“... Brevemente, Aikido es bueno para tu cuerpo, tu mente y tu corazón... Y es divertido.”
Yoshimitsu Yamada Sensei - New York Aikikai

25 de febrero de 2011

Aikido, el arte cuando no es marcial

AIKIDO, EL ARTE CUANDO NO ES MARCIAL.


Por todos los beneficios positivos del entrenamiento en Aikido, este arte aún no ha sido reconocido por su gran potencial como una fuerza social por promover la armonía entre las personas. Aunque las relaciones no parezcan obvios, creo que esto se debe en gran parte, a que este arte se distancio de sus raíces marciales. Es la atmósfera marcial establecida en el Dojo la que permite a los estudiantes desarrollar los conocimientos del mundo real y elevar el entrenamiento más allá de tan solo un sistema de salud. La negación del lado marcial del Aikido puede ser explicado en parte, por circunstancias históricas.
La sociedad Japonesa de la postguerra rechazaba la mentalidad militarista que llevo al país a participar de la Segunda Guerra Mundial. Dado este clima de disgusto, donde la práctica de las artes marciales fue prohibida por muchos años, la naturaleza marcial del Aikido fue suprimida. Como consecuencia, lo que permaneció del arte, que fue absorbido por cientos de miles de estudiantes era – con algunas excepciones – algo muy diferente al concepto original del Fundador. Las técnicas del Aikido retuvieron solo la forma externa de un arte marcial, con tendencia a ser practicado con una intensidad de devoción marcial. Consideremos algunos de los factores que causaron la caída rápida del Aikido como arte marcial.

Ataques débiles
La raíz del problema, tal como yo lo veo, reside en la debilidad de los ataques, comunes en los Dojos de Aikido de nuestros días. Los estudiantes raramente reciben instrucciones de cómo atacar efectivamente, dar un golpe, agarres, ahorcamientos ocasionales o técnicas de patadas. La situación es más exacerbada debido a la falta de intención o enfoque durante un ataque. La ausencia de un firme intento de parte del atacante afecta el estado mental de la persona ejecutando la técnica. Ambos lados están en conocimiento – aunque sea subconscientemente – del riesgo mínimo de daños de entrenar bajo estas circunstancias. Paralelamente, la forma de enfoque mental necesitada para desarrollar conocimientos reales de autodefensa está ausente en el entrenamiento.

Descuido del atemi y del kiai
Un estudio del arte del Fundador revelara su énfasis en atemi (golpes preventivos) y los kiai (gritos combativos) como una parte integral de las técnicas. O-Sensei puede ser visto ejecutando atemi y kiai inclusive en películas de sus últimos años, cuando su Aikido se había vuelto mucho menos físico.
Atemi y kiai van de la mano, y son herramientas importantes para parar o redireccionar la mente del atacante y desequilibrarlo satisfactoriamente. Inclusive aun si el golpe físico no es realizado, un estado mental que previene o interrumpe el ataque es un componente vital del estado mental del Aikido. Aunque en muchos dojos hoy en día, el uso de atemi o kiai produciría menosprecio del profesor a cargo, quien los consideraría crudos, con significado violento que no tienen lugar en el arte de la “armonía”. Este malentendido común indica la falta de entendimiento del origen de este arte marcial y de la teoría y práctica del Fundador.

Fallas para desequilibrar al atacante
La combinación de ataques débiles, la falta de atemi y kiai en la práctica de Aikido llevan inevitablemente a los practicantes a intentar ejecutar las técnicas sin primeramente desequilibrar al atacante. Un atacante desmotivado sabiendo de antemano la técnica a ser aplicada no es fácilmente traído bajo control. Esto introduce un elemento artificial de confabulación en la interacción entre los practicantes, resultando en una atmósfera de entrenamiento que es fundamentalmente diferente de la intensidad de un encuentro real.

