se está deslizando el auto. Parece descabellado (por lo menos a los que no estamos acostumbrados a conducir por caminos helados), pero funciona. En realidad, si uno gira en la dirección contraria, tratando de que el auto no termine en la zanja, es posible que se haga girar el coche sobre sí mismo y se acabe en el fondo de esa misma zanja que se trataba de evitar.

El mismo principio se aplica a los conflictos y las confrontaciones con los manipuladores. Cuando alguien está haciendo todo lo posible por controlarnos y no queremos ser controlados, lo natural es pelear, haciendo frente al ataque con una defensa igualmente potente. Pero si hacemos eso, terminamos en una lucha por el poder. Si la persona dominante es más fuerte que uno, o si es mejor atacando que lo que uno es defendiéndose o contraatacando, puede haber problemas.

Por supuesto, como ya sabemos, existe otra opción. Con la alternativa del aikido, uno lidiaría con el dominador del mismo modo que lidió con el auto que patinaba. En lugar de tratar inmediatamente de detener el ataque, uno se mueve CON la energía de la otra persona, durante un tiempo. Esa técnica se denomina ALINEACIÓN, y es fundamental para la práctica del aikido. La idea es que una vez que uno está alineado con la energía del manipulador, puede comenzar a influir sobre ella, posiblemente redireccionándola o neutralizándola de alguna manera, exactamente del mismo modo en que pudo recuperar el control de su auto.

El aikido en realidad es una especie de teoría de sistemas aplicada. Los que lo estudian consideran que su objetivo primordial es lograr y mantener un estado de armonía, tanto en su interior como entre ellos y el entorno. Cuando se los ataca, no tratan de vencer al atacante; técnicamente, ni siquiera presentan pelea. En cambio, consideran al atacante como alguien que no está EQUILIBRADO (por definición, las personas que atacan a otras están desequilibradas) y que por lo tanto necesita ayuda. Simplemente le prestan la ayuda necesaria, de manera que neutralice el ataque y haga el menor daño posible a todas las partes involucradas, incluido el atacante. (Ahora bien, si se le pregunta, el atacante puede NO ESTAR DE ACUERDO en que ha recibido ayuda. Por lo general, los atacantes no tienden a considerar que un experto en artes marciales lo ha ayudado. Pero desde la perspectiva del experto en aikido, éste no ha vencido a su oponente ni ha ganado una pelea, porque para él no ha habido pelea. Sólo hubo una intervención, una realineación y una restitución de la armonía).

Los principios básicos subyacentes de la práctica del aikido son aplicables a toda clase de interacciones humanas, y muchos de los movimientos tienen analogías no físicas QUE SE PUEDEN EMPLEAR PARA NEUTRALIZAR LA AGRESIÓN VERBAL Y OTRAS TÁCTICAS DE CONTROL. Además, los ejercicios de autocontrol que utilizan los que practican aikido para mantener su propia armonía y equilibrio ante el ataque y la posible lesión pueden ser de gran valor para las personas que deben lidiar cotidianamente con manipuladores y que, en el proceso, se arriesgan a sufrir daños emocionales, psicológicos o hasta físicos.


Cuatro técnicas básicas del aikido.

CENTRARSE. Es la capacidad para relajarse, respirar y mantenerse física y emocionalmente equilibrado, ocurra lo que ocurriere.

PRESTAR ATENCIÓN. Significa simplemente observar cuidadosamente lo que está sucediendo a su alrededor, sea lo que fuere que esté sucediendo a su alrededor.

ALINEACIÓN. Significa moverse con, en vez de pelear contra o ceder ante la energía del oponente. La capacidad para la empatía y para establecer una corriente de simpatía pueden constituir técnicas de comunicación aproximadamente análogas.

El REDIRECCIONAMIENTO. Es una prolongación de la alineación y significa mover o cambiar la energía atacante de alguna forma, incluso neutralizándola o hasta encontrando un modo de convertirla a un uso positivo.


El aikido y los individuos dominantes.

Básicamente, la alternativa del aikido consiste en reconocer y comprender las necesidades y los motivos de los demás y AYUDARLOS A SATISFACER POR LO MENOS ALGUNAS DE ESAS NECESIDADES, para que no se sientan compelidos a seguir controlándolo o a hacerle pasar un mal rato.


En general, la alternativa del aikido ofrece una forma cooperativa de trabajo con el manipulador que, por lo menos inicialmente, no requiere la colaboración de esa persona (lo que constituye una limitación importante en muchos acercamientos para la solución de conflictos). Se empieza el proceso sencillamente prestando gran atención a cada matiz de la conducta del otro individuo, recogiendo la mayor cantidad de datos posibles sobre la base de las señales que éste emite antes y durante su jugada de control.