Uso de la fuerza y lanzamiento “creíbles”
La consecuencia lógica de los lapsos del entrenamiento más arriba mencionado es la ejecución de proyecciones y giros desordenados e imprecisos. Debido a que el control total de atacante no es alcanzado, normalmente se vuelve necesaria para la persona que proyectara al atacante, la utilización de la fuerza física de manera a completar la técnica. Esto se encamina al choque y aumenta el riesgo de lesiones.
Otro escenario es que ninguno de los dos practicantes pondrá ningún esfuerzo serio en la técnica y el intercambio de las mismas entre ellos, es tan solo algo más que una coreografía confabulada.
El progreso de los practicantes adiestrados en un entorno en el cual el “filo marcial” este ausente y donde el sonido de los principios de entrenamiento no son observados, necesariamente será retardado. Lo que es peor, algunos que resulten de este tipo de entrenamiento tendrán la ilusión que sus conocimientos serán viables en situaciones reales.

Deterioro físico prematuro de instructores
Sospecho que cierto segmento de la población de Aikido acompañara las observaciones más arriba mencionadas. En la otra mano, el siguiente tema traerá sin duda controversias en varias esferas.
En mis 40 años envueltos en el Aikido he observado a numerosos profesores pasar de sus picos físicos a un estado de declinación física y, en algunos de estos casos, a una pronta desaparición. Todos también han acelerado frecuentemente el proceso inevitable de envejecimiento a través de optar por una pobre calidad de vida. A la par que sus cuerpos envejecen, los profesores generalmente adaptan sus técnicas para compensar sus dolencias físicas y la disminución de su habilidad de movimiento. Más aun, ellos ya no encuentran atractivo a la práctica de “dar y recibir” donde los papeles de uke (persona que ataca) y nage (persona que aplicara la técnica) son alternativos. Ellos se vuelven “Profesores”, pero dejan de ser “practicantes” de la forma que fueron en los años formativos de entrenamiento.
La deserción de los profesores de las prácticas en los entrenamientos en pares, sea resultante o no de una decisión consiente, tiene un efecto de alcance profundo en sus carreras dentro del Aikido. Dejando de hacer los ejercicios de calentamiento y ejecutar caídas, ellos disminuyen el acondicionamiento y la flexibilidad de sus cuerpos. Enfocándose exclusivamente en técnicas de proyección contribuye a un debilitamiento general de la estructura del cuerpo y de la tonificación muscular, invitando a las lesiones. Como profesores, que raramente practican con sus pares pasando cierto punto de su entrenamiento, una gorra artificial es colocada en su progreso debido a que su ámbito de compañeros de entrenamiento es limitado primariamente a sus propios estudiantes, quienes casi siempre poseen un nivel inferior de conocimientos.

Remedios
Mucho de lo que se necesita hacer para restaurar la naturaleza marcial del Aikido de acuerdo a la visión de O-Sensei envuelve el corregir los pobres hábitos de entrenamiento, mencionados más arriba. He aquí una lista de pasos concretos que pueden ser tomados, que literalmente revolucionaran al Aikido y restauraran su gran potencial como una fuerza para el mejoramiento social.

Enseñando técnicas de ataques
Antes que nada, gran atención debe ser enfocada a enseñar a los estudiantes de Aikido a como atacar efectivamente y con una resolutiva intención. Esto podría requerir que algunos profesores entren en algún tipo de entrenamiento cruzado (Cross-training) a manera de adquirir los conocimientos necesarios para ellos mismos.
¿Qué tipo de ataques deberían ser introducidos en el Dojo de Aikido? Esto tendrá que ser una decisión personal de parte del instructor a cargo. Creo que conocimientos básicos de golpes de puño del karate, boxeo o algún otro sistema sofisticado debería ser considerado.
Los estudiantes también deberían familiarizarse con las patadas, al menos, a un nivel elemental. Aun considerando que no son tan comunes como los golpes de puño, es muy posible que uno sea confrontado con patadas en un encuentro real.
Aprendiendo las defensas contra patadas también ayuda a los estudiantes a sobrepasar el problema común de la “visión de túnel”. Por ejemplo, los principiantes tienden a enfocar su atención al aspecto inicial de un ataque – usualmente un golpe de puño o un agarre – y fracasan en reconocer la posibilidad de un ataque secundario. Cuando los estudiantes relacionan que ellos deben considerar otro ataque, tal como la probabilidad de la llegada de una patada, su estado de alerta mejora.
Aprendiendo a como patear correctamente también incrementara el conocimiento de caídas en los estudiantes de Aikido debido a que las caídas durante las ejecuciones de las patadas son mucho más difíciles y peligrosas. Se debe tomar cuidado y proceder lentamente debido a que el riesgo de lesiones es alto.
Entre los sistemas de Aikido existente, el Yoseikan Aikido desarrollado por Minoru Mochizuki toma una especie de acercamiento ecléctico que incorpora elementos de diferentes artes. A los estudiantes de este sistema se les enseña karate básico, judo y conocimientos de armas, como parte de su entrenamiento.
Aparte de esto, uno podría querer introducir ataques que envuelvan armas – tanto con filos o sin él. El entrenamiento con armas es una herramienta muy útil para enseñar la importancia del maai (distanciamiento) bajo diferentes circunstancias y ofrecer muchos beneficios. El curriculum del Iwama Aikido de Morihiro Saito es un ejemplo de un sistema cercano al entrenamiento con armas. El resultado final de mejorar la calidad de los ataques tendrá un gran enfoque durante los entrenamientos y en la creación de una atmósfera de seriedad y respeto hacia cada compañero. Los elementos de riesgo siempre presentes en el entrenamiento de artes marciales serán reconocidos y se tomara más cuidado para evitar comportamientos que lleven a lesiones.

Traer de vuelta el atemi y el kiai
El uso del atemi y kiai deberá ser reintroducido y enfatizado en los dojos de Aikido. Atemi y kiai son extremadamente importantes en lo que ellos podrían permitir al practicante a salir airoso de un encuentro real contra una situación de superioridad física y numérica. Son herramientas invaluables en neutralizar ataques y desequilibrar al oponente. Ellos preparan el camino para que las técnicas de Aikido puedan ser aplicadas sin ninguna fuerza y contra muy poca resistencia.
Debería ser posible aplicar atemi o usar el kiai virtualmente en cualquier estado de una técnica de Aikido, no solo al comienzo. Los estudiantes deben ser entrenados en como reconocer la apertura de un oponente en todas las oportunidades. Shoji Nishio ha desarrollado el conocimiento en atemi a un nivel muy alto y su forma marcial del Aikido es una evaluable referencia.
A un nivel más alto, el atemi podría inclusive no tener una manifestación física. Un artista marcial avanzado puede alcanzar el efecto de un atemi a través de un sutil lenguaje corporal mientras un estado mental de predicción del ataque este presente. Si te fijas en las películas de O-Sensei detalladamente podrás notar este principio en operación y es un elemento principal llamado proyecciones “sin tocar”.

Mantener al atacante en desequilibrio
Un principio fundamental del Aikido, pero aun así, habitualmente descuidado es la importancia d del desequilibrio del atacante y mantener el control desde el principio de la técnica hasta el punto decisivo que envuelve una proyección o un giro. He observado en muchas ocasiones técnicas enseñadas a estudiantes donde el equilibrio del atacante es primeramente tomado solo para devolvérselo inmediatamente antes de la proyección.
Uno solo tiene que observar cuidadosamente el centro de gravedad del uke para determinar si su equilibrio ha sido tomado o no. Los estudiantes deberían estar vigilando constantemente el centro de gravedad de su compañero de práctica a manera de determinar si sus técnicas están siendo efectivas.
Antes de dejar este tema, un ejercicio interesante cuando se asiste a una exhibición de Aikido es el de mirar los movimientos del uke antes que los del tori. Si el equilibrio del uke es controlado a través de la técnica, entonces estarás viendo a un verdadero maestro.