Aunque las experiencias anteriores con el dominante nos hayan dado una idea aproximada de la forma en que se comportará en ciertas condiciones, el conocimiento previo no reemplaza a la atención. La predicción puede resultar exacta, pero si se observa y analiza la conducta real del dominador, también estaremos preparados para lidiar con lo que suceda si la predicción fuera incorrecta.

Cuando está listo para hacer la primera jugada, ésta será para alinearse con el dominador. Eso se logra siguiendo algunos elementos seleccionados del estilo de comunicación del otro, igualando el ritmo o la cadencia de su forma de hablar, o su tono de voz, usando una jerga similar, reconociendo sus sentimientos, resumiendo lo que ha oído o copiando ciertos aspectos de su lenguaje corporal. Si es posible, conviene mostrarse de acuerdo por lo menos con algunos de los puntos que está expresando el dominador.

Al alinearse con los patrones de la otra persona en vez de utilizar el estilo automático propio, uno envía el siguiente mensaje: ‘Estoy tratando de comprender. Estoy tratando de hablar el mismo idioma que tú. Estoy interesado en lo que es importante para TI’. Con eso se establece el cuadro para que ambos se conviertan en colaboradores, en lugar de adversarios. También resulta bastante desestabilizador para los manipuladores, que no esperan que uno se funda y se muera CON ellos. La interacción no se está desarrollando de la manera que habían planeado o figurado en su mente, y cuando se dan cuenta de eso, harán una pausa para reordenar sus pensamientos y revaluar sus estrategias, dándonos la oportunidad de entrar y re-direccionar la interacción.


10 de octubre de 2010

¿Qué es un NAFUDA KAKE?

¿Qué es un NAFUDA KAKE?


NAFUDA KAKE es una palabra usada para describir un marco donde se ponen los nombres de los miembros activos del dojo ordenados por grado. Si descomponemos la palabra: NA (de nombre), FUDA (placa), KAKE (de kakeru, colgar).

El nafuda representa la conexión entre el dojo y sus estudiantes, y simboliza que la persona no es sólo un alumno, sino un miembro valioso y estimado del dojo.

Usualmente las placas son hechas de madera blanda como el abeto o el pino. Éstos deben permanecer naturales sin ningún tipo de barniz o de acabado. Se utiliza un pincel especial para escribir los nombres en el Nafuda, añadiéndoles autenticidad y belleza. En muchos casos en la parte posterior de la placa del Nafuda, se graba información concerniente al entrenamiento y promoción de los respectivos miembros. Esto permite una rápida revisión de la historia del entrenamiento de los miembros. Tienen el nombre o apellido (o ambos) escritos en japonés (katakana) en el anverso. Las placas pueden ser reutilizadas cuando un alumno sale del dojo. La excepción es para los grados dan, cuyas placas permanecerán ahí debido a que el estatus de yudansha (cinta negra) es permanente.
Tradicionalmente, las placas de alumnos nuevos no son incluidas inmediatamente a su inscripción, sino de 2 a 3 meses después de práctica constante. En algunos dojo se pone al momento de presentar el 1er examen (6to o 5to kyu), y marca el momento cuando la persona se convierte en alumno regular del dojo.

Por otro lado, las placas de los alumnos que abandonan el dojo por un periodo mayor a un mes sin comunicarlo al instructor son removidas, al igual que las placas de las personas con adeudos importantes. Las placas (nafuda) son devueltas a su lugar cuando se haya restablecido su situación.
Requiere tiempo y atención mantener el expositor Nafuda. Pero este esfuerzo es una inversión para crear un aire de seriedad y propósito tradicional. Un dojo no es nada más que sus miembros.




Explicación Aikido

Aikikai de Cali

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Participantes Aikikai de Cali Seminario Nacional MAYO 2012

Seminarios Sansuikai Internacional

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Lugares de Práctica y Horario

Sede Sur de Cali
ESCUELA DE ARTES MARCIALES DOJO VICTORIA.
Cra. 56 # 11A - 63, Dentro del Gimnasio las Pilas. Cel. 301 792 2992 Cali, Colombia.

Sede Norte de Cali
CENTRO DE ARTES MARCIALES RENSHUKAN (www.renshukan.com) Avenida. 4 Norte No. 43N-25 Barrio La Flora. Tel. +57 2 664-4709 Escuela Cel.+57 310-821-8820. Cali, Colombia

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