Postura y control de la respiración
Otras áreas que son normalmente descuidadas en el entrenamiento del Aikido son la postura correcta y la respiración. El nage debería cultivar la buena postura y mantener su balance a través de la técnica.
La atención a la respiración es raramente tenida en cuenta en el entrenamiento del Dojo. Controlando tu respiración, es posible crear y mantener un ritmo corporal interior que reducirá la fatiga y hará más fácil mantener la compostura bajo el estrés de un entrenamiento vigoroso. Aprendiendo a observar la respiración de uno mismo también desarrollara la habilidad de “leer” la respiración de tu oponente. Este es útil para sentir el tiempo y el intento de un ataque a una instancia anterior a su manifestación física.

Los instructores deberían retornar al entrenamiento
Las razones más comunes dadas por los profesores de Aikido por dejar de participar en los entrenamientos normales del Dojo son los limitantes de la edad y la acumulación de lesiones. Por supuesto que es imposible para cualquiera escapar de los efectos del tiempo y del desgaste del cuerpo en el entrenamiento vigoroso del Aikido.
Habiendo dicho esto, no existe nada que impida a los profesores entrenar con sus límites individuales y a su propio paso. Como lo veo, el elemento principal es el de continuar con los estiramientos, calentamientos y realizar caídas en la extensión posible. ¡Tú puedes hacerlo o no!
El Fundador mantuvo su flexibilidad bien hasta entrar en sus 80 y hasta inclusive era capaz de hacer tijeras. También, él puede ser visto realizando caídas para un niño a la edad de 79 años en una de sus películas sobrevivientes.
En muchas escuelas kobujutsu es una costumbre para los profesores y estudiantes superiores asumir el papel de atacantes y realizar las caídas para los estudiantes inferiores donde sea necesario. Podrás ver esto si asistes a una demostración de artes marciales clásicas. ¡Imagina por un momento como cambiarían las cosas si la élite de los instructores de Aikido fuera capaz de realizar caídas para sus estudiantes durante las exhibiciones! ¿Y que mejor camino que este, para que los profesores aceleren la superación de sus estudiantes?
Creo honestamente que esto es posible para agregar unos 10 años más a la carrera de cada uno en el Aikido, adoptando las sugerencias presentadas aquí. ¡Les dejare saber en alrededor de 20 años como esta teoría ha trabajado en mi caso particular!

Entrenamiento cruzado (Cross-training)
Creo que una de las cosas más positivas que instructores y alumnos indistintamente deberían de considerar es el entrenamiento cruzado en otras artes. Aquí otra vez podemos mirar el ejemplo de O-Sensei, quien estudio un número de artes marciales durante su vida. El también arreglo el casamiento de su hija con un famoso experto de kendo y permitió a un grupo de kendo formarse y practicar en el viejo Kobukan Dojo. A la edad de 54 años, el Fundador se enrolo formalmente al Kashima Shinto-ryu, una escuela clásica con varias centurias de larga tradición. El absorbió fuertemente el currículum de Kashima Shinto-ryu en el desarrollo de su Aiki ken. O-Sensei también invitaba a maestros de otras artes al Aikikai Hombu Dojo para visitarlo y dar demostraciones. Él siempre estaba preparado para “robar técnicas” de otros expertos a través de aguda observación.
Uno de los objetivos principales del evento anual del Aiki Expo auspiciado por Aikido Journal es el de promocionar y facilitar el entrenamiento cruzado entre diferentes grupos.

Conclusión
He tratado de explicar cómo lo aceptado como “aikido moderno” es realmente una permutación de los conceptos originales subscriptos por el Fundador del Aikido. Debido al esparcimiento considerable del arte después de la Guerra en Japón y en el extranjero y el transcurso de más de 5 décadas, estas formas cambiadas del Aikido han llegado a considerarse la norma. La mayor conjetura es que estas nuevas propuestas reflejan la intención del Fundador, donde, en una gran escala, no es el caso. La mayoría de las críticas hacia el Aikido hoy en día surgen debido a que las formas modernas del Aikido se han desviado de los preceptos principales del Fundador. Las sugerencias ofrecidas en este artículo podrían, si fuesen adoptadas, producir un gran cambio en la calidad de este arte y en la forma en que será percibido por los extraños escépticos.


* Tomado del Grupo de Facebook Aikido, Para Compartir 

20 de febrero de 2011

Acerca de ser un buen instructor

Acerca de ser un buen instructor
Por Yoshimitsu Yamada


Sobre este tema, me gustaría discutir qué se requiere para ser un buen instructor, así como la mentalidad necesaria para ser efectivo como profesor. Es innecesario decir, que mi punto de vista está puramente basado en mi experiencia como instructor de Aikido. He visto también algunos de mis propios alumnos llegar a ser profesores y es a través de ellos y de mis propios años como Sensei que realizo algunas observaciones.

Uno de los hechos más importantes es que hay aspectos más importantes que simplemente la habilidad técnica para llegar a ser exitoso en el arte de enseñar. Me he dado cuenta que no necesariamente es siempre el más talentoso aikidoka quien puede impartir lo que él o ella conoce sobre el arte. Por ejemplo, un excelente jugador de béisbol no es necesariamente un coach efectivo. Esta idea nos demuestra que usualmente se requiere algo más que habilidad física.

Un maestro necesita ser respetado y querido por sus estudiantes.

Hablando de respeto, frecuentemente escucho profesores quejándose de que sus estudiantes no les ofrecen el debido respeto. En mi opinión, el respeto no es algo que te pertenece, no se puede forzar a nadie a tenerlo. Debe ser ganado, mayormente a través de la experiencia, confianza en sí mismo y respeto por los demás. Para ser un buen instructor, tus estudiantes deben sentir tus años de experiencia comprometida y tu confianza en lo que estás haciendo.

Desafortunadamente, en mi caso, siempre lamenté haberme convertido en profesor de Aikido siendo tan joven, inmaduro y relativamente inexperto en los caminos del mundo. Los jefes del Aikido no tuvieron otra opción, ya que el Aikido era un nuevo arte y no había tantos practicantes dedicados a difundir el Aikido en ese momento. Yo era sincero, pero sin las necesarias habilidades para ser tan efectivo como podía haber sido. Mientras uno es joven, sus técnicas pueden ser fuertes en razón de sus proezas físicas. Sin embargo, uno podría carecer de otros factores, que lo ayudan a convertirse en un líder.

Por ejemplo, la experiencia social, cómo tratar con la gente o cómo actuar como un ser humano con cualidades que uno aprende a través del tiempo.

Una cosa que siempre tengo en mi mente cuando enseño es, que entre los estudiantes, hay muy diferentes tipos de gente de diferentes campos, y que ya están establecidos y maduros en sus propias profesiones. Ellos no son distintos a mí mismo. Es bastante interesante, que yo realmente comencé a sentirme a gusto como profesor cuando me aproximé a mis cincuenta años. Como dije anteriormente, además del tiempo y la experiencia, es también crucial tener confianza, para llegar a ser un buen instructor.

Muy frecuentemente, he conocido instructores que no permiten a sus estudiantes ninguna libertad y los frenan de ir a otros seminarios dados por otros instructores. Ellos podrían llegar tan lejos como para decir que quedarse con ellos es suficiente y que los estudiantes no necesitan exponerse a otras influencias. Para mí, eso demuestra falta de confianza por parte del instructor. Dejar a tus estudiantes ver otros mundos, los mantiene libres para utilizar su propio juicio.

Esa clase de seguridad en sí mismo es una importante manera de llegar a ser un líder. Recuerdo claramente una vez, cuando en un largo seminario de diferentes Shihan de Aikido, había un grupo de un dojo en particular, que en lugar de entrenar con el resto de los participantes, que es la esencia de la “experiencia del seminario”, solamente entrenaban entre ellos mismos. Su profesor, que no era uno de los Shihan, quien también asistió al seminario, les prohibió dispersarse, para no comprometer su Aikido. Adicionalmente, en lugar de tratar de hacer lo que estaba siendo demostrado, continuaron entrenando como siempre lo hacían. Qué triste es eso, tanto para los estudiantes, quienes podrían beneficiarse de sentir diferentes estilos, como para el profesor que no tenía suficiente confianza en que sus estudiantes pudieran desarrollar su propio estilo a través de otras influencias y todavía ser devotos a él. Finalmente, ellos no adquirieron la completa ventaja de las posibilidades de crecimiento.

Es innecesario decir, que los buenos instructores necesitan no sentirse como si necesitaran probarse a sí mismos para sus estudiantes. Ni tener que demostrar cuán fuertes son. Presumiblemente, los estudiantes ya lo saben. No es bueno para los profesores ver que las habilidades físicas de sus estudiantes son del mismo nivel que las suyas. En otras palabras, para evitar la comparación de sí mismos con sus estudiantes, los profesores necesitan darse cuenta de que diez personas diferentes tienen diez aptitudes y condiciones físicas diferentes. Un mentor valioso demuestra cariño, generosidad y paciencia mientras trata con cada estudiante apropiada e individualmente.

Un último consejo es no hacer de sus estudiantes, sus “hombres sí”. Si te rodeas de gente que te van a poner en un pedestal, te estás programando para la ilusión de que eres superior a las otras personas. Uno debe entender, que fuera del tatami, eres el mismo ser humano que ellos son. No obstante, una vez que estés en el tatami, puedes demostrarle “quien es el jefe”. Cuando lidero una clase, siento que soy el director de una orquesta, cada uno de mis estudiantes está tocando un instrumento diferente, donde mi responsabilidad es crear una buena armonía entre ellos.

Algunas veces, siento que soy un chef de un gran restaurant que a través de mis recetas diarias llevo variedad y sabor a mis estudiantes, y así ellos no se sienten cansados o aburridos, siempre buscando darles inspiración.

Como Sensei de Aikido, siempre estoy buscando la manera de ser un mejor maestro. Es un proceso de evolución que me ayuda a expresar mi humanidad y a aprender a ser un mejor ser humano. Después de todo, es el éxito de tus estudiantes lo que le hace un buen profesor, en tanto que un buen profesor crea fuertes futuros practicantes. Enseñar es una relación de mutuo respeto y entendimiento. De esa forma, tus estudiantes siempre tendrán alguien a quien admirar y viceversa.

Para mí, eso es respeto ganado.

Yoshimitsu Yamada 8th. Dan, Shihan


13 de febrero de 2011

Shu-Ha-Ri por Yukiyoshi Takamura

Shu-Ha-Ri (por Yukiyoshi Takamura)

(Nota: Takamura Sensei escribió este ensayo para su incorporación en el manual de los instructores de la Shindo Yoshin Kai. Aunque escrito específicamente para los miembros de este nivel, el de “instructor”, he encontrado tanto valor en este ensayo que he decidido hacerlo accesible a todos los miembros y lo incluiré en la próxima edición del manual del alumno del Kai. - Toby Threadgill)

“Shu-ha-ri” significa, literalmente, aceptar el Kata, diferenciarse del Kata y descartar el Kata. El propósito del entrenamiento en un ambiente Japonés clásico casi siempre sigue este proceso educativo. Esta aproximación única al aprendizaje ha existido durante siglos en Japón y ha sido clave en la supervivencia de muchas de las más antiguas tradiciones Japonesas.

Estas incluyen ámbitos tan diversos como puedan ser las artes marciales, la composición floral, él teatro, las marionetas, pintura, escultura y poesía. Si bien el Shu-ha-ri ha funcionado bien hasta la era actual, nuevas aproximaciones sobre el aprendizaje y la enseñanza están alterando este método tradicional Japonés de transmisión de conocimientos.

A medida que las artes tradicionales japonesas son transmitidas con éxito a la siguiente generación de estudiantes, queda en responsabilidad de los Sensei (profesores) de hoy en día ,y a su sabiduría, el enfrentarse a los puntos fuertes y a los obstáculos que pueda haber en el proceso de Shu-Ha-Ri.

En este ensayo me centraré en el Shu-Ha-Ri y su singular aplicación a la honorable tradición marcial de la Takamura ha Shindo Yoshin Ryu Ju Jutsu.
Shoden / el nivel Inicial del entrenamiento.

Shu (Aceptar el Kata)

El Kata, o forma, es el núcleo educativo de todas las tradiciones y escuelas Japonesas. Es la representación más visible del conocimiento de una escuela agrupado en un conjunto aparentemente simple de movimientos o conceptos.

Ya que el Kata es tan accesible se suele caer en el error de creer que es el aspecto más importante a la hora de determinar la habilidad o progreso de un estudiante. De hecho, el Kata adecuadamente enseñado sí contiene en su interior el Ura, o nivel de información oculto, pero esta información subyace más allá de la superficie u Omote de lo apreciable a simple vista.

Sin primero dedicarse plenamente a la maestría del Omote del Kata, el estudiante está destinado a permanecer como un principiante para siempre, incapaz de progresar hacia la verdadera profundidad del conocimiento que está oculto en el Ura.

Para experimentar Shu y aceptar el Kata, el estudiante debe primero someterse a sí mismo y a su Ego a lo que, en apariencia, son series aleatorias de ejercicios repetitivos.

Muchas veces estos Kata iniciales o Shoden están diseñados con la intención de poner a prueba los niveles de concentración de los estudiantes y su devoción al aprendizaje. En algunas de las tradiciones más rigurosas, el Kata está ideado para crear incomodidad a nivel físico. Superar este malestar físico significa sólo el primer nivel o paso del estudiante a la hora de concentrarse mentalmente en una sola tarea. A medida que el estudiante vaya progresando a través de los diferentes Kata, otros aspectos estresantes o distracciones aparecerán. Ya que estos procesos aumentan en intensidad, la mente del estudiante aprende a procesar la información y el estrés de una manera mucho más eficiente. Con el tiempo los diferentes procesos neuro-musculares se convertirán en intuitivos.

Una vez que este nivel de Kata es absorbido satisfactoriamente y ejecutado de igual modo, el estudiante ha alcanzado el primer nivel de su entrenamiento.

A lo largo de su entrenamiento se le presentarán otros Kata más avanzados, lo cual significará encontrar desafíos más diversos y complicados, aunque la metodología a nivel mental para el aprendizaje ya está asentada en sus bases.

Se ha alcanzado la razón elemental para el entrenamiento con el Kata.

Los Obstáculos en la enseñanza en el nivel Shoden

En este nivel es posible, gracias al Kata, enseñarlo todo por ellos mismos. Después de todo son repeticiones físicas cuyo cometido es poner a prueba al estudiante e instruirle de modo casi totalmente privado y singular, pues supone una experiencia única para cada individuo.

Aunque pueda parecer una exageración, cualquiera que conozca los movimientos básicos del Kata puede guiar a un estudiante al primer nivel de su entrenamiento. Es incluso posible para algunos estudiantes llegar a este nivel del entrenamiento aprendiendo a través de un libro o similar.

Pese a todo, esta aproximación al aprendizaje tan descontrolada y poco guiada por parte de un Sensei coloca al estudiante en una situación peligrosa, especialmente a la hora de enseñar Kata por parejas. El error más común es la falta de una atención diligente por parte del Sensei hacia la forma física del Kata y al tempo correcto.

Por decirlo llanamente, la habilidad en la enseñanza de muchos instructores de nivel inicial viene de su propia experiencia durante su entrenamiento como alumnos. Debido a esto, ahora están inculcando estos hábitos deficientes en sus alumnos, que deberán después desaprenderlos más adelante. Esto no sólo es potencialmente peligroso sino que también puede ser frustrante para el estudiante.

Este defecto en la enseñanza ha dado como resultado que muchos excelentes estudiantes en potencia queden desencantados con su experiencia en el entrenamiento y abandonen.

Una instrucción diligente incluso en el más básico nivel del Kata es una prioridad absoluta.

Los conceptos básicos son el núcleo de cualquier proceso y ejecución posterior y no hay que infravalorarlos jamás.
Chuden / el nivel Intermedio del entrenamiento.

Shu en el nivel Chuden

En el nivel Chuden el estudio del Kata incluye un nuevo elemento. Este elemento es la aplicación o Bunkai. Ahora se presentan al estudiante la razón más profunda del kata y su construcción. También se estudia y evalúa el marco en que existe el kata. Este estudio y evaluación está, pese a todo, estrictamente limitado a la ejecución pura del kata, sin ninguna variación. Sólo a través de un estudio estricto, el Kata puede demostrar de manera precisa su relevancia al estudiante a un nivel que éste pueda comprender.

Durante este proceso el Sensei ayuda al estudiante a que empiece a atisbar la existencia del Ura, esos aspectos que yacen ocultos bajo la superficie o forma puramente física del Kata.

Para algunos estudiantes este descubrimiento es una revelación mientras que para otros había sido obvia desde hacia tiempo. De cualquier manera, el Sensei debe ahora presentar de manera precisa y adecuada los conceptos básicos de una manera más abstracta de lo que lo había hecho con anterioridad. De este modo se prepara el terreno para el segundo aspecto del Shu-Ha-Ri.

Ha (Diferenciarse del Kata)

En el concepto tradicional Japonés de Shu-Ha-Ri, Ha es el primer indicio de expresión creativa permitida al estudiante. Es cuando el Henka Waza o variación se experimenta por primera vez.

También se ha llamado “la forma divergente que existe en la forma” o “la variación ortodoxa que co-existe en los límites estrictamente definidos de un kata mayor”. Es cuando se anima al estudiante a que considere cualquier tipo de respuesta a un fallo que pudiera existir en el Kata en su estado puro. Una enseñanza extremadamente atenta se requiere por parte del Sensei en este punto, ya que demasiada desviación o variación les llevará a descuidar la técnica o adulterarla, mientras que demasiada restricción puede mermar cualquier talento intuitivo que ya se tuviera.

Motivar un talento creativo, que es intuitivo en el estudiante, es el principal propósito, pero esta experiencia creativa debe estar diligentemente templada por las fronteras del Kata. El Kata debe permanecer reconocible como el Kata. Si el Kata se distancia demasiado de la norma, deja de estar en conexión con el Kata original y pasa a ser una expresión diferente de la técnica. Es imprescindible que tal diferenciación se evite en este nivel del entrenamiento.

Ha en el nivel Chuden

Una vez que el estudiante descubre las fronteras de su entrenamiento dentro del Kata, se dará cuenta que las posibilidades de aprendizaje son casi ilimitadas. Ahora el progreso viene en forma de saltos de habilidad que no se habían experimentado con anterioridad.

Muchos alumnos excelentes demuestran su auténtico potencial durante esta fase de su estudio. Los conceptos y formas de la Ryu (escuela) se integran de tal manera que estimulan la mente del estudiante a nivel intelectual. Ahora más que nunca valora completamente el Kata y reconoce la sabiduría técnica que existe en su interior. Consecuentemente, muchos Sensei encuentran este momento el más gratificante en el progreso de un estudiante. Los frutos del trabajo de Sensei se ponen de manifiesto poderosamente durante este periodo.

Los obstáculos en la enseñanza en el nivel Chuden

En este momento se debe mantener una “adherencia” estricta a los conceptos fundamentales de la escuela o tradición en particular. El desviarse de estos conceptos que definen la Ryu permitiría al estudiante encaminarse en una dirección que no estaba prevista ni definida por parte del Ryuso (Fundador). Las fronteras del Kata deben ser respetadas y seguidas para que la Ryu mantenga su identidad y su foco de desarrollo.



* Tomado de http://www.facebook.com/ajax/share_dialog.php?s=4&appid=2347471856&p%5b%5d=122723217754637&p%5b%5d=135837956442144

Explicación Aikido

Aikikai de Cali

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Seminarios Sansuikai Internacional

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Lugares de Práctica y Horario

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Cra. 56 # 11A - 63, Dentro del Gimnasio las Pilas. Cel. 301 792 2992 Cali, Colombia.

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